22 de febrero de 2017

Capítulo 76: El camino de la espada


[Diciembre de 1992, Aldea perdida en Alemania]

Los Fox son una familia numerosa. El pequeño Rudolph Fox llegaba al mundo para acompañar a sus dos hermanos mayores Snider y Redmond. La madre de ellos, Zelinda Fox, era una mujer sencilla de cabellos rojizos, pero cuya salud era muy débil.

Su padre, el doctor Adelmo Fox, era un eminente investigador y bioquímico. Pero sus ideas radicales a menudo le hacían ganarse muchos enemigos.

(El doctor Fox es expulsado de un congreso de ciencia debido a la presentación de un plano por su parte para la construcción de un explosivo selectivo.)

Aunque sus ideas radicales de razas superiores e inferiores le hacían ganarse pocos amigos, su familia le apreciaba, en especial Snider el hijo mediano.

(Snider y el doctor Fox juegan construyendo varios edificios con bloques de madera.)

Snider era un niño solitario, médium de nacimiento al igual que su padre. El doctor Fox se encargó de advertir el daño que la gente hace a aquellos que son diferentes independientemente de si el motivo es negativo o positivo.

(Snider mira desde una esquina a niños jugando mientras él prefiere mantenerse en soledad.)

En ambos casos optaron por ocultar su condición al resto del pueblo donde vivían, dado el pensamiento conservador de este. Esto hizo que Snider solo encontrase algo de paz en su casa familiar y en especial en su padre.

(El pequeño Snider hace uso feliz de su habilidad Eoloquinesis, haciendo soplar viento en el jardín bajo la atenta mirada de su padre.)

Zelinda, Redmond y Rudolph no tenían condición de médium. Aunque se esforzaban en mantener oculta la verdad sobre Adelmo y Snider.

(Zelinda intenta tranquilizar a Snider, a punto de desatar su poder en pleno pueblo por una pataleta.)

A pesar de todo ello la familia Fox vivió feliz unos cuantos años. El propio doctor Fox abandonó parcialmente sus ideas para dedicarse a su familia. Como él mismo decía, “todos los seres de la tierra deberían ser como sus maravillosos hijos”. Pero poco después del nacimiento de Rodi las cosas ya estaban llegando a su límite para Zelinda.

[Diciembre de 1993, residencia de los Fox]

La delicada salud de Zelinda Fox terminó por desgastarla a finales de 1993.

(Adelmo llora de rodillas delante de la tumba de su mujer rodeado por sus tres hijos.)

Aquel suceso terminó por sumir al doctor Fox en una profunda depresión.

(Adelmo luce demacrado sentado en un sillón.)

Redmond, el mayor de los tres hermanos, tuvo que tomar las riendas del hogar con tan solo nueve años. Él se encargaba de comprar, cocinar, limpiar y cuidar a sus dos hermanos y a su deprimido padre.

(Redmond cocina mientras Snider luce deprimido al lado de su padre y el pequeño Rodi juega con unos bloques de construcción)

Pero todo aquel dolor que el doctor Fox sentía en su interior fue mezclándose con sus ideas radicales hasta convertirse en rabia.

[Diciembre de 1994, residencia de los Fox]

El doctor Adelmo Fox termina de ajustar unas tuercas a una especie de bombona de gas.

Doctor Fox: Bien. Jejeje. Este asqueroso pueblo de mentes inferiores será el primero en probar mi bomba selectora.

En la oscuridad de esa noche Redmond revisaba la casa antes de acostarse y al bajr al laboratorio de su padre en el sótano se encontró con aquella escena.

Doctor Fox: ¡Oh! ¡Hola hijo mío! –Cara de loco.-

Redmond no sabe cómo reaccionar. Montones de planos parecen indicar que la bombona de gas contenía una enorme cantidad de componentes químicos capaces de volar el pueblo por los aires.

Doctor Fox: Jajajaja, vamos no tengas miedo. –Toca la bomba.- Esta cosita no te hará daño a ti ni a nuestra familia. Solo afectará los seres inferiores de este pueblo que no fueron capaces de salvarle la vida a tu madre.

El doctor Fox parece tocarse la cabeza con dolor y su rostro de locura cambia por uno calmado y triste.

Redmond: Pa… ¿Papa?

Doctor Fox: Hi…Hijo…

El doctor Fox señala a un cajón de su escritorio sin dejar de apretarse la cabeza con una mano.

Doctor Fox: Abre ese cajón y toma…. el arma.

Redmond parece dudar y permanece quieto como una estatua.

Doctor Fox: ¿No me has oído? ¡Date prisa!

El grito desesperado de su padre hace que Redmond corra a abrir el cajón y extraer un revolver.

Doctor Fox: Se…. Sé que mi estado mental no es el mejor en estos momentos…

Redmond: Papa.aaa Snider también es médium y…

Doctor Fox: No…. No me refiero a mi condición médium.

Redmond observa triste a su padre.

Doctor Fox: Desde que tu madre murió te has encargado de todo mientras yo solo he sabido hundirme en mis pensamientos hasta llegar a un punto de no retorno. Paso las noches aquí abajo, duermo a ratos y siento que muchas veces no soy yo mismo.

El doctor Fox empuja varios planos que caen a los pies de Redmond.

Doctor Fox: Mi otro yo está planeando destruir este pueblo…. Y no quiero que eso ocurra. Pero no puedo controlarle…

Redmond: ¡Yo lo impediré! No dejaré que….

Doctor Fox: ¡Es inútil –Le interrumpe!- No quiero que te lastime, ni a ti ni a tus hermanos…. Mis maravillosos hijos….

Redmond parece derramar alguna lagrima pero mantiene el gesto serio.

Doctor Fox: ¡UAAAAAGH! –Se aprieta la cabeza.- ¡Ya vuelve!

Redmond apunta asustado a su padre.

Doctor Fox: Hijo mío… espero que puedas perdonarme por esto… pero…. ¡DISPARA! Dispárame y termina con esto antes que sea demasiado tarde.

Redmond le apunta tembloroso mientras le sudan las manos.

Doctor Fox: ¡Siento mucho tener que pedirle esto a mi hijo mayor! Pero no…. ¡UGH! –Gesto de locura.-

Redmond da unos pasos atrás sin dejar de apuntar a su padre.

Redmond: Pa…Papá….

En ese instante, Snider baja por las escaleras alarmado por el escándalo.

Redmond: ¡Snider!

Snider: Que… ¿qué sucede?…

Doctor Fox: ¡JAJAJA! ¡VENID AQUI!

El doctor Fox hundido en la locura se abalanza contra Redmond y Snider.

Redmond: ¡PARAAAA!

¡BANG! Redmond dispara el arma y una bala atraviesa la cabeza del doctor Fox, deteniendo su embestido y haciendo que se desplome en el  suelo.

Snider: Que… ¿Qué has hecho?…. –Conmocionado-

Redmond deja caer el revólver al suelo mirando sus manos sudorosas.

Redmond: No… no puede…. ser…

Snider se acerca al cadáver de su padre que yace sobre un charco de sangre. Este parece estar asimilando lo ocurrido.

Snider: Pa…papá…

Snider mira con lágrimas en los ojos y profunda rabia a su hermano.

Snider: Eres… eres un asesino….

Redmond: Yo…

Snider: Papá ya me advirtió que le mundo era malo con los que somos diferentes. Pero no imaginé que tu…. ¡Que tu también serias malo!

¡FLOOOOOASH! Snider libera furioso su poder de viento destruyendo parte de la casa y dejando al aire el sótano.

Redmond: ¡Snider! ¡DETENTE! Déjame explicártelo… –Derramando lágrimas.-

Snider avanza hacia el resto del pueblo totalmente desbocado haciendo salir a los vecinos y causando gran caos.

Snider: ¡TODOS SOIS MALOS! ¡OS DESTRUIRÉ!

Varios tifones azotan el pequeño pueblo haciendo que sus habitantes huyan despavoridos. Snider no parece tener clemencia y agita sus brazos generando golpes de violento aire destructor.

Redmond: Esto es…

Una mano débil sujeta a Redmond. Su padre aun lucía con vida.

Doctor Fox: Hi….hijo mío…

Redmond: Pa… ¡papa!

Doctor Fox: Gracias por detener a tu padre antes de que cometiese una locura. Cuida de tus… hermanos…

Con esas últimas palabras, el doctor Fox deja este mundo. Redmond medita unos segundos y con decisión opta por correr a socorrer a sus dos hermanos.

Rodi: ¡Buaaaaa!

El llanto del pequeño Rudolph hace que Redmond opte por socorrerle primero. Este se  encuentra en su cuna, en una habitación parcialmente destruida por los ataques de Snider.

Redmond: Rudolph… no es seguro que permanezcas aquí…

Redmond toma a su hermano menor en brazos y sale de su casa antes de que termine de desplomarse.

Snider termina por destruir completamente el pueblo para luego optar por buscar venganza contra su propio hermano Redmond. Pero este ya se encontraba lejos de allí.

Redmond corre por el bosque cercano con el pequeño Rodi en brazos.

Redmond: *Lo siento papá… solo he podido salvar a uno de mis hermanos… por ahora.*

Mientras tanto Snider quedó completamente solo, en un pueblo fantasma crreado por él mismo. Pero un extraño hombre encapuchado aparece de la nada.

Hombre encapuchado: Hola pequeño. ¿Estás solo?

Snider: Aléjate de mí. O te mataré…

Hombre encapuchado: ¡Oh! No tienes por qué tenerme miedo. Sé que eres una persona muy especial. Y como tal mereces ser tratada con el debido respeto.

Snider fue adoptado por aquel misterioso hombre el cual lo terminó de criar inculcándole valores que reforzaron su sentimiento de rechazo a aquellos no-médium y afianzando su sentimiento de superioridad.

Por su parte Redmond viajó unos días con su pequeño hermano Rodi. Pero aun debía buscar a su otro hermano. Debido al peligro que suponía, Redmond optó por dejar al pequeño Rodi en un orfanato donde se ocuparían de su cuidado.

Así Redmond y Snider comenzaron sus vidas en persecución mutua, mientras Rodi crecía solo al margen de su familia.

[Mayo de 1997, Orfanato, Alemania]

El pequeño Rodi era un niño rebelde que más de una vez terminaba en la sala de castigo, completamente solo.

Cuidadora: Te las pasarás ahí hasta que aprendas a comportarte.

Pero Rodi sabía que en ese sitio nadie le quería. Así que comenzó a soñar por su cuenta.

(Rodi lee un libro de leyendas e historia japonesa)

Rodi: Este lugar es…. Fascinante.

Rodi no tardó en mostrar interés en la cultura japonesa. En concreto le fascinaba la mitología y todo lo relacionado con los samuráis.
(Rodi practica con un cuchillo cortando verduras en el aire a gran velocidad.)

Poco a poco fue adaptándose, como bien aprendía de las técnicas orientales, a pasar de desapercibido. Aceptó las normas del orfanato sin aprobarlas y luego operaba en ciertos momentos con total sigilo.

(Rodi se infiltra en varias salas para coger objetos que necesita sin ser descubierto.)

[Mayo de 2007, Orfanato, Alemania]

El tiempo pasó y Rodi ya era más mayor y maduro. De pronto en una de sus infiltraciones topó en el despacho de la directora con una conversación que iba a ser determinante para él.

Cuidadora: Así que 15.000 por el chico. Nos parece buen precio. Estamos hartos de él.

La cuidadora estaba vendiéndole a un hombre encapuchado y misterioso por un puñado de monedas.

¡BLAM! Rodi profundamente herido abre la puerta de golpe.

Rodi: ¿Ahora traficáis con personas? Eso no es muy legal que digamos.

La cuidadora y el hombre encapuchado parecen sorprenderse.

Hombre encapuchado: Así que tiene cualidades espías. Eso creo que nos viene muy bien.

Rodi: Je, no pienso irme contigo a ninguna parte.

Hombre encapuchado: ¿A no? Si acabo de pagar por ti.

El hombre encapuchado muestra la hoja de compra y Rodi no duda en tomar un abrecartas y lanzarlo contra la hoja de papel. Esta es arrancada de las manos del hombre misterioso y se clava en una pared.

Rodi: Contrato denegado. Yo no estoy en venta.

Tras esto se produce una persecución en la que Rodi no duda en acceder a la cocina y tomar varios cuchillos que utiliza con habilidad para defenderse de su perseguidor.

Rodi: *Debo escapar de aquí….*

Tras conseguir llegar a la puerta principal Rodi corre hacia el bosque dejando atrás aquel horrible lugar.

Su vida fue la de un nómada, trabajado en trabajos precarios y comiendo lo que podía. Pero finalmente pudo alcanzar su sueño. Rodi consiguió llegar a Japón.

[Mayo de 2008, Japón]

Rodi vagó por Japón hasta llegar a Yokohama. Allí en un humilde bario se encontró con su destino…

Un anciano es amenazado por un grupo de maleantes.

Bandido: Oye viejo ¿Me has golpeado?

Anciano: Lo siento joven, mis reflejos ya no son lo que eran y…

Bandido: Aaaah que aburrimiento. ¿Y si me dejas entrar a tu comercio gratis?

Los compañeros del bandido parecen apoyarle y el viejo no sabe cómo reaccionar.

Rodi no duda en tomar un palo y ayudar al anciano.

Rodi: ¡Eh vosotros!

Los gamberros parecen mirar por encima del hombro a Rodi.

Rodi: ¿No sabéis que a las personas mayores hay tratarlas con respeto?

Los gamberros sueltan varias carcajadas burlonas.

Bandido: Vaya, ¿y este quién es? ¿Su nieto?

Anciano: E…estooo…

Bandido: Bueno, si no es su nieto supongo que no le importará que nos desquitemos con él ¿verdad?

Los gamberros se lanzan contra Rodi. Este hace gala de su habilidad y los esquiva golpeándoles con movimientos samuráis utilizando el palo de madera.

Bandido: ¡UAAAAH!

Rodi se coloca en posición ofensiva dispuesto a seguir golpeándoles.

Bandido: ¿Pero de donde ha salido este?

Los bandidos huyen rápidamente.

Rodi: ¡No volváis por aquí!

Rodi se acerca al anciano.

Rodi: ¿Se encuentra bien?

El anciano parece sorprendido por lo presenciado.

Anciano: Oh… Si. Muchas gracias joven.

Rodi: No hay de que…

Rodi observa el comercio del anciano. Este era un artesano de katanas y armas japonesas.

Rodi: ¡UOOOOH!

Anciano: ¿Te gustan las espadas?

Rodi: E… pues la verdad…

Anciano: ¿Te gustaría entrar?

Rodi parece emocionado con aquella pequeña tienda de artesanía.

Rodi: Si no es mucha molestia…

El anciano da paso a Rodi y este observa emocionado cada uno de los estantes de aquel lugar. Decenas de espadas y otras armas lucen pulcras y colocadas en diferentes estantes y vitrinas.

Rodi: ¡UAAAAAAH! ¡Qué pasada!

Anciano: Jajajaja. Al verte pelear así he supuesto que el tema era de tu interés.

Rodi continúa observando las vitrinas con emoción.

Anciano: ¿No eres japonés verdad?

Rodi mira al anciano algo serio.

Rodi: No, he llegado hace poco. Soy alemán…

Anciano: Ah… así que un extranjero de Alemania. Es muy curioso, desprende un aura totalmente japonesa.

Rodi sonríe por el comentario del anciano.

El día de Rodi pasó dentro de aquel taller de artesanía. Y la noche llegó.

Rodi. Bueno… creo que ya he abusado bastante de su hospitalidad…

Rodi hace el amago de salir de la tienda.

Anciano: ¿Tienes donde quedarte?

Rodi se detiene en seco y permanece quieto como una estatua.

Anciano: Si acabas de llegar de viaje debes estar cansado.

Rodi: No… no se preocupe…

Rodi abandona el taller y camina por la oscura calle. El anciano queda algo preocupado dentro de su tienda.

Un poco más allá Rodi medita en la oscura calle.

Rodi: *Ya estoy Japón… ahora sol oes cuestión de…*

¡PAF! Un golpe en la espalda de Rodi le hace darse la vuelta.

Bandido: Vaya, vaya. Mira a quien tenemos aquí. El defensor de los viejos.

Los bandidos habían vuelto armados con palos dispuestos a vengarse de Rodi.

Rodi: *Tsch… vaya problema. Me he dejado el boken en la casa del anciano.*

Bandido: ¿Qué tal si demuestras tu valor ahora? Extranjero…

¡ZOOOUF! El bandido agita el bate y Rodi lo esquiva varias veces hasta topas con una pared.

Bandido: Jejeje. Y aquí es donde termina tu historia. –Agita el bate.-

Anciano: ¡CHICO!

Rodi: ¡¿Eh?!

¡ZAP! Como caída del cielo el anciano aparece y lanza una espada hacia Rodi. Este la intercepta rápidamente y no duda en desenvainarla.

Rodi: *Esto es… una katana de verdad…*

Los bandidos parecen asustados al estar delante de alguien con una afilada hoja de acero.

Rodi se percata de de esto y apunta a los bandidos con su katana.

Rodi: Soy el protector de este barrio. –Agita la katana.- No volváis por aquí, u os convertiré en lonchas.

Bandido: ¡UAAAAAH!

Los bandidos escapan a toda prisa aterrados. Rodi observa cómo se alejan y envaina la katana.

Anciano: Eres bueno chico. Esos movimientos y ese porte no son de un aficionado.

Rodi le tiende la katana al anciano. Este niega con la cabeza y se la vuelve a acercar a Rodi.

Anciano: Es tuya. La espada es feliz a tu lado. Puedo sentirlo.

Rodi parece conmocionado observando la katana en sus manos.

Anciano: A propósito. Me gustaría ofrecerte un puesto en mi taller. Necesitaras un trabajo y yo ya estoy mayor para tirar del carro solo.

Rodi mira al anciano sorprendido unos instantes.

Rodi: *Un trabajo… en un taller de katanas…*

Anciano: Ah y esta noche puedes quedarte a dormir.

Rodi: Eh… pero…

Anciano: Tranquilo chico. ¿Crees que no se qué has venido con una mano delante y otra detrás? Puedes quedarte aquí el tiempo que necesites. Además así el barrio estará libre de ataques de maleantes como esos. Todos ganamos.

Rodi parece feliz dentro de su seriedad.

Anciano: Bueno, aprendiz… supongo que cuento contigo.

Rodi: ¡Sí!

La vida a partir de entonces cambió a mejor. El barrio de ancianos depositó mucha confianza en aquel muchacho Alemán. La tienda del anciano se convirtió en su hogar y trabajo. La soledad de aquel chico había terminado.

Pero la vida da muchas vueltas….

[Agosto de 2012, Yokohama, Barrio de Rodi, Japón]

Rodi camina en la noche por el barrio cargado con una katana envuelta en una manta.

Rodi: *Me pregunto dónde estará el cliente….*

De pronto de una esquina asoma un hombre encapuchado.

Hombre encapuchado: Hola… ¿Es usted el repartidor?

Rodi: Ah, por fin le encuentro. Aquí tiene su…

Como por sorpresa el hombre encapuchado lanza un dardo sedante y Rodi cae en profundo sueño.

Al despertar se ve atado a una camilla y desnudo.

Rodi: *Pero… ¿Qué significa esto?*

En la sala huele a alcohol y varios científicos le observan.

Científico: El sujeto ya ha despertado. Procedamos a inyectarle el preparado.

Rodi: *Que… que esta….*

Sin mediar palabra la nuca de Rodi es atravesada por una aguja que le inyecta un preparado directamente a su cerebro.

Rodi: ¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Tras unos minutos de dolor Rodi vuelve a dormirse.

Al despertar nuevamente su mundo había cambiado.

Rodi: *Que…que me ocurre…*

Las próximas semanas llevaron a Rodi a entrenar en su recién adquirida habilidad. Le había convertido en un X-Pirit. Según su poder y perfección le había asignado el número siete como podía observa en la marca que le había salido sobre el ombligo.

[Octubre de 2012, Rusia]

La guerra llevó a Rodi hasta Rusia.

Rodi: *¿Que significa todo esto? Otra vez estoy lejos de todo….*

El triunfo de su bando actual, la Titanium Mind (Cepheus), sumió al mundo en una dictadura. Los X-Pirit quedaron relegados después de haber sido usados en la guerra, todos juntos en un enorme bastión en Rusia.

Rodi: *Quiero volver…*

Pero no tardó en detonar la “Gran evasión” donde todos los X-Pirit se fugaron de golpe de aquel lugar. Rodi no tuvo problemas en escapar gracias a su habilidad que paradójicamente le habían dado sus propios captores.

Y así, Rodi regresó a Japón, al barrio de ancianos que se había convertido en su hogar.

[Diciembre de 2012, Yokohama, Barrio de Rodi, Japón]

Rodi: Que recuerdos… después de estos horribles meses…

(Rodi abre la puerta corrediza de su taller.)

Anciano: Ru….Rudolph…

Al anciano se le ilumina la cara y derrama alguna lagrima. Su aprendiz había vuelto.

Rodi: Estoy en casa de nuevo.

Rodi tuvo que mantenerse oculto, debido a la orden de caza y captura de médiums dada por “el hombre acorazado”. Debido a esto tuvo que prescindir de las entregas en mano y se actualizó a venta por internet.

Anciano: Vaya esto es muy cómodo jajaja.

Pasaron algunas semanas en las que Rodi se adaptó de nuevo e implementó su nueva habilidad en sus técnicas de combate.

Rodi: Vaya, ahora puedo dar tajos muchos más rápido.

La vida siguió en aquel tranquilo barrio.

El anciano finalmente murió y Rodi heredó por voluntad de este la casa y el negocio.

(Rodi reza delante de la tumba de su maestro.)

Rodi: Maestro…. Haré que el nombre de su taller no caiga en el olvido.

Rodi, ahora debía vender sus armas de forma clandestina por internet para no levantar sospechas dada la orden de caza y captura.

Pero Rodi, después de haber vivido lo que vivió quería cambiar el mundo.

Rodi: Me gusta estar aquí tranquilo…. Pero no puedo evitar pensar en que el mundo ahí fuera está podrido por culpa de ese tirano…

Los años hicieron que Rodi se convirtiese en una leyenda en los bajos fondos, gracias a su tienda taller almacén de armas. Su pasión por el trabajo y ayuda a focos revolucionarios contra la Titanium Mind (Cepheus) le llevaron a ser tildado de friki excéntrico de las espadas.

Y así permaneció hasta que…

[Septiembre de 2014, Yokohama, Barrio de Rodi, Japón]

En la noche nos muchachos, Hiromu y Alfred, caminan hacia el taller del excéntrico fabricante de armas.

Alfred: Así que vamos a ver a ese extraño fabricante de armas. ¿Pero para qué queremos armas?

Hiromu: No son armas lo que busco.

Hiromu y Alfred se detienen delante de la puerta del taller.

Hiromu: Lo que busco es alguien con los conocimientos y la influencia suficiente en los bajos fondos como para empezar una revolución real.

Rodi no tarda en asomarse a la puerta.

Rodi: Vaya, vaya, Hiromu Kurogawa. Por fin me honras con tu presencia.

El zorro rojizo había empezado a moverse.

Y con este terminamos los capítulos retrospectivos. En el próximo capítulo volvemos al presente.

Continuará... Capítulo 77: La otra cara de la moneda

1 comentario:

Yaiza dijo...

Oooh que interesante! Que variopinta la familia Fox tiene de todo xD Y Rodi se hizo el amo del barrio jajaja me encanta

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