25 de mayo de 2016

Capítulo 60: Nuevo pacificador


[Torre de Tokio, Japón]

Varios grupos de agentes armados de la SWT apuntan a una engreída Medusa. La viperina enemiga permanece en pie sobre una montaña de escombros. Su rostro refleja una confianza insultante hacia sus, para ella, inferiores oponentes.

A lo lejos pueden observarse varias columnas de humo, fruto del camino que la poderosa mujer se ha abierto hasta la torre de Tokio.

A pesar de que los agentes no dejan de apuntarla con diversas armas de fuego, estos no disparan.

Medusa: JAJAJAJAJA. Ssssssh. Menudo montón de perdedores. ¿Por qué no disparáis?

¡ZOOOOOOUUUF! Como si un meteorito fuese, Jack Axe, cargado con dos ametralladoras pesadas, se lanza contra Medusa que cruza los brazos para reducir el impacto. A pesar de esto no puede evitar retroceder por el golpe, dejando a Jack frente a ella.

Jack: ¡Vuelve al agujero del que saliste, monstruo!

Medusa mira con una penetrante mirada a su enorme oponente.

Medusa: ¿Acaso pretendes hacerme frente tú solo? –Expresa burlonamente mientras levita cruzada de piernas y brazos.-

¡BANG! ¡BANG! ¡CHAK! ¡CHAK! Dos poleas con garfios rodean y aprisionan a Medusa.

Tom: Creo que “Jacky” no sabe estar solo.

Jack sonríe a Tom que ha apresado a Medusa hábilmente utilizando dos garfios disparados desde una especie grúa.

Tom: ¡Jack! ¡FUMIGA!

Jack apunta con ambas ametralladoras, una por mano, y se prepara para abrir fuego.

Jack: ¿Algunas últimas palabras, víbora?

Medusa mira con maldad y prepotencia a Jack.

Medusa: Jajajaja ssssssssh

¡ZOOOOOOUUUUF! Medusa emprende vuelo rápidamente arrastrando tras ella las poleas y forzando la cabina donde se encuentra Tom.

Jack: Tsch… ¡Joder!

¡RATATATAATATATATA! Jack abre fuego y una enorme lluvia de balas golpea a Medusa. Esta parece no inmutarse por esto y continúa tirando de las poleas.

Medusa: Esas balas no me dañarán, ¡Estúpido humano!

¡CRRRRRRRAAAAC! Medusa da un último tirón y la cabina se descuelga de su soporte con Tom en su interior.

Tom: ¡Mierda!

Jack: ¡Tom!

¡CRASHHHH! ¡BOOOOOM! Justo antes de que la cabina impacte contra el suelo, Tom salta por la ventana de esta, a través del cristal. Este rueda por el suelo con algunos cortes mientras la cabina se estrella a pocos centímetros de él.

Tom: ¡Auch! Eso ha dolido… -Dice mientras se toca algunas de sus múltiples heridas.-

¡CHAS! ¡CHAAAAAAS! Medusa se libera de las poleas y las toma como látigos. Esta las utiliza para golpear a varios agentes y a Jack. Muchos de ellos resultan gravemente heridos por los impactos.

Medusa: ¿Esta es toda la resistencia que vais a poner?

Jack corre sobre unos enormes contenedores cercanos, saltando por ellos para alcanzar más altura. Una vez arriba tensa su musculatura y se lanza de un salto sobre Medusa.

Jack: ¡COME PUÑO, REPTIL!

¡PAAAAAAAAF! El fuerte impacto inesperado hace perder las poleas a Medusa que esta vez retrocede algo más molesta.

Medusa: Tsch… parece que ya empezamos a hablar el mismo idioma. ¡El idioma médium!

El cuerpo de Medusa  comienza a chisporrotear cargándose de electricidad. El cielo se torna gris sobre ella.

[TMX Labs.]

Ninette, Aika y Luzdivina hablan en la puerta de los laboratorios.

Ninette: Id entrando vosotras. Yo voy a dar un paseo por el perímetro para asegurarme de que no hay ningún espía ni nada parecido.

Luzdivina: De acuerdo Ninette-chan, pero no tardes en entrar. Quiero que seas testigo del poder de la ciencia.

Ninette: Si, terminaré enseguida. –Responde con una cálida sonrisa.-

Aika y Luzdivina acceden al edificio. Ninette desenfunda su pistola sacándola de sus medias y camina atenta al silencio del lugar.

Ninette: *Hay demasiada tranquilidad en este sitio… *

Sus botas pisan diversos arbustos secos y algún que otro resto de metal.

Ninette: *Este parece un buen lugar…*

Ninette extrae un viejo comunicador de su vestido, uno diferente al proporcionado por Katie.

Ninette: *Ha pasado algún tiempo… Espero que la línea siga operativa.*

El comunicador hace extraños ruidos hasta captar la señal.

Ninette: Chicos… chicos ¿me escucháis?

Ninja1(comunicador): ¿Ninette-sama?

Ninette parece iluminar su rostro al comprobar que su viejo comunicador aun conserva su utilidad.

Ninette: Si, soy yo.

Ninja1(comunicador): ¡Que alegría escucharla! ¡Chicos, es Ninette-sama!

Varias voces de alegría se escuchan por el comunicador.

Ninette: Escuchad, escuchad muchachos. Yo también me alegro de volver a oíros. Pero prestad atención. Como ya deducís vuelvo a estar en Japón. De lo contrario no podría comunicarme por esta línea.

Ninja1(comunicador): Si, somos conscientes de ello. ¿Donde se encuentra? ¿Necesita apoyo? Rastrearemos su posición y…

Ninette: ¡Esperad! Escuchadme. Ahora mismo el mejor apoyo que podéis darme es de inteligencia. Necesito que rastreéis todo Tokio, Yokohama y cercanías. Si notáis algo raro informadme, sobre todo si algo se dirige a la coordenada en la que me encuentro.

Ninja1(comunicador): ¡Eso está hecho Ninette-sama!

Ninette: Bien, mantendré activo el comunicador para que no perdáis mi rastro. Mantenedme al tanto.

Ninja1(comunicador): ¡Si, Ninette-sama! Nos alegramos mucho de volver a entrar en acción.

Ninette: Y yo, chicos.

Ninette guarda el comunicador en su vestido y regresa a la entrada de los laboratorios.

Ninette: Parece que por el momento puedo respirar tranquila. –Enfunda su arma.-

[Interior de TMX Labs.]

Aika y Luzdivina caminan por el interior de los viejos laboratorios.

Luzdivina: Aika-chan, ¿llegaste a terminar algún prototipo de los últimos en los que trabajé?

Aika: Bueno, más que terminarlos implemente ciertos ajustes en los que ya estaban hechos. A decir verdad no me atrevía a dar “vida” a sus proyectos sin terminar.

Luzdivina sonríe a su aprendiz.

Luzdivina: Sabes que no me hubiese importando. El trabajo era de las dos.

Aika permanece en silencio mostrando un rostro de agradecimiento para con su mentora. Finalmente ambas llegan a una sala llena de cajas y dianas.

Luzdivina: La sala de desarrollo armamentístico. Ya había olvidado este lugar.

Aika se adelanta y enciende las luces. Casquillos por el suelo y un fuerte olor a pólvora invaden el lugar.

Luzdivina: Se nota que Cepheus hizo uso de esta sala hasta la saciedad en mi ausencia.

Aika: El tiempo que estuvieron aquí en TMX Labs fue para desarrollar armamento. Aunque la verdad no llegaron al nivel de sus ideas, Luzdivina-san.

Luzdivina se muestra seria mientras va explorando la sala.

Luzdivina: El nivel es lo de menos. Cualquiera que desarrolle armas, por poco eficaces que sean, cargará en su conciencia con las muertes estas produzcan.

Luzdivina se acerca a un puesto de mando e investiga varios controles.

Aika: Hay personas que no tienen conciencia… si es que pueden llamarse personas…

¡RAAAAANG! Un enorme panel lleno de dianas electrónicas emerge del suelo.

Luzdivina: Parece que sigue funcionando como la seda.

Aika acerca varios papeles a Luzdivina.

Luzdivina: Así que aquí están todos mis proyectos sin terminar.

Aika: Todos no, solo los referentes a armamento.

Luzdivina: Si, a eso me refería.

Luzdivina toma el montón de documentos.

Luzdivina: Nunca me atreví a terminar ninguno de estos. Bueno con la salvedad de las balas para Redmond.

Aika: Luzdivina-sama…

Luzdivina desecha la gran mayoría de los documentos y solo se queda con un pequeño grupo de folios.

Luzdivina: Estos son los documentos referentes a las balas de aerotitanio. Los otros proyectos deséchalos… fabricar esas armas no traerá nada bueno a este mundo.

Aika: ¿Está segura? Trabajó mucho en todas estas cosas.

Luzdivina: ¿No me has oído? ¡Si esos papeles llegan a las manos equivocadas sería un desastre! –Le grita.-

Luzdivina y Aika permaneces en silencio unos instantes.

Luzdivina: Lo siento, es solo que estoy un poco alterada por todo esto. Desecha esos proyectos, no tienen utilidad alguna para la humanidad.

Aika: Si, Luzdivina-san.

Aika se acerca a un escritorio cercano y va picando en una picadora de papel cada uno de los documentos. En cierto punto se detiene. Aika mira hacia Luzdivina, que permanece distraída leyendo el libro de Lumiere, y guarda uno de los documentos en un cajón cercano.

Luzdivina: Me pregunto si… ¡oh! ¡Este Lumiere era un genio!

Aika: ¡¿Que ha descubierto?! –Dice con entusiasmo mientras se acerca de nuevo hasta su mentora.-

Luzdivina: Creo que fabricar esas balas de “anti-psi” será más fácil de lo que parece. –Afirma levantando el dedo índice y guiñando un ojo.-

[Costa de Yokohama]

Rodi y Leila corren juntos peinando la zona al atardecer.

Rodi: Tsch… esto está muy tranquilo. Nos estamos perdiendo la fiesta.

Leila: Relájate Rudolph, no podemos fiarnos de que el enemigo entre por ningún lugar.

Rodi: Si…. Supongo que en cualquier momento podría….

Ambos se detienen en una máquina expendedora. Rodi saca un par de latas de refresco y tiende una a Leila.

Leila: Gracias.

¡CHAS! ¡CHAS! Ambos abren las bebidas y beben sentados en un viejo banco de madera. Ninguno pronuncia ninguna palabra en varios minutos.

Rodi: E…estoooo…

Leila mira de reojo a Rodi, este esquiva la mirada.

Leila: ¿Mmmm?

Rodi: Emmm…

Leila: ¿Ocurre algo?

Rodi se pone rojo como un tomate y mira hacia todas direcciones.

Rodi: ¡¿EH?! ¡NO! ¡No pasa nada!

Rodi bebe ansiosamente de su lata de refresco hasta terminarla. Leila le mira fijamente y suelta un leve sonrisilla.

Rodi: ¿Eh? ¿Qué miras?

Rodi se levanta y tira la lata en una papelera cercana. Al darse la vuelta se topa de bruces con Leila. Ambos se miran fijamente unos instantes. Poco después Leila entrega las espadas a Rodi.

Leila: Las olvidaste en el banco.

Rodi aun sonrojado toma sus espadas de manos de Leila.

Rodi: Ah, gracias.

Justo al volver a darse la vuelta para proseguir el camino, Leila le sujeta de la mano. Un escalofrío recorre el cuerpo de Rodi.

Leila: Oye… ¿Siempre has sido así de frio?

Rodi mira hacia Leila sonrojado sin que esta le suelte la mano.

Rodi: ¡Eh! ¡¿Frio?! No… no se a que te refieres…

Leila se acerca más a Rodi sin soltarle la mano.

Leila: En mi pueblo creíamos que las almas de los médiums… no, las almas de todos los humanos tenían un color en función de la temperatura de sus emociones.

Leila se separa un paso de Rodi y le suelta la mano.

Leila: A mí siempre me decían que mi alma era roja como el atardecer.

Rodi escucha a Leila atentamente sin dejar de mirarla.

Leila: Supongo que formaba parte de las creencias de mi pueblo, nada probado científicamente. Pero a mí me gustaba…

Leila mira cabizbaja y triste hacia el suelo, perdida en sus recuerdos.

Rodi: Extrañas tu hogar ¿verdad?

Leila mira con los ojos algo vidriosos a Rodi.

Rodi: ¡Oh! ¡Lo…Lo siento! No debería…

Leila: No, está bien. Mi pueblo desapareció con todos los míos. Es mejor que deje de intentar evitar el tema.

Rodi: Si necesitas desahogarte… soy bueno esuchando. –Se rasca la nuca algo ruborizado y mirando al infinito.-

Leila: Gracias, pero no quiero agobiar a los demás con mis lamentos.

Leila permanece unos instantes en silencio, perdiéndose de nuevo en sus recuerdos.

Rodi: ¡A… ¿Así que tu alma es roja?! –Pregunta, intentando sacar a Leila de sus  pensamientos.-

Leila mira hacia Rodi con una sonrisa en su rostro.

Leila: Si, eso decían…

Rodi: Vaya, cualquiera lo diría viéndote ahora mismo.

Leila mira al horizonte, pensativa, y después vuelve a dirigir la mirada a Rodi.

Leila: Me arrebataron todo lo que hacía que mi alma fuese cálida y amable.

Rodi: Entiendo que sea duro, pero al menos tuviste esa oportunidad. Ahora que ya no están tienes que atesorar todos esos sentimientos que recibiste para que tu alma siga siendo cálida. Seguro que eso les hará felices desde donde estén.

Leila sonríe a Rodi con una dulzura que antes no había mostrado.

Leila: Gracias, Rodi.

Rodi: No hay de qué. –Expresa mientras coloca sus brazos a su espalda y se recuesta sobre una pared.- Me pregunto si mi alma será también roja.

Leila mira con curiosidad a Rodi.

Rodi: Tsch… Lo siento, estaba a punto de hablar más de la cuenta.

Leila: No, no. Si no te importa me gustaría… escucharte. Yo también soy buen escuchando ¿sabes?

Rodi: Vaya, ¿no será que eres muy cotilla?

Leila: ¡Para nada! ¡So…Solo intento ayudarte! –Protesta sonrojada.-

Rodi: Jajaja, está bien. Aunque no hay mucho que contar. Ya sabes que mi pasado fue algo triste.

Leila: Si, la verdad no sé si yo me hubiese mantenido cuerda en tu situación en aquel orfanato, viviendo en la calle después y…

Rodi: Vamos, vamos. Haces que me sienta como un héroe. Me las apañé.

Rodi se pone serio por momentos.

Rodi: Pero a veces me pregunto si sentiría lo mismo de haber tenido desde pequeño la calidez de una familia, el afecto de un ser querido…

Leila no para de observar a Rodi mientras relata cómo se siente.

Rodi: Tal vez si tuviese algún recuerdo cálido de mi infancia, mi alma sería roja…

Leila se abalanza y besa por sorpresa en los labios a Rodi. Rápidamente esta se separa de él.

Leila: Oh… vaya… lo… lo siento… yo…

Rodi: Le…Leila… ¿Acaso tu…?

Leila bastante sonrojada coloca sus manos sobre su pecho.

Leila: Creo que mi alma ahora mismo se siente demasiado caliente…. justo aquí… Lo llevo sintiendo desde hace poco, pero siento que tu a mi… me gustas. Y tal vez no pueda comprender tu forma de pensar debida a tu tormentoso pasado, pero solo sé que ahora mismo mi futuro pasa por ti… ¡Porque eres el único que hace que mi alma se pongas más roja todavía!

Rodi: Le…Leila-chan. –Con los ojos como platos y sonrojado.-

Leila: Por eso… si tu estas deacuerdo… me gustaría…

Rodi se abalanza besando apasionadamente a Leila. Esta parece dejarse llevar y responde siguiendo el beso.

Tras un largo beso ambos se miran fijamente al atardecer.

Leila: ¿Sabes?, me gustaría colorear tu alma del rojo del atardecer. –Le susurra suavemente sin dejar de abrazarla.-

El atardecer da un pequeño respiro a Rodi y Leila.

[Torre de Tokio]

Jack se mantiene en pie frente a una eléctrica Medusa. Decenas de agentes de la SWT están esparcidos por el suelo, incluido Tom, siendo atendidos por Alan y los refuerzos médicos.

Tom: ¡Tenemos que ayudar a Jack!…

Alan: ¡No te muevas, Tom! Tienes varias fracturas por el cuerpo.

Tom: ¡Pero mira a tu alrededor! No puedo estar impasible…

Tom y Alan observan como poco a poco van quedando menos agentes de la SWT para apoyar a Jack. Este también luce bastante agotado.

Jack: Bastarda… -Jade, jadeo.-

El pelo de medusa se mueve como si fuesen serpientes debido al campo electico que genera desde ella misma.

Medusa: Ssssh jajajajaja. Parece que finalmente estas cediendo, gorila.

Los músculos de Jack lucen desgarrados y parece que le cuesta mantenerse en pie.

Jack: *Esto se está poniendo muy feo… Pero daré hasta el último aliento por esta causa…*

Jack se coloca en posición de combate arqueando ambos brazos.

Tom: ¿Esa postura?

Alan: No… ¡Jack, no lo hagas!

Los músculos de Jack comienzan a inflarse más todavía. Sus venas parecen tuberías.

Medusa: ¿Oh? Increíble…

Medusa aviva la violencia del campo eléctrico que la rodea.

Jack: ¡Escucha atentamente, Medusa! No pienses que conmigo se acaba el juego.

Tom: ¡JACK, POR FAVOR!

Jack: En algunas ocasiones hay que sacrificar algunas piezas para proteger al rey.

Alan: ¡JACK, DETENTE!

Jack: Y yo…

¡ZOOOUUF! Jack sale disparado hacia Medusa con una inercia increíble.

Jack: ¡DEFENDERÉ A MI REY HASTA MI ÚLTIMO ALIENTO!

Medusa: *Este tipo…esa energía… no… ¡NO PODRÉ MINIMIZAR LOS DAÑOS DE ESE IMPACTO!*

¡PAAAAAAAAAAAAAF! ¡RAAAAAAAAAAAAAANG! Una inmensa nube de humo y viento cargado de partículas eléctricas azota el lugar debido al impacto.

Tom: ¡JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAACK!

Alan: ¡No!

El polvo se va disipando y poco a poco se puede observar como Jack, agarrado por una gruesa mano negra, ha perdido el conocimiento.

Atlas: Vaya, vaya, eso estuvo cerca.

La ronca voz hace estremecerse a Tom y Alan. Cuando la nube de polvo se disipa del todo se puede observar como Atlas y Ceto han llegado para cubrir a Medusa. Atlas mantiene agarrado a un ensangrentado Jack que no opone resistencia.

Tom: Ja…Jack…

Alan: So…¡soltadle! –Exige con miedo.-

Atlas: ¿Oh? ¿Te refieres a esto?

Atlas lanza a Jack al suelo como si fuese un saco de patatas.

Medusa: Parece que el movimiento de ese idiota ha sido bastante inútil jajajaja ssssssh.

Ceto: Al menos podrías ser más agradecida con nosotros, Medusa.

Medusa: Tssssss, me lo debéis, por llegar tarde.

Atlas: Jé, tranquila. Ahora ya podemos empezar la fiesta.

Atlas agita sus enormes alas emplumadas soltando varias hojas negras que salen disparadas contra los poco agentes de la SWT que aún se mantienen en pie.

Agentes: ¡UAAAAAAAAAAAAAGH!

Alan: Que…¡qué horror!

Los tres enemigos se aproximan lentamente hacia Tom y Alan.

Ceto: ¿Cómo les matamos?

Medusa: Estoy algo cansada, dejémosle este tentempié a Atlas.

Atlas: No me taladréis la cabeza con vuestras tonterías.

Atlas dirige su mano hacia Tom y Alan. La tierra bajo ellos empieza a moverse.

Atlas: Terminaré con estos insectos rápidamente e iremos hacia nuestro verdadero objetivo.

Alan y Tom miran con horror como el enorme personaje alado está a punto de eliminarles, cuando…

¡TAP! Rápido como un rayo alguien recoge a Tom y Alan antes de que la tierra a sus pies les tragase.

Tom: Estamos…

Alan: ¿Vivos?

Delante de ellos Alfred y Katie se muestran dispuestos a defenderles.

Alfred: Vaya, vaya, vuestras intenciones eran… despreciables.

Katie: ¡Nyaaaaa! ¡¿Que habéis hecho con mi base?! ¡Con mi gente!

Alfred hace aparecer su cinturón verdoso y crea un fuerte muro translucido.

Atlas: Vaya, parece que tenemos aquí a uno de ellos.

Medusa: Si, no hay duda. Es uno de los elegidos de Perseus.

Atlas comienza a caminar hacia Alfred, serio y atemorizante. Ceto y Medusa le siguen.

Katie: Nyaaaa, ¡Cuidado Alfredín!

¡RATATATATATA! Katie toma una ametralladora del suelo y abre fuego contra los tres enemigos. Las balas no les hacen ni cosquillas.

Atlas: Matad a esa chica escandalosa.

Ceto: Yo me encargo.

Ceto hace brotar agua de sus manos, intentando acertar a Katie que se mueve entre escombros evitando los ataques.

Katie: Nyaaaa, ¡estúpido hombre con cianosis! ¿No sabes que los gatitos odiamos el agua?

Alfred mientras tanto se concentra y consigue crear una jaula de “Psi” verde que envuelve a Jack, Tom y Alan.

Alan: ¡Eh! ¿Qué crees que haces?

Alfred: ¿Tu qué crees? Defenderos.

Alan: Esos tipos no son humanos. No podréis solos con ellos.

Alfred: Tú preocúpate de sanar a Jack y Tom.

¡RAAAAAANG! Un muro verde aparece frente a Atlas.

Alfred: Yo me encargaré de estos tipos.

¡CRAAASSSH! Atlas rompe la pared de psi de un puñetazo.

Alfred: *Tsch…. Demasiado débil…*

Alfred vuelve a concentrarse y de nuevo crea otra pared. Esta también es destruida de un golpe.

Alfred: *Vamos…. ¡VAMOS!*

¡RAAAAAAANG! Una tercera pared es creada. Esta vez parece más robusta.

Alfred: ¡Bingo!

¡PAF! ¡CRRRRRAAAC! Esta vez el puñetazo de Atlas no la rompe, pero la daña.

Alfred: *Mierda, no tengo mucho tiempo.*

Alfred se concentra de nuevo.

Alfred: *Vamos… Esto es difícil…pero debo hacerlo…*

Alfred hace salir del suelo tres paredes translucidas más que rodean a los tres enemigos. Para rematar crea un cuarta y una quinta que tapan las aberturas superior e inferior del cubo. Katie, aprovechando la situación, se desplaza rápidamente hasta el lado de Alfred.

Katie: ¡Buena jugada Alfredín!

¡PAF! Atlas intenta romper las paredes, pero parecen resistentes.

Medusa: ¿Pero que te crees, niñato?

Ceto: Atlas, destroza este cubo de mierda de una vez.

Atlas: ¡CERRAD EL PICO!

¡PAF! Atlas continua intentando romper la celda.

Alfred: Chicos, no sé cuanto resistirán esas paredes, tenemos que evacuar al mayor número de personas posibles de aquí.

Alfred elimina la barrera que rodeaba a Jack, Tom y Alan.

Katie: Alan, ¿Qué tal está Jack?

Alan: Está inconsciente, pero sus constantes son normales.

Katie: Bien, encárgate de sanar a todo aquel que lo necesite.

Alan asiente y corre raudo a asistir a los heridos.

Katie: Tom, ¿Cómo están las cosas dentro de la base?

Tom: Deberían de funcionar los mecanismos de defensa. Solo hay que entrar dentro y activarlos.

Katie: Bien, creo que la situación lo merece. ¿Alfredín crees que podrás controlar la situación aquí fuera?

Alfred: Daré lo máximo de mí, no te preocupes. –Hace un señal con el pulgar hacia arriba.-

Katie: Bien, no tardaré mucho.

Katie corre hacia la entrada de la base y se interna en su interior.

Alfred: Tom ¿Puedes andar?

Tom se pone a duras penas en pie.

Tom: Alan me ha sanado, creo que resistiré.

Alfred: Bien, tenemos que llevar a Jack dentro de la base.

Tom: Déjamelo a mí. Tal vez yo aun no tenga fuerzas físicas para cargar a Jack. Pero me sobra voluntad y psi.

¡RAAAAAAAAAAAAAC! Tom toca el suelo y hace brotar varias raíces que desplazan con suavidad el cuerpo de Jack has la entrada de la base.

Alfred: Je, no hay duda que eres muy original.

¡CRRRRRRAAAAAASH! Para sorpresa de todos Atlas logra romper la celda y se abalanza contra Alfred. Este le agarra por el cuello.

Alfred: Tsch… mierda….

Atlas: Mocoso…. Me has enfadado…

¡ZOOOOOOOUF! Atlas vuela hacia el cielo y mantiene a Alfred suspendido sujeto de su grueso brazo.

Alfred: ¡Graaaaah!

Tom: ¡Alfreeeed!

Alfred: ¡Tom! ¡Alan! ¡Entrad a la base!

Medusa y Ceto, en tierra, se interponen en el camino de Tom y Alan.

Medusa: Creo que eso va a ser difícil ssssh jejejeje.

Tom: Joder…

Alan protege a una gran cantidad de heridos que había ido reuniendo.

Katie: ¡NYAAAAAAAAAAAA!

¡FLOAAAAAAAAASH! Katie aparece armada con un lanzallamas y hace alejarse a Medusa y Ceto.

Katie: Tom, Alan, ¡Ahora!

Tom crea unas raíces gigantes que introducen suavemente a todos los heridos, Jack incluido, en el interior de la base.

Katie: Entrad también dentro, ya he activado el protocolo de emergencia. Los refuerzos están en camino.

Tom y Alan se refugian en el interior de la base.

Atlas: Penoso…

Atlas deja caer a Alfred, este se precipita contra el suelo rápidamente.

Alfred: ¡UAAAAAAAAAAAAAAAH!

Katie: ¡ALFREDIIIIN!

Alfred: *Tengo que pensar en algo… de lo contrario voy a convertirme en tortilla de Alfred. Si… Esto va a doler… pero tengo que intentarlo…*

Alfred va crean pequeños fragmentos de pared de psi que van amortiguando su caída.

¡PAF! Finalmente acaba en suelo, magullado, pero ileso.

Alfred: Joder… eso ha dolido de todas formas… -Replica mientras escupe polvo.-

¡BOOOOOOOOM! Atlas aterriza en el suelo haciéndolo temblar.

Atlas: Estas empezando a tocarme la moral… mocoso.

Atlas agarra nuevamente a Alfred y lo eleva varios palmos del suelo.

Katie: ¡SUELTALEEEE!

¡PAF! Katie se abalanza contra Atlas pero Ceto dispara u nchorro de agua a presión que derriba a Katie.

Katie: ¡NYAAAAAAUCH!

Ceto: ¡Te pillé!

Alfred forcejea intentando liberarse del brazo de Atlas.

Alfred: Por más veces que me lances, resistiré nuevamente mientras quede un único hueso sano en mi cuerpo.

Atlas: Hablas mucho para lo que eres, insecto.

¡BRRRRRRRRROOOM! Atlas crea varios canales bajo sus pies.

Atlas: ¡Ceto!, ¡Medusa!

Ceto llena de agua los canales creando varios riachuelos.

Katie: ¡TE TENGOOOOO!

¡BANG! Katie, tras recomponerse del ataque de Ceto, vuelve a atacar disparando con una pistola.

Atlas: Chica molesta…

¡PAAAAF! Atlas agarra a Katie con la otra mano y la eleva junto a Alfred.

Katie: Nya… por que no le afectan… las armas…

Alfred: Tsch…

Atlas: Se acabó, insectos.

¡PAAAAAF! Atlas estampa a ambos contra los riachuelos.

Medusa: ¡MI TURNOOOO! ¡SSSSSSSSSSH!

¡RAAAAAAAAAAAAAAANG! Medusa libera una descarga eléctrica que recorre el agua alcanzando a Alfred y Katie.

Alfred: ¡Uaaaaaah!

Katie: ¡Nyaaaaa!

Medusa se acerca lentamente a ambos, mientras hace brotar sus largos colmillos viperinos.


Medusa: Jajajajaja ssssssh. Tranquilos, era una descarga de baja potencia. La justa para dejaros paralizados un poquito y poder disfrutar de vuestro final.

Alfred: *¿Por qué?… ni usando mi supuesto poder de elegido…. ¿Por qué soy tan inútil?*

Katie: Nya, Nya –Jadea asustada.-

Alfred: *Katie está asustada… nunca la había visto así…*

Alfred mueve lentamente su mano, lo que le permite la parálisis y toma la mano de Katie.

Alfred: Tranquila, estoy contigo… gatita…

Katie: Nya…

Medusa: ¡Y la serpiente devoró a los pajarillos! ¡Sssssssh!

¡BAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANG! Un fuerte impacto telequinético hace retroceder a Medusa antes de cometer su ataque. Sus colmillos han sido destrozados y gotean un viscoso liquido verde.

Medusa: ¡JIAAAAAAAAAAAAA!

Hiromu: Más os vale que no hayáis matado a ninguno de mis amigos.

Alfred: ¿Eh?

Katie: Nya…

Hiromu desciende flotando desde la torre de Tokio, mientras su gabardina y pelo ondean al viento. Hiromu aterriza delante de Alfred y Katie.

Alfred: Hiromu…

Hiromu sonríe a Alfred y Katie.

Hiromu: Habéis luchado bien, reponed fuerzas.

Hiromu dirige su mano hacia sus amigos y mágicamente salen de su parálisis además de sanar algunas heridas.

Alfred: Que…¿que clase de entrenamiento has?…

Hiromu dirige de nuevo su mirada hacia sus tres enemigos, ahora furiosos.

Medusa: Sssssh… Hiromu Kurogawa….. –Dice mientras termina de sanar sus colmillos.-

Atlas: Así que, el descendiente de Perseus ha aparecido justo delante de nosotros.

Ceto: Bueno, entonces creo que no debemos decepcionarle.

Atlas: Estoy conforme con eso.
Atlas extiende sus alas amenazante. Medusa electriza su cuerpo y hace mover su cabezo como serpientes. Ceto retira la máscara de su boca mostrando una lengua pegajosa y azulada. Los tres enemigos están dispuestos a luchar contra Hiromu con todo lo que tienen.

Hiromu: Bien, en ese caso no pienso contenerme.

La piel de Hiromu se torna gris, sus ojos azul intenso y un aura de psi azulado recorre todo su cuerpo.

Hiromu: ¡Modo aerotitanio! ¡Forma terrenal!

Con una enorme determinación Hiromu se encuentra frente a frente con los guardianes de Casiopea. La batalla está a punto de subir de tono.

Continuará… Capítulo 61: Luces y sombras




2 comentarios:

Yaiza dijo...

Woooo! Que buen capitulo y con su partecilla romantica ~
Espero que el siguiente salgan los ninjas de Ninette xD y... waaa que tensión! Sigue así!

Yaiza dijo...

Woooo! Que buen capitulo y con su partecilla romantica ~
Espero que el siguiente salgan los ninjas de Ninette xD y... waaa que tensión! Sigue así!

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