4 de mayo de 2016

Capitulo 59: Casiopea

  
[Océano pacífico, al este de Japón]

Una malherida medusa jadea con ambos brazos amputados y sangrantes. A pesar de ello, esto no le impide mostrar una malévola sonrisa en su rostro.

Medusa: Si que has sido duro de pelar Snider Fox… jeshesheshe

Atlas y Ceto sostienen a un inconsciente Snider que ha perdido el tono negro de su piel volviendo a su aspecto habitual.

Atlas se muestra como un hombre grande, con la piel negra, dos enormes alas emplumadas y una toga. Ceto por su parte es un delgado y alto hombre de piel azul, orejas puntiagudas y branquias azul oscuro. Cubre su boca con una mascarilla azul también.





Atlas: Parece que Snider te ha dado más de un problema, Medusa. –Dice con tono serio.-

Medusa hace crecer de nuevo sus brazos bajo su capa, desprendiendo varias babas verdes en el proceso.

Medusa: Este tipo no es moco de pavo. Estamos hablando del hijo médium del doctor Fox. Más vale tenerlo bien apresado en la base si no queremos que nos fastidie la fiesta de nuevo.

Ceto toca a Snider y le envuelve en una burbuja acuática.

Ceto: Le llevaremos a la base y volveremos tan rápido como podamos. Mientras tanto adelántate tú, Medusa. Japón debe convertirse de nuevo en nuestro bastión tecnológico… aunque tengamos que dejarlo como un yermo carente de vida en el proceso…

Medusa entorna la mirada agudizando aun más su viperina sonrisa.

Medusa: Bien, espero que todo sea como en los viejos tiempos, muchachos.

Atlas y Ceto se dirigen rápidamente a la base de Rusia, cargando con Snider. Medusa dirige su mirada a Japón.

Medusa: Jejejeje sssssssh. Parece que la fiesta va a comenzar muy pronto… Espero que no llegues tarde… Héroe de Perseus. –Sus pupilas serpentinas y verdosas hacen un ligero titileo de emoción.-

[El Reverso]

Hiromu descansa sobre unos escalones de un extraño tono irisado.

Hiromu: Nunca pensé que sería tan difícil manejar el aerotitanio…

Alexander: El secreto es sentir el aerotitanio como tuyo. Hasta ahora lo que hacías es dejar que él tomase parte del control. Aunque si intentas dominarlo de forma inadecuada él te dominará a ti. Deja que colabore con tu propio torrente de Psi y así conseguirás extraer todo su poder y controlarlo.

Hiromu resopla agotado.

Hiromu: Es más fácil decirlo que hacerlo. –Se mira las cicatrices que él mismo se había hecho en el pasado para desatar su poder, aunque de forma inadecuada.-

Alexander mira hacia el infinito algo serio, parece estar sintiendo algo. Hiromu no puede evitar su curiosidad al percatarse.

Hiromu: ¿Ocurre algo?

Alexander: Algo… algo no va bien…

Hiromu frunce el ceño y se levanta de su descanso.

Alexander: Es una sensación que hacía tiempo que no notaba…

Hiromu: ¿Pero qué es exactamente?

Alexander mira hacia todos lados, nervioso.

Alexander: Los reveritas somos una raza muy escasa. Solo hay algunos poblados de algunas miles de personas.

Hiromu: Suponía que seres tan… especiales no serían muy numerosos.

Alexander: Esos reveritas no tienen más obligaciones que las que tenéis cualquier habitante de vuestro plano. Pero en lo que a mí respecta formo parte del consejo de sabios. Digamos que estoy conectado con este mundo a un nivel… casi simbiótico. –Explica sin dejar de mirar hacia varias direcciones.-

Hiromu: Ajá… entonces supongo que cualquier alteración en “el reverso”…

Alexander: Nada escapa a mi vigilancia. Por eso Urian no puede operar aquí dentro sin que yo lo sepa.

Hiromu mira hacia el horizonte. Los mares de nubes parecen infinitos.

Hiromu: Supongo que todos esos poblados estarán a un nivel más bajo que este lugar.

Alexander: Correcto, este lugar en el que te encuentras es uno de los templos sagrados del “reverso”. Normalmente cuando un médium avanzado accede al “reverso” lo hace en un lugar… normal, llamémoslo así.

Alexander se aproxima a una extraña planta cercana. Su tronco delgado y color marrón sostiene varias ramas de hojas rojas como la sangre. De estas cuelgan unas extrañas y grandes frutas grises y cromadas.

Alexander: En tu caso y el de tus amigos, aparecisteis aquí, en este templo del que soy guardián. No es casualidad, dadas las circunstancias que ya os expliqué.

Hiromu se mira las manos y aprieta los puños.

Hiromu: Aun me cuesta creerlo… pareciera que somos elegidos.

Alexander: No lo parece, lo sois. En concreto ya sabes que yo tuve la culpa de cargarte con eso desde antes que nacieras. Y tú mismo te encargaste de compartirlo con Alfredo, Rudolph y Ninette.

Alexander termina de tomar con cuidado una fruta de la planta.

Hiromu: Al principio pensaba que mi futuro estaba en la soledad. Pero, después de todo lo vivido… Creo que me he acostumbrado demasiado a colaborar con otros… A ser parte de un todo.

¡PLAM! Alexander deja caer ante Hiromu la fruta gigante que reluce con un tono de piel metálica.

Alexander: Esto es una ojiva de aerotitanio. Crecen por todo “el reverso” y poseen parte de la esencia que nos permite a los reveritas desatar nuestro poder. Es algo así como nuestro alimento principal.

Hiromu toca la extraña semilla, fría al tacto.

Alexander: Hace poco una chica entró a cuerpo completo al “reverso” y se llevó una de estas ojivas. En ese momento pensé que se trataría de algún médium avezado. Pero después recordé que pocos hay que sepan manipular estas semillas.

¡CRRRRRRAAAAC! Alexander pone la mano sobre la fruta pasando parte de su energía. La fruta se abre mostrando una esfera en su interior.

Alexander: Esto es una semilla de aerotitanio. Posee una concentración altísima de aerotitanio puro.

La semilla esférica es translucida y en su interior un líquido extraño y brillante se mueve.

Alexander: El aerotitanio normalmente pierde el 50% de su pureza y efectividad al mezclarse con otros componentes como el aire o el agua. El agua y aire del reverso es menos dañino para el aerotitanio que el de tu plano, pero también lo altera. Sin embargo el aerotitanio contenido en esta semilla esta al 100% de su pureza. Si se extrae de aquí y se absorbe al instante obtendrás un poder enorme.

Hiromu observa la semilla, pensativo.

Alexander: Se me ocurren muchos usos para estas semillas. Pero no sé hasta que punto pueden aprovecharse en tu plano por gente no médium.

Hiromu continúa pensando, cavilando mientras apoya sus dedos en el puente de sus gafas.

Hiromu: ¡Un momento! Cepheus controlaba amplios sectores de la tierra mediante unos cacharros de tecnología desconocida que llamaban nodos.

Alexander: Ajam, la verdad en tu plano la tecnología es como el aerotitanio aquí.

Hiromu: Poco después supimos que dentro de los nodos uno de sus componentes principales era el aerotitanio. ¿Es posible que esos cacharros tuviesen en su interior… una de estas esferas?

Alexander se sienta en su silla habitual pensativo.

Alexander: Parece que poco a poco vas encajando las piezas Hiromu.

Hiromu: El caso es que, si el cuerpo humano corriente no es capaz de soportar mucho tiempo las condiciones del “reverso” el que accedió a por las frutas tuvo que hacerlo mediante el alma, tal y como yo estoy ahora mismo. Pero de ser así, no podría extraer las frutas materialmente de aquí.

Alexander sonríe emocionado a Hiromu ante su perspicacia.

Alexander: Bueno, ya sabes que algunos médiums son capaces de crear portales que conectan físicamente el reverso y la tierra. Tu madre mismamente, Luzdivina, es capaz de hacerlo.

Hiromu mira extrañado a Alexander.

Hiromu: No creo que mi madre…

Alexander: ¡Por supuesto! Pero hay alguien más que conoces…

Hiromu piensa unos segundos y cae en la cuenta.

Alexander: Snider Fox estuvo recolectando esferas de aquí hace algún tiempo. Creó un portal, entró físicamente y recolectó algunas frutas. En aquel momento no me preocupé demasiado. Pero parece que soy demasiado benevolente…  -Se da un golpecito en la cabeza.-

Hiromu: Bueno, puede que esas esferas fuesen al final los nodos que atemorizaron al mundo. Pero ya solo resta una y además Snider ha cambiado… créeme.

Alexander muestra una sonrisa hacia Hiromu.

Alexander: Las personas no cambian tan fácilmente. Que tú seas capaz de remover conciencias de esa manera… Ese es uno de los motivos por los que eres digno de ser héroe de Perseus.

Hiromu mira hacia los lados intentando no sentirse demasiado halagado.

Alexander: En cualquier caso la chica que entró hace poco… cogió otra esfera. Esa chica no tenía un aura como la de Snider. No era una médium avanzada como para entrar aquí de esa manera. Y menos crear y mantener abierto un portal…

[Base de Cepheus, Ciudad fortificada de Titanium Mind, Rusia]

Urian reposa sobre una especie de silla de metal. Pythia accede llevando en sus manos una carcasa vacía y translucida.

Pythia: Urian-sama, los guardianes de Casiopea ya han salido hacia Japón.

Urian: Excelente noticia, conseguiste recomponerles bastante bien.

Pythia: Forma parte de mi trabajo, Urian-sama.

Urian mira la carcasa vacía en manos de Pythia. Carcasa de la ojiva que anteriormente había drenado este.

Urian: Me siento renacido después de recobrar mi energía original gracias a esa semilla.

Pythia: No resultó sencillo acceder al reverso para conseguir esta ojiva. Snider se mostraba reacio a mantener el portal abierto mucho tiempo, a pesar de que le forzamos a ello.

Urian: Snider… ese bastardo…  ¿Le pusiste a buen recaudo?

Pythia: Si, Atlas y Ceto le han traído de regreso antes de partir hacia Japón. Le he metido en una celda de contención de rango Z.

Urian resopla tranquilizado.

Urian: Bien, aprovecha para extraerle más energía. Necesito que recojas más ojivas para cuando se vaya pasando el efecto de la que acabo de consumir.

Pythia: Si, Urian-sama.

Pythia hace una reverencia y se da la vuelta lentamente.

Urian: ¡Ah! Y, Pythia…

Pythia mira de nuevo hacia Urian.

Urian: Si te encuentras con la “peor parte de mi” ahí dentro… Escapa inmediatamente.

Pythia deja escapar una sonrisilla de satisfacción ante la preocupación de su maestro por ella.

Pythia: Por supuesto, Urian-sama.

Pythia se da la vuelta  sale de la sala a paso apresurado haciendo sonar sus tacones. Urian permanece en silencio pensativo.

Urian: Hiromu Kurogawa… Se acerca el momento de que escojas el camino que te llevará a la gloria… o a tu perdición… jajaja -Sonrisa malvada.-

[El Reverso]

Alexander: Supongo que no te sonará… pero ¿has escuchado alguna vez la historia de los guardianes de Casiopea?

Hiromu parece perplejo, dando a entender que no sabe nada del tema.

Alexander: Bien… en la era de la guerra médium, cuando Perseus y Cepheus estaban combatiendo, Cepheus no estaba solo comandada por “mi otro yo” Urian. También existían tres poderosos médiums que rápidamente tomaron la retaguardia de Urian. Sus nombres eran Atlas, Medusa y Ceto. Estos eran simples médiums humanos como los demás, aunque con gran habilidad. En poco tiempo se hicieron de varias batallas, sembrando muerte a su paso. Esto hizo que Urian les ascendiera a comandantes de Cepheus y adoptaran el sobrenombre de Los Guardianes de Casiopea. Las batallas eran cada vez más sangrientas y entonces fue cuando los sabios crearon el meteorito que puso fin a la batalla. El resto ya lo conoces.

Alexander se levanta y juguetea con el aerotitanio que fluye por las fuentes.

Alexander: Después del fin de la batalla el tiempo fue pasando y los guardianes de Casiopea terminaron por morir de viejos.

Alexander mira a Hiromu, serio.

Alexander: Urian por su parte, como ya sabes, puede regenerar sus células y esto lo hace inmune al paso del tiempo.

Hiromu frunce el ceño preocupado.

Alexander: Desconozco que método habrá utilizado Urian para hacerlo, pero lo que quiero decirte con todo esto es…

Alexander calla en silencio unos instantes, bastante preocupado.
Hiromu: ¿Es?

Alexander: Es que creo que los guardianes de Casiopea están vivos.

Hiromu abre los ojos como platos y siente un escalofrío por su cuerpo.

Alexander: Y algo me dice… que son aun más monstruosos que antes… incluso creo que ya no son humanos…

[Torre de Tokio, Japón]

Las alarmas empiezan a sonar violentamente.

Jack: ¡¿PERO QUE ES LO QUE PASA?!

Alan: Parecen… las alarmas de emergencia marítima…

¡BLAM! La puerta se abre de golpe.

Tom: ¡RÁPIDO! Se aproxima por el mar una entidad muy poderosas a toda velocidad.

Jack: ¡TSCH! ¡Preparad las armas!

Alan: ¿Tan rápido?

Tom: Muy rápido… esta vez necesitaremos algo más que armas para solventar esto…

Jack se coloca dos ametralladoras gigantes.

Jack: Bien, pues mientras esperamos ese milagro ¿Qué tal un poco de acción?

Alan y Tom sonríen con determinación a Jack.

[El Reverso]

Hiromu entrena haciendo levitar varios objetos pesados a su alrededor. Por el suelo hay varias cascaras de ojivas de aerotitanio.

Alexander: Recuerda que no debes extralimitarte. Deja que el aerotitanio colabore contigo, no que te domine. Si intentas más de lo que puedes… corres demasiado riesgo para tu salud.

Hiromu: Lo sé, pero no hay tiempo de andarse con cuidado. Mis amigos me necesitan, mi mundo me necesita. Aunque tenga que consumir cada parte de mi energía… ¡Tengo que conseguirlo!

Alexander observa atentamente mientras Hiromu continua su entrenamiento con gran ímpetu.

Alexander: Je, vaya… a eso lo llamo yo tener perseverancia… héroe.

[Casa de los Kurogawa]

Rodi se asoma al balcón alarmado por las el ruido que ocasionan los helicópteros y las alarmas.

Rodi: ¿Qué escándalo es este?

Alfred se coloca a su lado.

Alfred: Parece que está ocurriendo algo. ¿Deberíamos…?

Katie: ¡NYAAAAAAAAAAAAAA!

Katie cae de las escaleras y rueda por el salón.

Katie: ¡CHICOS RÁPIDO, ANTENDED A LA GATITA!

Todos se aproximan al salón donde Katie espera sentada en la mesa.

Alfred: ¿Qué pasa Katie?

Rodi: Si, supongo que tendrá algo que ver con el escándalo que hay ahí fuera.

Alfred, Rodi, Ninette, Leila, Aika y Luzdivina se sientan pendientes a Katie.

Katie: Jack, Alan y Tom están aquí en Japón, en la sede de Tokio. Según parece llevan observando ciertos movimientos en el océano pacífico.

Rodi: Je, vaya el musculitos americano y sus perritos falderos están aquí. Que agradable visita.

Katie teclea en su portátil y mueve varias hojas de papel, nerviosa.

Katie: Lo más preocupante es que ahora mismo una entidad desconocida y muy poderosa se aproxima hacia Japón.

Rodi se levanta y toma sus katanas.

Alfred: ¡Espera Rodi!

Rodi: Tenemos que ir a Tokio.

Katie: Nyaaa, Rodi por favor, ¡déjame terminar!

Rodi se sienta de nuevo. Todos parecen preocupados.

Katie: La SWT ya estamos movilizándonos. Pero a la velocidad que se aproxima no tendremos todo listo a tiempo. Así que solo contamos con los medios de defensa japoneses en primera instancia.

Aika: Ka…Katie-san… En los laboratorios hay algo que tal vez sea útil.

Todos miran interesados a la tímida Aika.

Aika: E…Estooo… se que está mal, pero una vez quedé sola allí temía por mi seguridad. Así que comencé a desarrollar un arma basada en aerotitanio.

Todos exclaman sorprendidos.

Aika: No sé si será suficiente…. Pero es capaz de generar balas de aerotitanio y cargarlas con cualquier componente químico.

Alfred: Mmmm, eso me recuerda mucho a las balas de aerotitanio que usaba Redmond.

Aika: Es posible. Cogí la base de unos planos ya creados. Supongo que se utilizarían para crear las balas de Redmond.

Luzdivina: En efecto, esos planos los diseñé yo.

Todos miran sorprendidos a Luzdivina.

Luzdivina: Redmond usaba revólveres, así que tuve que ajustarme a esas medidas. Por eso las balas son tan grandes.

Ninette: Pe…pero Luzdivina-san… Esas balas….

Luzdivina: Se crearon para inocular aerotitanio a los médiums y darles más poder. Redmond y yo ya estábamos barajando la posibilidad de tener que utilizarlas en algún momento. De hecho él las utilizó con mi propio hijo.

Alfred: Si, menudo susto nos dio… ha pasado ya tanto desde aquello…

Rodi medita serio y de brazos cruzados.

Rodi: El tema es que esas balas contienen aerotitanio. Da lo mismo que las carguemos con otros materiales químicos. Al contener aerotitanio potenciaremos al enemigo en caso de ser médiums.

¡BLAM! Luzdivina coloca el libro de Lumiere sobre la mesa.

Luzdivina: Para eso es el “anti-psi” que nos regaló Lumiere Lombard, querido Rudolph.

Todos se sorprenden ante la iniciativa de Luzdivina.

Alfred: Vaya, eso sí que se nos había pasado por alto.

Rodi: Si, ya sufrimos en nuestras propias carnes lo que puede hacer el aerotitanio con sus propiedades invertidas. Puro veneno para médiums.

Aika: Luzdivina-san, debemos ir cuanto antes a TMX-Labs y ajustar el arma.

Leila: Si vais solas puede ser peligroso. No sabemos si el enemigo ya cuenta con avanzadillas ocultas. Además a la hora de volver tendréis problemas, seguro.

Ninette: Yo acompañare a Luzdivina-san y Aika-san. Irán y volverán sanas y salvas. Lo prometo.

Luzdivina: Ninette-chan…

Todos parecen de acuerdo con Ninette.

Katie: Nya, yo debería ir cuanto antes a la base en la torre de Tokio. Además, seguramente el objetivo inicial del enemigo será ese, para debilitar nuestras bases.

Alfred: Yo iré contigo Katie.

Katie sonríe a Alfred.

Katie: Ya pensaba que no ibas a ofrecerte Alfredín. –Le guiña un ojo.-

Alfred: Rodi, creo que sería necesario que alguien vaya a vigilar los puntos clave que hemos dejado sin custodia.

Rodi: Tranquilo, con mi velocidad será pan comido.

Rodi mira a Leila, esta le mantiene la mirada.

Leila: Claro, iré contigo. –Le responde entendiendo su mirada.-

Rodi le devuelve una sonrisa de complicidad.

Katie: Está bien. Por el momento debemos defender Japón con todas nuestras fuerzas. Hiromu no está aquí ahora mismo. Debemos suponer que aparecerá en cualquier momento, pero no hay tiempo para ir a buscarle.

Ninette se muestra preocupada. Luzdivina le toca la espalda con cariño.

Luzdivina: Confía en él. No nos dejará en la estacada.

Ninette le devuelve una sonrisa de tranquilidad a Luzdivina.

Katie: Entonces…

Katie suelta sobre la mesa varios dispositivos comunicadores.

Katie: Colocaos cada uno un comunicador.  Así estaremos comunicados en todo momento. Y tranquilos utilizan la línea privada de la SWT, no nos detectarán.

Todos están listos, cada uno parte hacia una dirección.

[Monte Fuji]

Hiromu regresa del “reverso”. La piedra sobre la que reposaba se rompe en arenilla y este poco a poco baja hasta el suelo flotando lentamente. Su mirada parece denotar una enorme madurez.

¡BOOOOOOOOOOM! Una enorme explosión proveniente de la ciudad hace alarmarse a Hiromu que otea el horizonte.

Hiromu: *Parece que ya ha comenzado…*

Enormes columnas de humo brotan de Tokio, Yokohama y todas las zonas cercanas. El cielo por allí se ve nublado y eléctrico.

Hiromu: *Supongo que ha llegado el momento…Maestro Redmond.*

Hiromu camina hacia el refugio de su maestro y abre la puerta de madera. Allí rebusca entre las cosas de Redmond.

Hiromu: *Todo el tiempo que pasamos juntos, lo atesoraré en mi corazón. Me dará fuerza y sobre todo me servirá para saber que, efectivamente, tenías razón…*

Hiromu mira los revólveres, katanas y otros artilugios. Ninguno parece llamarle la atención para utilizarlo.

Hiromu: *No me siento solo. Ahora ya no y esa es mi fuerza. En mi interior siento que todos y cada uno de los que confiasteis en mí me protegéis. También siento que los que aun están aquí confían en mí y me valoran. Por eso debo protegerles y ahora sé cómo hacerlo.*

Hiromu finalmente opta por utilizar sus propias armas, sus propias manos. Pero toma una de las gabardinas de Redmond y sale fuera llevándola en la mano.

Hiromu: *Ahora sé que la respuesta es la misma que siempre he recibido. Mi abuelo también me lo decía. Y no solo eso todos me lo han estado demostrando. La mayor fuerza, el motivo para defender y hacerse más fuerte, es el amor.*

Hiromu mira la gabardina y comienza a colocársela mientras otea el horizonte.

Hiromu: *Esa conexión intangible que es capaz de hacerte llegar donde nunca habías llegado. Con este amor en mi interior creo que soy capaz de tomar este rol que me ofreces, maestro Redmond. Traer la paz, aplicar justicia, ser un héroe… *

El viento mece la larga cola de la gabardina negra que le llega hasta los pies. Una prenda que una vez vistiese el maestro ahora luce colocada en el pupilo. Ningún arma nueva elegida por él, solo una prenda, valiosas lecciones en su interior y sentimientos bien encauzados. Hiromu mira al horizonte con determinación.

Hiromu: *Pacificador… Je… curioso que tú siempre rechazaras el título. Pero yo creo que eras merecedor de él, como muchos otros lo creían también… será por eso que solo los demás pueden dártelo. La pregunta es ¿Merezco yo ese título?*

Hiromu observa la ciudad a lo lejos desde lo que un día fue el refugio donde recibió entrenamiento de su maestro. Las lecciones que le han enseñado ahora se muestran claras en su interior. El testigo dejado por el maestro es recogido por el pupilo. ¿Es el momento del héroe?

Continuará… Capítulo 60: Nuevo Pacificador

2 comentarios:

Yaiza dijo...

Wo, muy interesante! Corre Hiromu!!!

Yaiza dijo...

Wo, muy interesante! Corre Hiromu!!!

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