22 de junio de 2016

Capitulo 61: Luces y sombras


Hiromu ha aparecido en el campo de batalla. El atardecer recorta la cercana torre de Tokio a espaldas de Hiromu. Este luce completamente transformado en su forma aerotitanio, piel metalizada, ojos azul intenso, pero algo es diferente a transformaciones anteriores. ¡Su control y convicción!

Hiromu: Esta vez nada impedirá que cumpla con mi cometido. –Muestra su puño al enemigo con determinación.- ¡No tengo miedo!

Alfred y Katie poco a poco recuperan su energía gracias al extraño acto de Hiromu.

Alfred: Hiromu, ¿Cómo has hecho para sanarnos?

Katie: Nya, no solo eso. ¿Ahora Hiromu-san puede flotar?

Hiromu mira de reojo a sus amigos con una segura sonrisa.

Hiromu: Digamos que he aceptado lo que hay dentro de mí en lugar de rechazarlo. Ya entraremos en detalles cuando hayamos salido de esta.

¡ZOOOUF! Hiromu sale disparado hacia sus tres enemigos. Medusa y Ceto se dispersan uno a cada lado, Atlas cruza sus enormes brazos para detener el impacto del puño de Hiromu.

Hiromu: ¡Jiaaaaa!

¡PAAAAAF! El impacto genera varias ondas de choque.

Atlas: Tsch… Esta energía no es común… -Dice apretando los dientes ante el importante esfuerzo que está realizando para detener el golpe.-

Hiromu: Je, ¿no me digas?

Sin dejar de ejercer presión Hiromu da una voltereta sobre Atlas hasta caer a su espalda y rápidamente efectúa un nuevo impacto con su codo.

¡PAAAAF! Atlas retrocede severamente molesto.

Atlas: Auch… Definitivamente te has convertido en una mosca muy molesta, Hiromu Kurogawa.

Hiromu mantiene el ceño fruncido y firme frente al enorme Atlas. Medusa y Ceto vuelven a situarse a ambos lados de Atlas.

Medusa: Parece que tendremos que jugar en equipo Atlas.

[TMX Labs.]

Luzdivina apunta con un arma a un blanco movil.

Luzdivina: Bien, parece que ya esta calibrada la mirilla. No podemos permitirnos desperdiciar esta valiosa munición.

Aika: Si, cada una de estas balas son bastantes caras.

¡BANG! Una bala impacta en pleno centro de varias dianas situadas al fondo de la sala.

Ninette: Entonces será mejor que dejéis a una experta disparando.

Ninette se aproxima orgullosa haciendo sonar sus botas sobre el piso, mientras guarda su pistola con la que ha efectuado el disparado.

Aika: ¡Menudo disparo, Ninette-san!

Ninette: Gracias, Aika-chan. Los Kuznetsov llevamos sangre de artilleros en nuestras venas.

Luzdivina: Bueno, bueno. ¿Todo bien ahí fuera?

Ninette: Sin problemas Luzdivina-san, ni rastro de enemigos. Al menos cerca de nosotras.

Luzdivina: Bien, entonces deberíamos poner rumbo hacia donde se encuentren los demás y…

De pronto los comunicadores de las tres comienzan a sonar.

Alfred(comunicador): ¡Alerta roja! Os necesitamos a todos en las inmediaciones de la torre de Tokio. ¡Hiromu ha vuelto y está combatiendo al enemigo! Pero creo que esto es demasiado hasta para él solo.

Ninette: ¡Hiromu-kun! –Grita preocupada.-

Luzdivina: Vamos hacia allí los más rápido posible. ¡Aika prepara varios cargadores extra de munición especial “anti-psi”!

Aika: ¡Sí!

Luzdivina tiende el arma “anti-psi” a Ninette.

Luzdivina: Creo que eres la que mejor puntería tienes de nosotras. Tómala, nos vamos de caza.

[Torre de Tokio]

Hiromu luce cansado, pero sigue sonriendo con determinación. A pesar de ello el color metalizado de su piel desaparece.

Atlas: Vaya, vaya, parece que estás llegando a tu límite, héroe.

Hiromu: Eso está por verse.

Hiromu corre hacia Atlas sin pensárselo dos veces.

Atlas: Je, ¿pretendes atacarme frontalmente? ¿Y esta vez sin tan siquiera utilizar tu aerotitanio?

Hiromu levanta el puño cuando está a punto de llegar a Atlas.

Atlas: ¡Idiota! Te destrozarás esa mano tan solo al tocarm….

¡PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAF! Hiromu impacta brutalmente sobre la cara de Atlas partiéndole uno de los cuernos y haciéndole rodar por el suelo.

Hiromu: Bajaste la guardia. –Responde serio mientras se ajusta las gafas con su mano derecha que luce gris metalizada y completamente cargada de energía azulada.-

Alfred y Katie se mantienen al margen, en un jardín cercano.

Alfred: Menuda ostia le ha metido Hiromu a Atlas.

Katie: Parece que hizo entrar a su brazo derecho en modo aerotitanio.

Alfred: ¿Hiromu puede controlar el aerotitanio por zonas de su cuerpo? Eso es nuevo.

Katie: Parece que nuestro Hiromu ha mejorado mucho desde la última vez.

Alfred: Aun así, eso es un claro síntoma de que empieza a agotarse. Debería salir ahí.

Katie: Alfredín, será mejor no hacer ningún movimiento en falso. Ya hemos avisado a los demás. Mientras tanto el enemigo está centrado en Hiromu y lo mejor es seguir con el plan establecido.

Katie opera con un pequeño dispositivo computerizado, avisando a refuerzos SWT de varias partes del mundo.

Alfred: Parece fácil decirlo, pero Hiromu es mi amigo y crei que también era el tuyo.

¡PAF! Katie agarra a Alfred por el cuello y le muerde la oreja.

Alfred: ¡Ay! ¡Auch!

Katie: ¡Céntrate, Alfredín! Claro que lo es, pero nos está dando tiempo para operar. Necesito que mantengas el escudo aislándonos o de lo contrario podrían interceptar nuestros movimientos.

Alfred: Esta bien, pero si la cosa se pone peor…

Katie: Si, entonces seré yo la primera en saltar ahí fuera.

Hiromu mientras tanto continúa dándolo todo en la batalla. Atlas se levanta poco a poco del impacto.

Atlas: Tsch….. Estúpido engreído…  –Escupe sangre.-

¡RAAAAAAAANG! Un rayo procedente de Medusa cae cerca de Hiromu, pero este lo esquiva.

Medusa: Parece que has hecho daño a Atlas. Eso no es nada bueno. Cuando Atlas se enfada la tierra misma entra en erupción.


Ceto: Vaya, ciertamente no tengo ganas de que Atlas se enfade. Porque entonces la diversión durará muy poco. –Su lengua suelta un líquido acuoso y viscoso.-

Atlas despliega sus alas y embiste a Hiromu.

Atlas: ¡Te voy a destrozar, Hiromu Kurogawa!

Las repetidas embestidas hacen sudar a Hiromu al esquivarlas, pero a pesar de ello en un descuido es rociado con el gel viscoso de Ceto.

Hiromu: ¡Puaj!

Ceto: Jajajaja, caíste insecto.

¡CHOF! Ceto crea una poza de agua bajo los pies de Hiromu que lo hace caer dentro. Al contacto con el agua el gel se endurece.

Hiromu: *Mierda, estoy metido hasta el cuello en un agujero lleno de agua y no puedo moverme. ¿Qué clase de producto escupe este tipo?*

Medusa se sitúa delante de Hiromu. Este mira hacia arriba donde la malvada mujer le observa impasible.

Medusa: Jajaja ssssssh Que hermosa imagen.

Medusa se agacha para estar más cerca de la cara de Hiromu.

Medusa: Me pregunto si el héroe ahora se siente cómodo ahí metido.

¡PAF! Medusa da una bofetada suave a la cara de Hiromu.

Medusa: ¡Oh! Parece que no puedes moverte ahí dentro. Que lastima. ¿Sabías que el agua conduce la electricidad?

Medusa comienza a hacer recorrer por su cuerpo electricidad, haciendo que su pelo se mueva y sus colmillos crezcan.

Ceto: Medusa, procura apuntar bien. Recuerda que mi cuerpo tiene mucha agua y no me gustan los calambrazos.

Medusa: Ssssssh, idiota, estate tranquilo. No pienso desperdiciar ni un ápice de electricidad en alguien que no sea Hiromu Kurogawa.

Medusa se carga cada vez más dispuesta a freír a Hiromu.

Alfred y Katie continúan observando desde su bunker cercano.

Alfred: ¡Hiromu está en apuros!

Katie: ¡Mierda! ¡Ahora sí! ¡Corre Alfredín!

Alfred deshace el muro protector y se abalanza contra los enemigos.

Alfred: ¡UAAAAAAAAAAAAH!

Katie: ¡Pero idiota! ¡Piensa antes de actuar!

Atlas y Ceto se percatan y corren hacia Alfred, dejando a Medusa continuar con Hiromu.

Medusa: Vaya idiotasss de amigos tienesss, Hiromu Kurogawa, jajajajaja.

¡ZOOOOOUF! ¡CHAC! Una flecha va directa hacia Medusa. Esta ágilmente la intercepta con su mano desnuda.

Medusa: Quien se atreve a…

¡CLAAAAANG! Utilizando la flecha como cebo, Rodi aparece raudo como un fantasma y efectúa un corte sobre el pecho de medusa.

Medusa: ¡IAAAAAAARG! ¡SSSSSSSSSSSH!

Rodi saca a Hiromu del charco de agua y corta el gel con sus espadas liberándole.

Hiromu: Justo a tiempo, como siempre.

Rodi sonríe a Hiromu.

Rodi: Nadie terminará contigo mientras yo esté aquí para evitarlo.

Hiromu sonríe a Rodi y chocan sus puños.

Rodi: ¡Buena distracción Leila!

Leila: Je, ¡buen tajo por tu parte también!

Leila apunta al furioso Atlas que se dirige hacia Alfred.

¡CHAC! ¡BOOOOOM! La flecha atraviesa una de las alas de Atlas y este se desploma contra el suelo.

Ceto: Oh, oh. Creo que ahora si la habéis fastidiado…

Leila dispara otra flecha también a Ceto, pero este la esquiva con un movimiento humanamente imposible.

Atlas: ¡Estúpidos..! ¡ESTUPIDOS!

¡BRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRROOOOOOMMM! El suelo inmediatamente cercano a Atlas comienza a resquebrajarse y moverse violentamente.

Alfred: Jo…der…

¡BAAAAAAAAAAUM! Varios cráteres surgen del suelo, que no para de moverse.

Hiromu: *Tsch… este tipo…*

Rodi: Hiromu, este tío maneja la geoquinesis. Si no lo evitamos puede destruir Tokio y Japón entero.

Alfred: Je, pues ya me diréis como lo vamos a detener.

Katie: ¡FUERA DE AHI!

Hiromu, Rodi y Alfred se apartan rápidamente y un misil impacta sobre Atlas.

Atlas: ¡UAAAAAAAAAARGH!

Katie apunta a Atlas con un enorme lanzamisiles.

Kati: Nyejejeje ¿Te gustan estos misiles concentrados? ¡Otro, regalo de la casa!

¡ZOOOOUUUF! ¡BOOOOOOOM! Atlas rueda por el suelo demacrado.

Rodi: Joder, como se las gasta la gata.

Alfred: Dímelo a mí…

Hiromu: No bajéis la guardia, ¿Dónde han ido los otros dos?

¡BLOOOOOP! Katie es envuelta por un líquido viscoso haciéndola perder el lanzamisiles. Ceto aparece tras ella.

Ceto: Holaaaa. Según dicen los gatos odian el agua ¿no?

Katie: Nyaaaa, suéltame orco con cianosis.

Ceto: Uh, esas palabras son muy fuertes para una gatita como tú.

Ceto coge el dispositivo que estaba manejando Katie.

Ceto: Vaya, vaya. Así que has dado una alarma mundial a tus amiguitos de la SWT. Eso no está nada bien.

¡CHANG! ¡ZOOOUUFF! Rodi y Alfred intentan golpear a Ceto, pero este los evita. Aun así logran rescatar a Katie.

Ceto: Vamos, caballeros. Tranquilícense.

Ceto tiene en su poder el dispositivo de Katie.

Katie: Tenemos que recuperar ese aparato, si da alguna orden indebida con él…

Rodi se abalanza sobre Ceto intentando cortarlo. Pero resulta ser sorpresivamente rápido, tanto como el propio Rodi.

Ceto: Vaya, eres rápido eh.

¡ZOUUUF! ¡PAAAF! Katie como por sorpresa golpea a Ceto y recupera el dispositivo.

Ceto: Aunch, auch… cómo es posible…

Katie luce sus pupilas dilatadas.

Katie: Puede que la sinestesia parezca inútil en combate. Pero puedo ver exactamente donde te moverás. El agua produce muchos sonidos que yo puedo ver claramente.

Katie se pavonea frente a Ceto y le apunta con el lanzamisiles.

Katie: Digamos que la gatita ha pillado al pescadito.

¡ZOOOUF! ¡BOOOOOOM! El misil parece haber impactado de lleno en Ceto pero cuando el humo se disipa….

Atlas: Grrrrrrrr….

Un furioso Atlas se ha colocado delante de Ceto y ha detenido la explosión del misil con sus brazos desnudos.

Ceto: Oh, gracias Atlas. Recuérdame que….

Atlas: ¡ALEJATE, IDIOTA!

Ceto: Ay, ay, si, si…

Ceto se aleja algo asustado.

Atlas: Hiromu Kurogawa…

Hiromu se planta frente a Atlas. Alfred y Rodi se sitúan a ambos lados de él.

Atlas: Estas resultando ser más molesto de lo que parecía en un principio. Pero…

Atlas se eleva ligeramente sobre el suelo y carga su puño.

Atlas: Si no puedo destruirte a ti directamente. Te destruiré poco a poco acabando con todo aquello que amas.

El puño de Atlas se trona ígneo como cubierto de magma.

Atlas: ¡Empezando por este lugar!

¡PAAAAAAAAAAAAAAAAAM! Atlas libera el puño hacia el suelo pero…

Se ha topado con una lámina de color verde en el suelo.

Hiromu y Rodi miran a Alfred que luce una pose heroica y una mirada valiente.

Alfred: Estúpida criatura salvaje. ¿Crees que dejaré que hagas eso?

Hiromu: Alfred…

Rodi: Je, buena esa Alfred.

Atlas les mira con enorme furia.

Atlas: ¡GRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARG!

Sin pensarlo dos veces, el enorme Atlas embiste a los tres amigos.

Hiromu: ¡Aquí viene!

Alfred: ¡Desplegando muro!

¡CRAAAAAAAAAAAAAASH! Atlas atraviesa el muro con enorme violencia.

Alfred: No…. ¡lo ha atravesado!

Rodi: ¡Saltad!

¡ZOOOOOUF! Atlas pasa rozando a los tres amigos que se han lanzado al suelo como han podido. Atlas termina por atravesar un edificio cercano.

Alfred: Uf, eso estuvo cerca.

Hiromu: Tsch… espero que no hubiese nadie en ese edificio…

Alfred: Tranquilo, la SWT evacuo la zona antes de tu llegada.

Hiromu: Es un alivio saberlo…

Rodi: ¡Ahí vuelve!

¡BOOOOOOM! Un misil impacta en Atlas en pleno vuelo.

Atlas: ¡UAAAAAAAAAAAAARG!

¡BAAAAAAAAAAAAAAAM! Atlas se estrella contra el suelo.

Katie: ¡Blanco alcanzado!

Hiromu: ¡Buen tiro Katie!

Atlas se levanta poco a poco. Su aspecto es cada vez más desaliñado por los diversos ataques.

Atlas: Tsch… bas…tardos…

Atlas dirige su mano hacia nuestros héroes y comienza a cargar energía roja.

Atlas: Por mucho que intentéis destruirme… ¡JAMAS LO CONSEGUIREIS CON ESOS METODOS!

¡RAAAAANG! Hiromu ha levantado su mano y oprime la de Atlas telequinéticamente. Sus ojos se han tornado azules e intimidantes.

Atlas: Tsch… asqueroso…

Hiromu: Dame solo una razón para no hacer trizas tu mano ahora mismo.

Atlas: Je, parece que he sido muy descuidado… lo admito…

¡BRRRRRRR! El suelo empieza a temblar cada vez más fuerte.

Alfred: Que… ¿Qué ocurre?

Atlas: Lástima que mi mano solo fuese una distracción para alejarte de mi verdadera arma.

¡BRRRRRR! El temblor para unos segundos de golpe.

Atlas: Mis pies.

¡BRRRRRRRRRRRRRROOOOOM! Un nuevo temblor el doble de fuerte sacude la zona y hace a todos caer al suelo.

Atlas: ¡JAJAAJAJAJA! ¡Hundíos en la desesperación!

¡PAAAAAAAAAM! Una enorme roca golpea a Atlas.

Atlas: ¡UARG!

Hiromu levita a pocos palmos del suelo, en modo aerotitanio y mantiene flotando a su alrededor varias rocas.

Hiromu: Jaque mate.

¡PAAAAF! ¡PAAAAF! ¡BROOOOM! Una lluvia de rocas golpea a Atlas que cae al suelo severamente dañado. Los temblores cesan en el acto.

Atlas: Ja…jaja…jajaja…. Derrotado con mi propia materia…

Hiromu se acerca hasta Atlas seguido por Rodi, Alfred, Katie y Leila.

Hiromu: Ríndete de una vez, o acabaremos contigo sin pensarlo.

Atlas sonríe macabramente.

Atlas: ¿De verdad piensas que voy a anteponer mi vida a las órdenes del soberano?

Hiromu: Urian…

Atlas: Ese nombre causa temor hasta a una bestia como yo… Así que si vas a matarme, hazlo de una vez.

¡RAAAAAAAAAAAAAANG! Un enorme rayo cae cerca de Hiromu y los demás. Esto hace que se alejen de Atlas.

Medusa: Ya basta de contarles, Atlas.

Medusa reaparece. La cicatriz producida por la espada de Rodi ha cicatrizado.

Medusa: Además no hables de que te maten así como así. Recuerda que nosotros ya estamos muertos.

Todos fruncen el ceño ante las declaraciones de Medusa.

Medusa: Se acabaron los jueguecitos, Hiromu Kurogawa.

Una violenta tormenta se está formando en Tokio.

[Base de Cepheus, Rusia]

Urian camina por unos pasillos llenos de lo que parecen humanos atados a capsulas llenas de cables. Al llegar a una en concreto se detiene.

Urian: He venido a hablar contigo, Snider Fox.

El ser humano colgado y lleno de cables resulta ser Snider. Este abre sus penetrantes ojos medio tapados por su largo pelo negro.

Snider: ¿Por qué no me matas de una buena vez?

Urian: ¿Matarte? Por favor, ¿Que clase monstruo crees que soy?

Urian activa un teclado luminoso.

Snider: Je, cualquiera diría que has arrasado países enteros sin despeinarte.

Urian pulsa un botón y libera a Snider.

Urian: A veces lo más adecuado no es lo éticamente más correcto.

Snider se pone sobre sus pies y acaricia las heridas dejadas por los cables.

Urian: Se lo que estas pensando ¿Por qué me libera?

Urian da varios pasos hacia la salida del pasillo.

Urian: Es una muestra de confianza por mi parte. En el pasado te utilicé, pero tú no eres un humano corriente al que se pueda utilizar así como así. Ni tampoco un médium como cualquier otro.

Snider sigue a Urian.

Urian: Hiromu Kurogawa puede llegar a ser muy convincente ¿verdad? Toda esa parafernalia de la justicia, del “todos iguales”, suena muy bien.

Urian le devuelve su ropa a Snider.

Urian: Pero tal vez su justicia no sea la mejor para determinados colectivos después de todo.

Snider termina de vestirse y continúa escuchando a Urian.

Urian: Sé que estas de su parte, al igual que tus hermanos. Pero tú a diferencia de tus dos hermanos tienes ciertas experiencias de nacimiento. ¿Me equivoco?

Snider: Mi hermano Redmond y Rudolph nacieron como humanos corrientes, yo nací directamente siendo médium. Pero eso ahora importa poco, ellos también se hicieron médiums.

Urian: Yo no lo creo así. Ambos recibieron sus poderes directamente ante una necesidad, despertaron sus poderes artificialmente, son X-Pirit. Sin embargo no padecieron los problemas de ser médium desde el nacimiento como tú.

Snider medita mientras escucha a Urian.

Urian: Recibiste el odio y la maldad humana por ser diferente.  Mientras todos los niños de tu edad se relacionaban y jugaban juntos, tú eras tachado de diferente. Es más ni siquiera te tenían en cuenta ¿verdad?

Snider: Ha pasado mucho de aquello…

Urian: Si, pero aun duele.

Snider frunce el ceño recordando lo mal que lo pasó en su infancia.

Urian: Sin embargo alguien te rescató de aquello.

Snider: Supongo que en cierto modo… te estoy agradecido al menos en eso.

Urian: Puede que ahora te parezca malvado el no mostrar mi verdadera identidad mientras cuidé de ti. Pero en cualquier caso los mismos humanos que te despreciaban a ti también lo harían conmigo. Tu refugio no valdría de nada.

Snider y Urian llegan hasta una enorme sala de estar.

Urian: Hiromu Kurogawa pretende que médiums y no médiums sean exactamente iguales. Que sus diferencias no sean tan determinantes como sus similitudes. Ciertamente es una idea muy bonita, pero lamentablemente es una utopía imposible.

Urian se sienta en su trono y sirve una copa de licor a Snider.

Urian: Lo que yo pretendo es reclamar la supremacía sobre esos seres sin suficiente control mental. Los médiums somos formas evolucionadas de humano, no merecemos estar a su mismo nivel.

Urian extiende su mano metalizada a Snider.

Urian: Se que al menos en eso piensas igual que yo. Los médiums nunca seremos iguales a los demás humanos.

Snider permanece unos instantes pensativo y poco a poco extiende su mano hacia la de Urian.

Urian: Si, eso es.

¡ZOOOUF! Rápidamente Snider se zafa de Urian y se sitúa en una puerta de salida.

Snider: Lo siento Urian, te estoy muy agradecido por cuidar de mi en mi infancia. Pero las cosas no son tan fáciles.

Urian permanece firme y en silencio.

Snider: Volveremos a encontrarnos.

Snider se escapa y es libre nuevamente. Urian coloca la copa de licor sobre la mesa y medita tranquilo.

Urian: Bueno, en cualquier caso te conozco desde niño Snider Fox. Sé que aunque no pienses como yo… tampoco piensas como Hiromu Kurogawa.

Continuará…. Capítulo 62: Herencia






1 comentario:

Yaiza dijo...

Epica batalla y el final ha sido genial, ahora no se que pensar de Snider.

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