8 de febrero de 2017

Capítulo 74: Cuento de invierno

[Abril de 1998, Ekaterimburgo, Rusia]

En un lugar a las afueras de la ciudad de Ekaterimburgo en Rusia, en una mansión familiar, nace Ninette Kuznetsova.

Svetlana: -Jadeo, jadeo- Es preciosa…

Svetlana Vólkova, la madre de Ninette sostiene a la pequeña niña de piel blanca, cabellos plateados y ojos rojos en su regazo.

Nikolay: Tiene la mirada de una guerrera, del fuego que se abre paso por la nieve.

Nikolay Kuznetsov, su padre, acaricia a la pequeña Ninette mientras el personal médico privado descansa tras él.

Mayordomo: Señor Kuznetsov, le recuerdo que tenía varias llamadas que hacer.

Nikolay: Si, si. La vida de un general es dura, no lo dejan a uno ni en momentos como estos.

Svetlana: Ve a cumplir con esas llamadas. Nosotras te esperaremos aquí. –Sonríe.-

El tiempo pasó y la pequeña Ninette fue creciendo poco a poco en un ambiente de lujos refugiada del duro frío que azotaba esa zona de Rusia más de la mitad del año.

(Ninette con un par de años juega cerca del calor de una chimenea.)

Su padre el general Nikolay Kuznetsov era un importante mandatario militar, líder del escuadrón Kuznetsov. Aunque su escuadrón era pequeño, hacían un gran número de misiones secretas de alto riesgo. Tenía cierta relación con Japón, incluso gustaba de utilizar a agentes japoneses instruidos en el antiguo arte del ninjutsu para sus misiones, lo cual era poco habitual en esa zona.

(Nikolay camina hacia el enemigo lentamente rodeado por varios ninjas que pasan rápidamente a su lado, abriéndole paso.)

Esta eficacia en batalla le valió un gran número de medallas y distinciones. Pero él, aunque amaba su trabajo, tenía en casa el mayor de sus logros.

(Nikolay se sienta en el suelo con la pequeña Ninette y su esposa Svetlana, al calor de la chimenea.)

No obstante el viento frio de la zona estaba a punto de azotar la calidez de la familia Kuznetsov.

[Abril de 2006]

El día del octavo cumpleaños de Ninette, sus padres tenían intención de ir a un lujoso restaurante que era el favorito de su hija. Ese día era frio para ser del mes de abril, incluso el suelo estaba cubierto por una fina capa de nieve.

Nikolay: Debemos darnos prisa. Aunque tengo hecha la reserva ese sitio se pone a rebosar enseguida y cualquier retraso es aprovechado para ceder mesas.

Ninette: Papá, ¿pero tú no eres una persona importante? Deberían tenerte más respeto.

Svetlana: Cariño, recuerda que formamos parte del mundo. El hecho de que tengamos más que los demás nos da la oportunidad de ayudar a los que tienen menos.

Ninette mira con curiosidad a su madre.

Nikolay: Tu madre sabe de lo que habla. En mi escuadrón la aprecian mucho. Sus acciones humanitarias no tienen igual. Eso ayuda a equilibrar la balanza de actos bélicos que yo, su brusco, marido comete.

Svetlana sonríe a Nikolay.

Svetlana: Vamos cariño, por todos es sabido que te piensas mucho antes de quitar una vida. Tu eficacia en misiones es igual a tu compasión por el enemigo.

Nikolay se toca varias cicatrices en su cara, muchas de ellas recibidas por la compasión que mostró ante enemigos que traicionaron su acto de bondad.

Svetlana: ¡Oh! He olvidado algo. ¿Podéis seguir hacia el restaurante? Yo iré enseguida.

Nikolay sabía perfectamente que Svetlana iba a comprar un regalo para su hija. Pero justo cuando esta se dio la vuelta se encontró con una situación imprevista.

Hombre armado: ¡Asqueroso!

¡BANG! El sonido de un disparo hace alarmar a todas las personas que paseaban por la zona, incluida la familia Kuznetsov.

Varios hombres armados rodean a otro hombre que ha recibido el disparo y se encuentra en el frio suelo.

Hombre armado: ¡Si no puedes pagar tus deudas con dinero lo harás con tu vida!

Svetlana observa la escena con horror. Esta no puede evitar sentirse afligida por las patadas que los hombres armados están propinando al otro que yace en el suelo.

Svetlana: ¡Alto!

Svetlana corre a socorrer al desconocido. Su marido la observa desde la puerta del restaurante con Ninette tras él.

Nikolay: ¡SVETLANA! ¡QUIETA!

Svetlana empuja a uno de los tipos armados y se coloca delante del hombre apaleado.

Svetlana: ¿Qué creéis que estáis haciendo?

Hombre armado: Vaya, vaya.  ¿Y esta quién es?

Hombre armado2: Supongo que habrá venido a pagar tus deudas ¿no?

Svetlana: ¿Deudas? ¿Todo esto es por sucio dinero?

Hombre armado: Je, el dinero mueve el mundo señora. Así que hágase a un lado si no piensa pagar por ese perdedor.

Svetlana: Estoy segura que hay otra forma de…

¡PAF! El tipo armado golpea a Svetlana y los demás comienzan a propinarle algunas patadas pero…

Nikolay: ¡BASTARDOS! ¡¿COMO OS ATREVEIS A PONERLE LA MANO ENCIMA A MI MUJER?!

¡PAAAAAAAAAAF! ¡POOOOOOOOOF! Un furioso Nikolay embiste a los hombres armados dándoles potentes puñetazos. Muchos de ellos pierden varios dientes y sangre. Debido a este acto los hombres terminan por marcharse.

Hombre armado: Asqueroso militar…

Nikolay y Ninette intentan poner en pie a Svetlana. Esta consigue ponerse en pie a duras penas.

Nikolay: ¿Estás bien cariño?

Ninette: ¡Mamá!

Nikolay: Deberíamos ir a un hospital a que te revisen las contusiones.

Svetlana: Tranquilos… estoy bien.

Svetlana se vuelve hacía el hombre apaleado.

Svetlana: Yo me preocuparía más del disparo que tiene este pobre hombre.

El hombre ya estaba inconsciente. Svetlana le coloca sus manos sobre la herida de bala del hombre y esta es extraída como por arte de magia mientras un rosario azulado brilla en su cuello.

Ninette: Eso es… -Sorprendida.-

Nikolay: Tu madre es especial, Ninette. Utiliza su poder mental para sanar a las personas.

Ninette: Increíble…

Svetlana: -Sonríe a Ninette.- Recuerda que siempre que tengas alguna habilidad debes utilizarla para hacer felices a los demás.

Ninette asiente pegada a su madre mientras esta termina de sanar al hombre.

Nikolay: *Mmmm… noto una presencia…*

Los hombres armados aun seguían por allí y desde un callejón oculto observan como Svetlana sana a su víctima. Esto les enfurece y apuntan a Svetlana con una pistola.

¡BANG! El disparo impacta en el pecho de Svetlana salpicando de sangre el rostro de Ninette.

Nikolay: ¡NOOOOOOOOOO!

Ninette queda en shock mientras unos disparos de más acribillan también al hombre que estaba sanando su madre.

Svetlana cae al suelo y brota un charco de sangre que tiñe de rojo la capa de nieve del suelo. Nikolay no duda en sacar su pistola de emergencia y disparar contra los hombres armados acertándoles en la cabeza y acabando con sus vidas sin pestañear.

Nikolay: ¡SVETLANA! ¡CARIÑO!

Nikolay intenta sostener a su mujer, que aún conserva consciencia.

Svetlana le dedica una cálida sonrisa y luego toma la mano de Ninette, haciendo que esta salga de su shock.

Svetlana: Mi dulce nido de calor… aun con este frio que noto subir por mi cuerpo… me siento arropada.

Nikolay: ¡No hables! Tengo que llamar a un ambulancia… tengo que… -Nervioso y entre lágrimas.-

Svetlana sujeta la mano de su marido que ya tenía el teléfono en ella.

Svetlana: Es inútil a estas alturas, cariño. Créeme, soy médium sanadora. El daño que he recibido… es letal…

Svetlana dirige su mirada hacia su hija Ninette.

Svetlana: Espero que puedas perdonarme. Es tu cumpleaños y no tengo un solo regalo para darte.

Ninette observa a su madre con lágrimas en los ojos.

Svetlana: He visto en lo más profundo de tu corazón, mi niña. Allí se encuentra todo el cariño y amor que has atesorado en estos ocho años. Debes impedir que ese calor se extinga y no solo eso. Debes fortalecerlo con más amor, un amor que solo puedes obtener de los demás.

Ninette se seca sus ojos con la mano que le queda libre de estar agarrada por su madre.

Svetlana suelta un momento la mano de su marido y se quita el rosario de su cuello. Un rosario de hermosas piedras azules y detalles de plata.

Svetlana: Nunca renuncies a lo que te dicte tu corazón, porque eso es lo que hace hermosa a la vida.

Svetlana coloca el rosario a duras penas al cuello de su hija Ninette.

Svetlana: Este rosario te protegerá siempre, puedes creer que hay una parte de mí en él.

Svetlana acaricia con cariño el rostro de su hija y luego vuelve a tomarle la mano. Con la otra toma la de su marido.

Svetlana: Ahora… debo irme…

Nikolay y Ninette guardan silencio con lágrimas en sus ojos.

Svetlana: Os quiero… sois… lo más preciado… para mí.

Svetlana mira a su hija casi con el rostro pálido por completo.

Svetlana: Feliz cumpleaños cariño… te quiero…

En aquel frio suelo la calidez de la familia Kuznetsov perdió parte de su calor.

[Enero de 2007, Mansión de los Kuznetsov, Ekaterimburgo, Rusia]

Ninette vivió a solas con su padre Nikolay. Aunque intentaban alegrarse los días mutuamente la ausencia de Svetlana se notaba en cada instante de sus vidas.

(Padre e hija leen unos libros juntos cerca de la chimenea)

Ninette: Papá…

Nikolay: ¿Si cariño?

Ninette: Prométeme... prométeme que nunca me dejarás sola… que siempre leeremos libros delante de la chimenea.

Nikolay sonríe a su hija y la abraza.

Nikolay: Claro que si, hija mía. Te lo prometo.

En el transcurso de ese tiempo Ninette fue mostrando lo que su madre ya sabía de antemano. Ninette era médium y su afinidad con el hielo estaba cada vez más patente.

(Nikolay observa como Ninette ha congelado parte del jardín sin querer.)

Todo esto, unido al hecho de que pasaba mucho tiempo sola en casa, llevó a que pidiese a su padre ingresar en su escuadrón.

Ninette: Estoy segura de ello, papá. Mamá ayudaba en tu escuadrón y yo siento que quiero hacer lo mismo. –Exclama mientras toca el rosario pendido de su cuello.-

Nikolay: Está bien, pero asegúrate de obedecer siempre mis órdenes. Y bajo ningún concepto arriesgues tu vida tontamente.

Ninette asiente con gesto serio y decidido.

La vida de Ninette dio un cambio de 360 grados. Aprendió el uso de armas de fuego y técnicas de espionaje, en las que se especializó.

(Ninette dispara con una pistola al centro de una lejana diana, acertando todos los tiros. También revisa varios mapas estratégicos bajo la orgullosa mirada de su padre.)

Dentro del escuadrón conoció a dos miembros de este con los que hizo especiales migas. Koga y Kagemaru, dos ninjas japoneses encargados del espionaje e inteligencia del escuadrón.

Koga: No crea que por ser la hija del general voy a ser menos dura con usted, señorita.

¡CRRRAASH! Ninette hace brotar varias estalactitas afiladas apuntando a Koga.

Ninette: Tranquilo, yo tampoco pienso ser blanda contigo.

Koga parece sorprendido por el temperamento de Ninette mientras Kagemaru observa la escena apoyado sobre una pared.

[Septiembre de 2012, base del escuadrón Kuznetsov, Ekaterimburgo, Rusia]

Tras el impacto del asteroide en Enero de 2012, el escuadrón Kuznetsov realizó varias tareas de análisis en la zona del impacto. Hasta que en Marzo de ese mismo año, Japón y una empresa nipona, TMX Labs, monopolizaron el control sobre esa zona. Debido a ello las operaciones de análisis del escuadrón, lejos de cesar, pasaron a ser de espionaje. Por lo que Ninette comenzó a mostrar cierto interés por Japón.

(Ninette revisa varios mapas centrándose en el archipiélago japonés.)

Pero el verano de ese mismo año la extraña empresa que monopolizó la investigación del aerotitanio cambió de manos. Esto levanto muchas escamas en todo el mundo. Todo ello llevó a que en septiembre se declarase la tercera guerra mundial, un enfrentamiento que se ceñiría geográficamente en una zona de Rusia y que utilizaría médiums como soldados. En este enfrentamiento tomaría parte el escuadrón del general Nikolay Kuznetsov.

Ninette: Médiums… ¿Por qué…? –Parece preocupada.-

Koga: Ciertamente es extraño. Los médiums habéis pasado desapercibidos en los últimos siglos. No significa que el mundo no fuese consciente de vuestra existencia, ya que en casi todos los países desarrollados del mundo se requiere declarar al registro civil la condición de médium. Pero hasta ahora solo era una condición extraña, que muchas veces ni se hacía pública salvo casos de necesidad.

Kagemaru se materializa como un fantasma al lado de Koga y Ninette entre una bruma grisácea.

Kagemaru: Koga, eres muy iluso si piensas que todos los médiums están declarados y registrados. Sabes perfectamente que la sociedad no trata bien a las personas con habilidades extrasensoriales. Hay muchos médiums que ocultan su condición a sus respectivos gobiernos en todo el mundo.

Koga: Es comprensible, por mucho hermetismo que se tenga con esos datos personales. El hecho de declararse… al final puede pasar factura. Como en este caso.

Ninette carga su pistola y la guarda bajo su falda sujeta en un liguero.

Ninette: Soy médium, como ya sabéis de sobra, y estoy declarada y registrada como tal. Me parece medianamente comprensible que, dada la extraña decisión de usar médiums en el campo de batalla, recurran a mí, miembro de este escuadrón. Pero llamar a filas a personas, aunque sean médiums, que no saben ni manejar un arma…. Me parece deleznable.

Koga y Kagemaru guardan silencio mientras escuchan a su compañera.

Ninette: Sé que mi padre ha ordenado que participemos en esta guerra por parte de Rusia. Pero quiero haceros una petición.

Koga y Kagemaru asienten escuchando a Ninette.

Ninette: No soy de las personas que siguen órdenes ciegamente. A pesar de marchar al campo de batalla quiero que en todo momento, nosotros, los miembros de inteligencia, mantengamos cierta imparcialidad en todo esto. Cualquier dato debe ser recabado y analizado.

Koga y Kagemaru se muestran algo preocupados, pero conformes con la decisión de Ninette.

Tras esto el escuadrón Kuznetsov se personó en el campo de batalla. Eran pocos pero eficaces. Todo el mes de septiembre se llevaron a cabo diversos enfrentamientos. Ninette con ayuda de Koga y Kagemaru iban recopilando datos entre todo ese horror. Pero lo más doloroso estaba aún por llegar…

[Octubre de 2012, campo de batalla, Rusia]

Eran principios del mes de octubre. Las batallas de la guerra continuaban enfrentando a médiums armados contra otros médiums. La monotonía empezaba a hacer mella y todos los bandos de cada país parecían estar igualados en una fiesta de muerte sin fin. Hasta que…

¡BOOOOOOOOOOM! Varias explosiones de gran potencia barren el campo de batalla. Ningún bando parece ser el causante.

Urian: ¡UAJAJAJA!

Los generales de todos los bandos, por lejanos que estén, no son ajenos a la entidad que sobrevuela el campo de batalla. Un enorme hombre envuelto en un armazón de metal se ríe a carcajada limpia con un potente chorro de voz.

Urian: ¡Escuchadme! ¡Países y naciones del mundo! Es momento de terminar esta batalla. ¡Titanium Mind! Esa será desde ahora vuestra máxima autoridad. ¡Obedeced y salvareis la vida!

Los diversos bandos hacen caso omiso a las advertencias de Urian. Todos comienzan a atacarle, en una extraña unión sin planear. Pero todos los ataques de armas de fuego son inútiles. El enorme Urian parece repeler y evitar todos los ataques.

Urian: Parece que voy a tener que darles un segundo toque de atención.

Urian carga sus brazos de “Psi” y libera la energía, barriendo a todos los soldados que le estaban disparando, por lejos que se encontrasen en el campo de batalla. Su poder destructivo superaba todo lo visto hasta ahora.

Dado su nivel de poder, los países optaron por utilizar las reservas de médiums que les quedaban. Aquellos que aun no habían caído en batalla.

Urian: Bien… parece que por fin mostráis vuestra verdadera cara…. Sucios humanos de mente inferior…

Urian responde al ejército de médiums con un batallón de X-Pirit que comienza a avanzar bajo este. Estos se plantan frente a los batallones médium de todos los países.

Urian: Escuchadme, médiums. Sé que muchos de vosotros no estáis aquí por gusto. Os doy la oportunidad de retiraros… o mejor os ofrezco mi mano.

Urian extiende su brazo y un silencio invade la zona, nadie hace ningún movimiento.

Desde su posición Ninette observa la escena.

Ninette: ¿Qué es lo que pretende?

Koga: No se asome mucho, señorita Ninette. Las cosas se van a poner feas.

Los generales de diferentes países parecen dar la orden de ataque. Los médiums son reticentes a atacar, pero poco a poco algunos comienzan a avanzar y desplegar algunas de sus habilidades médium contra el ejercito X-Pirit de Urian.

Urian: Supongo que es momento de hacer sacrificios…

Urian extiende la mano y su batallón de X-Pirits comienza a hacer gala de diferentes habilidades ofensivas. Una batalla de fuego, hielo, tierra, ondas, y muchos tipos de ataques elementales y de otra índole convierte el campo de batalla en un espectáculo de colores y muerte.

Urian: ¡Esto es lo que ocurre cuando rechazáis mis amables ofertas! Pero aun así… sé perfectamente quien es el enemigo…

Urian mira hacia los puestos de mando de cada país. Aunque separados por kilómetros de distancia este eleva su brazo y comienza a cargar un gigantesco orbe de energía.

Desde su posición Ninette y Koga parece percatarse de lo que está a punto de ocurrir.

Koga: O no…

Kagemaru aparece a su lado cubriéndose varias heridas.

Kagemaru: ¡TENEMOS QUE IRNOS DE AQUÍ!

Koga: Tsch….

Ninette observa perpleja como el orbe de energía cubre parte de la luz solar debido a su tamaño.

Ninette: Eso es… ¿”Psi”?

Urian levanta el protector de boca del casco que le cubre el rostro para esbozar una malvada sonrisa.

Urian: ¡ESTE MUNDO ES LOS MÉDIUMS!

¡BLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAM! Urian libera la energía que sale despedida en varias direcciones impactando en las diversas bases de cada país participante en la batalla. Varios pequeños hongos explosivos se forman en los lugares de la explosión y el cielo es totalmente cubierto por un manto de cenizas. Las ondas expansivas azotan el campo de batalla cercano a cada base, convirtiéndolo en una carnicería que pone fin a las batallas que en ellos hubiese.
En la zona donde se encuentra Urian también es liberada una pequeña riada de energía que termina por destruir las batallas en esa zona. Incluso los impactos llegan al escondite del escuadrón Kuznetsov.

Urian: ¡JAJAJAJA! Eso es, ahora yo doy por concluida esta batalla. Y me declaro soberano de este mundo.

Urian desciende del aire y pone sus pies en el suelo. A su alrededor solo destrucción y una enorme tormenta de cenizas.

Los noticiarios de todo el mundo no tardan en cubrir la noticia.

“Atención ciudadanos de todas las partes del mundo. Tenemos la última hora. El campo de batalla de la actual tercera guerra mundial ha sido invadido por una entidad desconocida. Esta entidad parecer ser un hombre de más de dos metros de alto y cubierto de una extraña armadura de metal. Algunos países lo han apodado  “El hombre acorazado”. Al principio se pensaba que se trataba de algún movimiento de algún país concreto. Pero parece que este ser se ha declarado libre de ataduras y solo responde a pertenecer a una sociedad conocida como Titanium Mind. La entidad parece haber destruido las bases de cada país y acabado con muchas vidas. Se desconoce el alcance de los daños producidos ni si extenderá su destrucción al exterior del campo de batalla acotado en Rusia. Declaramos alerta máxima de seguridad en todo el mundo.”

De vuelta en el campo de batalla, en el escondite del escuadrón Kuznetsov.
Ninette: -Tose, tose-

Ninette se levanta del suelo cubierta de polvo y cenizas.

Ninette: ¿Qué? ¿Qué ha pasado?

Koga y Kagemaru se poyan contra una pared. Ambos parecen heridos y cubiertos de polvo.

Ninette: ¡Koga! ¡Kagemaru!

Koga: -Gesto de dolor.- No se preocupe señorita… son daños colaterales.

Kagemaru: Yo me preocuparía más por lo que hay ahí fuera.

Ninette se asoma a la ventana, ahora rota, para observar como poco a poco los rayos del sol vuelven a salir de entre la nube de cenizas que ha cubierto el cielo en las últimas horas.

Ninette: Esto es…

Ninette abre la puerta de su escondite para contemplar una escena desoladora. Montones de cadáveres, algunos en mejor estado que otros, cubren el suelo sobre una gruesa capa de cenizas. La temperatura había descendido ante la ausencia de calor solar.

Ninette: No puede ser…

Ninette camina lentamente estupefacta levantando la ceniza del suelo a cada paso. Koga y Kagemaru no tardan en seguirla y cubrirle las espaldas.

Koga: Señorita, hay mucho silencio y con toda esta ceniza no puede verse bien. Deberíamos regresar al escondite y esperar a que se despeje el aire.

Kagemaru parece estar de acuerdo con su compañero aunque no dice nada.

Ninette: No puedo… ignorar todo esto. Y además… -Coloca sus manos en su pecho.- El general Kuznetsov…

Koga y Kagemaru se miran con gesto compungido.

Ninette: Debo encontrar a mi padre…

Ninette continúa caminando por la tétrica zona.

Ninette: Ayudadme… El general estaba combatiendo cerca de la base… tenemos que encontrarle… -Voz temblorosa.-

Ninette habla con el gesto algo ausente, como intentando pensar que el destino de su padre fuese diferente al de los miles de cadáveres que la rodeaban.

Ninette: No puede haber ido muy lejos… él…

Ninette se detiene en seco al divisar algo entre las nubes de cenizas.

Koga: ¿Qué ocurre señorita?

Koga y Kagemaru se detienen a ambos lados de Ninette. Los tres observan como ante ellos se encuentran por el suelo todos los miembros del escuadrón Kuznetsov. Y delante de todos ellos, arrodillado y sin vida, el general Nikolay Kuznetsov.

Ninette: Pa…Papá…

Ninette camina medio zombi hasta situarse al lado de su padre. Esta cae arrodillada delante de su padre.

Ninette: Me prometiste que… no me dejarías sola…

Ninette comienza a derramar dos ríos de lágrimas.

Koga y Kagemaru se sitúan a ambos lados de Ninette. Ambos hacen un saludo delante de su general.

Koga: Señor, caíste al frente de todos nosotros. Y te mantuviste en pie hasta el final… sin temor.

Kagemaru parece secundar lo dicho por Koga.

Koga: Me siento despreciable al no haber estado a su lado para ser parte de todos los que han muerto aquí con usted.

Ninette continúa llorando sin decir nada y en silencio.

Koga: Pero sigo con vida y le prometo…

Koga coloca su mano sobre el hombro de Ninette.

Koga: Le prometo que dedicaré toda mi vida a cuidar de su hija… señor.

Ninette levanta el rostro y mira hacia un lado para observar a Koga. Kagemaru hace una reverencia uniéndose a lo dicho por Koga.

Kagemaru: Mi vida también estará al servicio de su hija.

Ninette dedica una leve sonrisa a Koga y Kagemaru y los tres rinden homenajes a Nikolay Kuznetsova, y todos los caídos allí.

Koga: Todos los aquí presentes son la totalidad de valientes miembros del escuadrón. Fue bonito, pero esto supongo que es… el final del escuadrón Kuznetsov.

Ninette coloca sus manos delante de su pecho del cual pende su rosario.

Ninette: Yo no lo creo así…

Koga y Kagemaru miran con asombro a Ninette.

Ninette: Todavía quedamos tres miembros con vida. Y no pienso dejar que simplemente cuidéis de mí como si fuésemos una familia desestructurada.

Ninette se pone en pie delante de su difunto padre. Koga y Kagemaru permanece arrodillados y observando a Ninette.

Ninette: Papá… General Kuznetsov. Desde hoy, yo, Ninette Kuznetsova asumo el cargo de máxima responsable de este escuadrón.

Ninette toca los hombros de Koga y Kagemaru.

Ninette: Koga y Kagemaru, como oficiales que responden solo ante mí, haremos resurgir este escuadrón por el bien del mundo. Continuaremos tu legado, general Kuznetsov.

Ninette hace un saludo militar a su padre, con gesto serio pero derramando dos ríos de lagrimas. Koga y Kagemaru se ponen en pie y emulan el saludo también.

Ninette: ¡Escuadrón Kuznetsova! ¡Saluden!

Koga y Kagemaru: ¡SI!

Amparados por la destrucción del lugar, todos los cadáveres de miembros del escuadrón fueron rescatados de allí y debidamente enterrados por sus respectivas familias. Y en el caso del general fue depositado en el cementerio familiar de la mansión Kuznetsov.

(Ninette, Koga y Kagemaru rinden homenaje delante de la lápida donde reposan Svetlana Vólkova y Nikolay Kuznetsov, padres de Ninette.)

Ninette: *Este frio que siento… tal vez ya va siendo la época… de encender la chimenea…*

Desde aquel día Ninette estableció su base de operaciones en su propia casa junto a Koga y Kagemaru.

El hombre acorazado terminó por atacar las inteligencias de todos los países. Con control absoluto de todo tipo de datos y su fuerte potencia militar la Titanium Mind (Cepheus) terminó por dominar el mundo. En la zona del impacto del meteorito se construyo una ciudad fortificada y estableció allí su base y el control absoluto del aerotitanio. Pero no todo iba a salir como él quería. Los X-Pirit que él mismo había creado comenzaron a desertar en el hecho conocido como “la gran evasión”. Por ello decretó como delincuentes a todos los médiums del mundo, esperando poder tomar control sobre esta población. Todo esto llegó oídos del escuadrón Kuznetsova.

[Noviembre de 2012]

Ninette: No podemos perder el tiempo, tenemos que buscar más miembros para el escuadrón.

Koga: Señorita Ninette, las cosas están muy tensas. Desde que ese tirano ha tomado control del mundo no es fácil operar en esta zona.

Kagemaru: De hecho esa ciudad fortificada resulta demasiado peligrosa, dada su proximidad con nuestra base.

Ninette se sienta sobre una silla y piensa.

Ninette: ¿Pretendéis que no hagamos nada? ¿O que abandone mi casa así como así?

Koga y Kagemaru se miran con preocupación.

Koga: Solo estamos diciendo que ese “hombre acorazado” ha tildado de delincuentes a todos los médiums del mundo. Usted está registrada como médium ¿me equivoco?

Ninette se levanta de la silla visiblemente cabreada.

Ninette: ¡Estoy harta de que siempre estéis intentando protegerme! No soy ninguna niña pequeña huérfana. ¡Soy la comandante de este escuadrón! ¡Y se cuidarme solita!

¡BLAM! Ninette cierra de golpe la puerta dejando a Koga y Kagemaru estupefactos.

A los pocos días en la ciudad de Krasnoyarsk, lugar cercano a donde se estrelló el meteorito y donde se construyó la ciudad fortificada, Urian hacía un discurso presencial en plena calle. Tras él un edificio que estaba utilizado de cuartel neurálgico temporal mientras terminaban de construir su ciudad fortificada. Millones de personas se encontraban en silencio delante del enorme hombre.

Urian: Escuchad, habitantes de Krasnoyarsk. Este lugar se está convirtiendo en el centro del mundo. Debéis ser conscientes de lo que eso significa. Apoyadme y aceptad vuestro destino.

La masa de gente escucha en silencio el discurso del tirano.

Urian: Este edificio desde hoy será el centro al que debéis dirigiros para servir a mi causa directamente como militantes de mis ejércitos.

¡BAM! Una granada de humo explota cerca de Urian, haciendo que los guardias cercanos tomen sus armas. La gente comienza a alterarse, aunque intenta mantenerse en sus puestos dada la crueldad de Urian ante una revuelta.

Urian: ¿Qué significa esto?

¡CRRRRRRAAAAASH! Una capa de escarcha atraviesa el suelo entre los cientos de personas haciendo que se aparten.

¡Tap! ¡Tap! ¡Tap! El sonido de las botas de Ninette caminando sobre su propio camino de hielo es lo único que se escucha en los próximos segundos. Esta se aproxima hacia Urian seria con una penetrante mirada de sus ojos rojos.

Los guardias no tardan en apuntarle con armas de tecnología punta. Urian permanece quieto como una enorme estatua.

Ninette: Soberano del mundo… Que prepotencia.

Ninette saca su pistola y apunta a Urian. Esto hace que los guardias también apunten con mayor precisión. La gente permanece en silencio.

Urian: Je, vaya, vaya… -Observa el hielo creado por el suelo.- Así que una médium se presenta aquí después de la orden persecutoria que di y encima me amenaza con un arma. Interesante…

Ninette mira con desprecio a Urian.

Ninette: ¿Crees que te tengo miedo?

Urian: Deberías. –Sonrisa macabra.-

Un silencio solo adornado por la brisa fría del lugar se siente durante unos segundos.

Ninette: ¡Soy Ninette Kuznetsova, actual general del escuadrón Kuznetsova! ¡El miedo es algo que sencillamente no conozco!

Un viento helado rodea a Ninette haciendo que su vestido y su pelo ondeen con furia.

Ninette: ¡ESTO ES POR EL GENERAL NIKOLAY KUZNETSOV Y TODO SU ESCUADRÓN!

¡BANG! La chica dispara su pistola y los guardias no tardan en reaccionar disparando sus armas. Ninette genera varios muros de hielo y detiene los ataques.

La chica se desliza hacia un lado y observa como su enemigo ha detenido su bala con la mano desnuda. Este la mira con gesto de prepotencia y suelta el casquillo de entre sus dedos.

Urian: Buen intento, Ninette Kuznetsova. Pero tu escuadrón y tú estáis.... acabados.

Como por sorpresa varios orbes de energía generados por Urian emergen de los pies de Ninette. Esto hace que tenga que esquivarlos rápidamente. En el descuido vario guardias la detienen.

Ninette: ¡Soltadme, asquerosos!

¡CLAAAAAAANG! ¡CHING! Dos golpes rápidos liberan a Ninette de las garras de sus opresores.

Koga: Demasiado arriesgado venir aquí sola, señorita.

Kagemaru se concentra colocando sus dedos en forma de sello. Tras esto se mueve con rapidez y elimina a un gran número de enemigos usando dos ninjato.

Urian: ¡DETEND A ESOS REBELDES! ¡QUE NO ESCAPEN!

Enormes cantidades de guardias y soldados comienzan a salir de todas partes. La gente esta vez sí se disipa.

Koga: ¡Tenemos que largarnos de aquí!

Kagemaru se aproxima y, junto a Koga, cubren a Ninette.

Ninette: Creo que puedo generar un camino de hielo más largo y resistente. ¿Seréis capaces de correr sobre él?

Kagemaru: Bueno, supongo que sería similar a correr sobre el agua. Somos ninjas ¿no?

Ninette: Claro, que estupideces pregunto.

¡CRRRRRAAAASH! Ninette utiliza de nuevo su habilidad médium y genera un larguísimo puente helado que se extiende rápidamente hasta varias calles de distancia.

Los guardias les apuntan desde todas direcciones y comienzan a disparar, dañado ligeramente el camino helado.

Koga: ¡Deprisa!

Ninette, Koga y Kagemaru utilizan el puente de hielo y se deslizan rápidamente para huir de la escena. Ninette parece sacar un mando de su vestido y se detiene unos instantes.

Koga: ¿Qué hace? No tenemos tiempo señorita….

Ninette mira hacia el lugar donde se encuentran sus enemigos mientras el viento mece sus cabellos plateados.

Ninette: ¡Esto es por meterte con mi familia! ¡Tirano!

¡Clic! ¡BOOOOOOOOOM! Una explosión sucede en el lugar donde encuentra Urian, volando por los aires el edificio bastión de este. Ninette había colocado varias cargas explosivas alrededor de todo el edificio.

Urian ha caído al suelo por la explosión y, tras levantarse, mira en la distancia a quien acaba de ofenderle de tan brusca forma.

Urian: Ninette Kuznetsova… esta ofensa… no quedará impune…

Urian declaró a Ninette Kuznetsova terrorista a nivel mundial. Y criminalizó a su escuadrón como grupo terrorista. Todo esto dificultó mucho la vida de Ninette y sus compañeros. Pero no bastó para frenarles ya que se hicieron expertos en robo de información y publicación de información difamatoria contra el régimen de la Titanium Mind. Pero al final optaron por alejarse de un lugar tan peligroso…

Koga: Créame señorita, lo mejor es alejarnos de Rusia.

Ninette revisa un álbum familiar sentada en un sofá de su mansión.

Kagemaru: Estamos perseguidos a nivel mundial. Pero estando en Rusia corremos más riesgo que en otros lugares, ¿es consciente de ello?

¡PLAF! Ninette cierra el álbum de golpe y mira a sus compañeros.

Ninette: Esta bien. Supongo que es hora de avanzar.

Koga y Kagemaru se miran aliviados.

Ninette: Lamento haber estado tan prepotente estos días. Si no llega a ser por vosotros yo…

Ninette observa la chimenea encendida con gesto triste. Koga se acerca y se sienta en el suelo a los pies de Ninette.

Koga: Sé que este lugar le trae muchos recuerdos. Pero esos recuerdos no volverán.

Ninette medita algo triste unos instantes.

Koga: Tenemos que mirar al futuro… señorita.

Ninette cierra los ojos, derrama unas lágrimas y, con gesto decidido, se levanta del sofá.

Ninette: ¡Escuadrón Kuznetsova!

Koga y Kagemaru se arrodillan ante Ninette en gesto servicial.

Ninette: ¡Nos vamos de Rusia!

Los tres miembros del escuadrón Kuznetsova planearon cuidadosamente su destino.

Koga: Creo que lo mejor sería Japón. Kagemaru y yo somos de allí. Y yo puedo ofrecer mi casa familiar. Lleva todo este tiempo abandonada pero sigo teniendo la propiedad. Está en una aldea de Shikoku apartada cerca del campo y la montaña. Es el sitio perfecto para establecer la base de operaciones secretas.

Ninette: Japón… la Titanium Mind lo ha tomado como centro de investigación y de inteligencia. Todo son ventajas, ya que nos facilitará recabar información y operar en consecuencia.

Koga y Kagemaru parecen dispuestos a volver a su país de origen.

Ninette: Está bien. Escuadrón Kuznetsova. ¡Nos mudamos a Japón!

A las pocas semanas la mansión Kuznetsov quedó cerrada y cubierta de hielo. El calor que un día hubo dentro de esas paredes ahora se había convertido en un gélido glaciar.

[Lugar secreto en el campo, Shikoku, Japón]

Ninette, Koga y Kagemaru descansan cerca de un kotatsu. Estos degustan una sopa de miso para cuidarse del frio.

Ninette: Creo que puedo acostumbrarme a este país. –Dice con una sonrisa mientras sorbe de su tazón de sopa.-

Koga: Me alegro que se sienta cómoda, señorita Ninette.

¡TAP! Ninette coloca el tazón vacío sobre la mesa.

Ninette: Pero no podemos descuidar nuestras tareas. La Titanium Mind está atacando fuertemente el mundo en estos días. Tenemos que recopilar cuantos más datos mejor.

[Diciembre de 2012]

En esos días llego la noticia de los bombardeos masivos por parte de la Titanium Mind (Cepheus). Este hecho conocido como “purga continental”, horrorizó a un mundo que se negaba a oponerse por miedo al brutal régimen del hombre acorazado.

Ninette: ¡Qué horror!

Koga: Según parece la Titanium Mind está tomando decisiones cada vez más duras.

Ninette se retira a su habitación y se tumba sobre su futón.

Ninette: *Este mundo está cada vez más cruel e injusto… Quiero ayudar a que vuelva a ser un lugar agradable. Pero no sé si podré hacerlo sola….*

Ninette se incorpora y se sienta cerca de una puerta corredera. Esta mira al cielo despejado y con una luna brillante y blanca.

Ninette: * Ojalá apareciese…. un héroe.*

[Unos días más tarde…]

El tiempo pasó y el escuadrón Kuznetsova reclutó a un aprendiz de ninjutsu llamado Kojiro y su amiga de la infancia, Hanami, la hija de un sacerdote sintoísta de un pequeño templo de la zona.

Kojiro: Saludos jefazos. Soy Kojiro, pero podéis llamarme Koji el magnífico.

Kojiro mueve su kusarigama en círculos intentando impresionar a Ninette, Koga y Kagemaru. Pero es reprendido por Hanami con un coscorrón.

Hanami: -Sonrisa dulce.- Me llamo Hanami, es un placer servir en vuestro escuadrón.

Koga y Kagemaru se miran con gesto de preocupación.

Koga: Señorita Ninette ¿No son demasiado jóvenes?

Kagemaru: Si, no me gustaría tener que cargar con ellos.

Ninette: Tranquilos, solo necesitan entrenamiento.

Kojiro: ¡Eh! ¡Vejestorios! ¡Qué os he oído!

¡CLONC! Hanami da un coscorrón fuerte a Kojiro tumbándolo en el suelo y esta se disculpa con varias reverencias.

Ninette: Esta bien –Sonríe dulcemente.- Estáis dentro.

El escuadrón finalmente esta completo. Koga, Kojiro, Hanami y Kagemaru cuatro ninjas comandados por Ninette Kuznetsova. Sus operaciones no tardaron en dar sus frutos.

El año 2013 el escuadrón realizó un gran número de operaciones secretas. Todas ellas con éxito. Aunque la Titanium Mind (Cepheus) iba tras ellos no cesaron en sus misiones.

En ese tiempo sus lazos se fortalecieron. Kojiro maduró gracias al entrenamiento, aunque mantuvo su personalidad fanfarrona. Hanami estrechó muchos lazos con Ninette. En general los cinco miembros del escuadrón Kuznetsova se convirtieron en una gran familia.

Pero Ninette estaba empezando a mostrar interés por una persona ajena cuyos ideales parecían encajar con los de su escuadrón.

Ninette: *Mmmmm ese solitario muchacho y sus ideales…. son muy interesantes…*

Ninette comenzó a perseguir a Hiromu Kurogawa. Pero no era la única que le espiaba.

(Redmond se mueve rápidamente por los tejados en silencio. Ninette le observa desde otro tejado.)

Ninette: *Ese tipo de la gabardina. ¿Qué pretende?*

Ninette mantuvo vigilado a Hiromu y al mismo tiempo al extraño tipo de la gabardina. El tiempo pasó y Ninette empezó a sentir una extraña sensación por ese solitario muchacho.

(Ninette sale de la base mientras Koga la observa junto a Kagemaru, que estaban entrenando a Kojiro y Hanami.)

Koga: Últimamente sale mucho.

Kagemaru: Mientras no haga locuras no hay de qué preocuparse. Es la comandante a fin de cuentas.

Las escapadas y espionajes continuaron hasta que un día…

[Septiembre de 2014, Callejón oscuro, Yokohama, Japón]

La silueta de Ninette camina lentamente hacia Hiromu para situarse bajo el haz de luz de una farola.

Ninette: Discúlpame, solo quería estar más cerca de ti… Mi nombre es Ninette, Ninette Kuznetsova.

Ninette sonríe con dulzura a Hiromu Kurogawa.


Ese encuentro encendió una llama cálida en el corazón de la chica de hielo. Una llama amable como la de una chimenea en un día de frío invierno.

Continuará... Capítulo 75: Errante