15 de abril de 2016

Capítulo 58: Amor cálido

[Casa de los Kurogawa]

El silencio de la noche acompaña a todos en sus sueños. Pero alguien se mueve por el pasillo hacia la habitación de Hiromu.

La puerta se abre lentamente. Hiromu entreabre los ojos para averiguar quién está entrando en su habitación.

Hiromu: ¿Quién…?

Ninette: Hi….Hiromu-kun…

La dulce y tímida voz de Ninette tranquiliza a Hiromu.

Ninette: Lo…lo siento, ¿te he asustado?...

Hiromu: Ah, no. Tranquila, no podía dormir.

Ninette cierra la puerta tras de sí y se muestra ante Hiromu, vestida únicamente con un fino camisón de noche.

Ninette: Lo he supuesto. Te he notado preocupado esta noche.

Hiromu mira a Ninette y sonríe.

Hiromu: La verdad, no paro de darle vueltas al tema de Redmond. Me duele que ya no esté… pero legarme a mí todo lo que él fue…

Ninette se aproxima lentamente y se sienta en la cama, al lado de Hiromu.

Ninette: Redmond te eligió a ti, Hiromu. Él sabía perfectamente que llegada su hora, tú tomarías su testigo.

Hiromu se muestra afligido recordando a Redmond.

Hiromu: No comprendo… ¿Por qué? ¿Acaso sabía que acabarían con él?

Ninette: Eso es algo que todavía no sabemos… esa sombra que lo atacó…

Hiromu: Según mi madre, parecía una entidad extraña. Si tan solo pudiésemos saber…

Ninette: Bueno, lo que está claro es que probablemente pertenecía a Cepheus.

Hiromu: Si…

Hiromu vuelve a mostrarse afligido.

Hiromu: Redmond… ¿por qué? No era necesario que…  Y además ¿Por qué dejarme a mí tanta?

Ninette toca la mano de Hiromu y la acaricia.

Ninette: Las personas tenemos la costumbre de intentar dejar bien claro a nuestros seres queridos lo que sentimos. En el caso de Redmond, creo que se vio a sí mismo al mirarte a ti.

Hiromu: ¿A sí mismo? ¿No me digas que es de otra dimensión? –Bromea-

Ninette: Jajajaja –Se ríe dulcemente- No, ¡tonto! Lo que intento decirte es que sus sueños no culminarían en él. Redmond era una persona que no hacía casi nada para él mismo. Al verte a ti supongo que pensó que tú eras la persona adecuada para recibir su herencia.

Hiromu: Pero… él era… un héroe…

Ninette: Yo creo que tú también lo eres. –Sonríe con dulzura.-

Hiromu la mira sorprendido.

Hiromu: Nunca me tomo en serio cuando me dicen héroe.

Ninette: Vaya, él tampoco se tomaba en serio cuando le llamaban pacificador. Parece que en eso también os parecéis Redmond y tú.

Hiromu sonríe con cariño.

Hiromu: Gracias, Ninette.

Ambos se miran fijamente y en silencio unos instantes. Ninette que se sonroja y se pone nerviosa.

Ninette: ¡Bu….Bueno! Creo que volveré a mi habitación…

Ninette se levanta de la cama y se dirige a la puerta, pero se detiene delante de ella. Ahí permanece unos instantes en silencio.

Ninette: Hi…Hiromu-kun…

Hiromu: ¿Si?…

La luz de la luna era la única iluminación de la sala. Hiromu observa desde la cama como Ninette se da la vuelta de nuevo hacia él. El camisón hasta las rodillas era lo único que llevaba puesto, nada más, ninguna prenda más bajo este.

Ninette: Oye… tu…

Ninette sonrojada se cruza de brazos abrazándose a sí misma. Hiromu la mira fascinado, en su interior su corazón era una locomotora.

Ninette: Creo que voy a ser un poco egoísta… lo siento…

Ninette tira de los tirantes del camisón hacia los lados, haciendo que este se deslice por su cuerpo hasta caer al suelo. Su cuerpo blanquecino y desnudo, bañado por la luz de la luna, hace estremecerse a Hiromu.

Ninette: Po…Por favor… no me mires tan fijamente…

Ninette se muestra sonrojada, con un gesto dulce y tímido.

Hiromu: Es que… eres preciosa…

Ninette se sonroja todavía más y vuelve a acariciarse los hombros a sí misma, pero esta vez desnuda.

Ninette: Me gustaría… no dormir sola esta noche…

Hiromu permanece unos segundos en silencio, su corazón estaba muy acelerado, su rostro sonrojado lo hacía notar.

Hiromu: Claro…, la otra vez ya dormimos juntos ¿no?

Ninette se acerca hasta Hiromu y se sienta de nuevo a su lado.

Hiromu: Pero creo…. que esta vez va a ser diferente… ¿verdad? -Deduce mientras le acaricia la cara a Ninette con dulzura.-

Ninette: Eso creo… yo también… -Le sostiene la mano a Hiromu sobre su mejilla.-

Hiromu y Ninette se funden en un cálido beso sobre la cama. Esa noche la calidez del amor arropo a Hiromu y Ninette hasta el amanecer.

[Base de la SWT, Japón]

Jack: ¡Es increíble! Tanto cacharro por aquí tirado….

Jack rebusca en los almacenes de la base.

Alan: Jack, relájate. Tom está tratando de rastrear cada movimiento del enemigo para protegernos a tiempo.

Jack sale del almacén con varios cargadores de diferentes armas.

Jack: Todo esto está un poco escaso de munición. Al final voy a tener que liarme a puñetazo limpio.

Alan: Jack, si el enemigo tiene ese poder, las armas corrientes serán masajes. Y lamento decirte que tus puños tampoco harán mucha cosa.

Jack deja los cargadores sobre una mesa visiblemente molesto.

Jack: Esto es increíble…

Alan apoya a Jack dándole un golpecito en la espalda.

Alan: Tranquilo Jack, utilizaremos todo el potencial de las armas que tenemos. No sé si será suficiente, pero supongo que podremos contenerles el tiempo justo para que Hiromu y los demás se encarguen del resto.

Tom: Eso creo que es poner demasiada carga sobre los hombros de nuestros amigos.

Tom entra en la sala con tres bebidas con gas.

Jack: ¿Alguna novedad Tom?

Tom tiende las botellas a Jack y Alan.

Tom: Según parece, las dos fuerzas están peleando entre sí en alta mar. En principio podemos relajarnos.

Alan: La pregunta es… ¿Por qué en el océano pacifico?

Tom: Se que parece extraño que, estando su base en Rusia, vayan en dirección América para llegar a Japón.

Jack: Eso mismo pienso yo.

Tom: La respuesta es simple. No quieren pasar por China.

Jack y Alan miran con curiosidad a Tom esperando la explicación.

Tom: Actualmente China es el “país dormitorio” más grande del mundo. La SWT ya había calado ahí mucho antes de nuestra entrada en ella. Mirando cada uno de los puestos de inteligencia con los que cuenta la SWT, China es uno de los mayores.

Alan: En simples palabras, hay demasiados ojos vigilantes en China.

Jack: Pero suponiendo que Cepheus haya barrido ya algunas zonas con bombas de aerotitanio ¿Por qué no lo hace con China?

Tom: La respuesta es sencilla, los civiles. Cepheus cree en la supremacía de los médiums y en china hay mucha gente y por tanto mucho médium potencial. Si arrasase China se cargaría de un plumazo una de las mayores reservas para su futuro mundo de médiums.

Alan: Entiendo. En nuestro continente, América, ya lo hizo tiempo atrás y terminó por tener un gran número de seguidores y ejércitos.

Jack: Aunque a nosotros no nos consiguió reclutar, je.

Tom: En cualquier caso, si Cepheus planea reconstruir sus ejércitos con gente china, debe evadir todos los puestos clandestinos de la SWT en el país. Y la mejor forma es reconquistar su bastión tecnológico, Japón.

Alan: Tom, eres increíble.

Tom: Je, no es para tanto. Será mejor pasar toda esta información a la red privada de la SWT para que llegue hasta Katie-sama.

Alan: Si, supongo que si les informamos ya estarán listos para el ataque. Aunque seguimos sin saber que es esa otra fuerza que está reteniendo el avance de nuestro enemigo.

Tom: Sea lo que sea tiene tanto o más poder que estos…

Jack: Bueno, espero que no tengamos que usar…eso…

Los tres brindan y se relajan un poco.

[Casa de los Kurogawa, Por la mañana]

Ninette despierta en la cama de Hiromu, después de haber trasnochado hasta altas horas de la noche. Al poco tiempo se percata de que está sola en la cama.

Ninette: ¿Hiromu-kun?

La ropa de Hiromu no estaba en la percha de la habitación.

Ninette: No…no es posible…

¡BLAM! Ninette sale envuelta en sabanas buscándole por la casa.

Ninette: ¡Hiromu-kun!

¡BLAM! Ninette abre la puerta de la habitación donde dormían Rodi, Leila, Alfred y Katie.

Rodi: ¡¿Pero qué escándalo es este?! –Protesta con la melena enmarañada.-

Ninette: ¡Hiromu no está! –Exclama nerviosa.-

Luzdivina pasa por detrás de Ninette por el pasillo.

Luzdivina: ¡Ah! ¡Buenos días Ninette-chan! Hiromu salió temprano, tranquila dijo que volvería pronto.

Al poco tiempo Ninette se percata de que está desnuda y solo cubierta por la sabana de la cama de Hiromu. Los cuatro permanecen en silencio unos instantes observándola. Inmediatamente Ninette se pone como un tomate y corre hacia la habitación de Hiromu.

Ninette: ¡IAAAAAAH!

Rodi y Alfred permanecen estupefactos y sonrojados.

Katie: Uuuuuh, vaya, vaya con Hiromu y Ninette.

Leila: Si…

Alfred y Rodi se miran.

Alfred: ¿Quieres desayunar?...

Rodi: Tostadas con mermelada, y un café muy cargado…

[Monte Fuji]

Hiromu escala con las manos desnudas algunas pendientes del monte, buscando lo que fue el refugio de su maestro Redmond. A pesar de poder subir por el camino fácil, Hiromu sube por las pendientes intentando mejorarse a sí mismo. Por el camino los recuerdos vienen a su mente.

Redmond: Hiromu, con este entrenamiento pretendo que descubras tu verdadero potencial. No se trata simplemente de hacerte más fuerte, si no de que encauces tu fuerza adecuadamente.”

Hiromu da un traspié y está a punto de caer ladera abajo, pero con gran esfuerzo se recompone y continúa la escalada.

Redmond: Recuerda que tus seres queridos siempre intentarán defenderte y harán muchas locuras. Por eso lo mejor que puedes hacer para protegerles es defenderte a ti mismo.”

Hiromu sangra por sus manos, pero en su empeño por alcanzar su objetivo no le importan sus heridas.

Ninette: Hiromu-kun, no estás solo. Si es necesario te defenderé las veces que haga falta. Incluso con mi vida.”

Rodi: Idiota, recuerda que somos un equipo. No pretendas dejarme al margen.”

Alfred: Me haré tan fuerte que podré medirme contigo de igual a igual. Nadie podrá tocarte mientras yo esté aquí.”

Hiromu, tembloroso, parece sacar fuerza de donde no las tiene para seguir escalando.

Redmond: Se que puede parecer extraño, pero tu verdadera fuerza no está en tu mente… si no en tu corazón.”

Abuelo: Hiromu-chan, nunca dejes que este mundo empañe la voluntad de tu corazón.”

Hiromu: ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Con un último esfuerzo que le hace soltar un potente grito, Hiromu alcanza finalmente lo que antes era el refugio de su maestro Redmond.

Hiromu: -Jadeo, jadeo.- *Prometo… protegerles…* -Se toca el pecho.- *Ahora entiendo lo que me quisiste decir… Al igual que mi vida sería más vacía sin ellos, la suya también lo sería sin mí.*

Hiromu se pone en pie y camina hacia una vieja puerta de madera que cubre una entrada en la pared de la montaña.

Hiromu: *Por eso, aunque les defienda con mi vida, nunca permitiré que me la arrebaten… porque sería como matar una parte de mis seres queridos.*

¡ÑEEEEC! Hiromu abre la puerta. El olor a humedad se mezcla con el de diversos tintes, pinturas e incluso libros.

Hiromu: *Todo esto… me trae recuerdos…*

Hiromu mira los revólveres, espadas, libros y, cómo no, una percha llena de gabardinas.

Hiromu: *Maestro… a pesar de que tenías razón… creo que se te olvidó aplicarte tus propias enseñanzas…*

Hiromu agarra la manga de una gabardina y deja brotar una lágrima por su mejilla.

[Océano pacifico]

Snider, completamente convertido en una sombra terrorífica, se mide contra Medusa. La mujer de pelo verde ha sacado sus colmillos de serpiente, literalmente. Tras una intensa noche de batalla en alta mar, ambos parecen todavía muy en forma.

Snider: ¡Oh! Debí suponer que la electroquinesis sería tu habilidad. Pero no me paralizarás con tus descargas eléctricas.

¡ZOOOOOUF! Raudo, Snider lanza varios ataques utilizando apéndices sombríos que brotan por su cuerpo. Medusa se defiende esquivando en el aire con agilidad.

Medusa: Ssssshjajajaja, estúpido engreído. Tu condición de X-Phantom no es más que una anomalía de la naturaleza. O más bien algo provocado artificialmente. Dudo mucho que un simple humano pueda alcanzar tal grado de poder.

Snider: Suena como si temieses la voluntad humana, monstruo.

Medusa sonríe con malicia al recibir el “piropo” de Snider.

Medusa: Tu hermano era igual de chulo que tú. Ese orgullo que tenéis los Fox… ¡Me repatea!

Varios rayos eléctricos brotan como centellas e impactan sobre Snider. Aunque parecen no afectarle tras cubrirse momentáneamente con una pared translucida.

Snider: Puede que Redmond cayese ante vosotros, pero él no perdió aquel día.

Medusa hace una mueca, molesta.

Snider: Mi hermano dejó todo bien atado. Me jode reconocerlo, pero él jugó mejor sus cartas que yo, desde el principio. Incluso consiguió enmendar a su perdido hermano…

Snider hace brotar dos largas katanas negras en sus manos.

Snider: Así que… mi presencia aquí, ahora mismo delante de ti… se debe a que los actos de Redmond aun están jugando en vuestra contra.

¡CHANG! Como si de una centella negra se tratase, Snider se mueve veloz dando varios tajos a Medusa. La mujer tarda unos segundos en zafarse de su enemigo.

Medusa: ¡TSSSSS! ¡ESTUPIDOS FOX!

¡RAAAAAANG! El cielo se torna gris y tormentoso. El cuerpo entero de medusa comienza a expeler electricidad.

Medusa: Te voy a freír, Snider… Sssssssh –Saca su lengua viperina con un visible rostro malvado.-

Medusa libera varias descargas eléctricas. Snider encaja algunos golpes e intenta cortar a su enemiga. El combate aéreo es rápido, como si dos luciérnagas bailasen juntas.

[Casa de los Kurogawa]

Aika estudia sobre la mesa varios libros científicos.

Katie: Nyajejejeje

Aika: ¡Ah!

Aika se asusta ante la presencia de Katie.

Katie: ¿Tenemos algún dato nuevo?

Aika: ¡S….Si! Según parece se puede almacenar el aerotitanio en baterías.

Katie: ¡Oh! Eso nos dará ventaja, si se las instalamos a cualquier médium tendrían un “chute” de poder extra en cualquier momento.

Ninette se toma un té tranquila junto a Luzdivina.

Luzdivina: Te preocupas demasiado Ninette-chan. Hiromu es así, intentando siempre no molestar a los demás, aunque a veces consigue todo lo contrario.

Ninette da varios sorbos a la taza.

Ninette: Tal vez me preocupo demasiado, pero no puedo evitarlo. Creo que en cualquier momento puedo perderlo y… ¡Ah! ¡Lo…lo siento! –Se sonroja-

Luzdivina sonríe a Ninette.

Luzdivina: Tranquila Ninette-chan, me tranquiliza mucho que mi hijo tenga cerca gente como tú. Él es de las personas que necesitan un empujón de vez en cuando.

Ninette: Si… -Todavía sonrojada.-

Luzdivina: Te agradezco que hayas hecho que Hiromu tome finalmente la decisión adecuada.

Ninette mira a Luzdivina roja como un tomate y muy nerviosa soltando algún gemidito.

Luzdivina: ¡Jajajajaja! Vamos, vamos, me refiero a que haya decidido tomar la herencia de Redmond.

Ninette permanece sonrojada.

Luzdivina: Redmond Fox, ese hombre realmente se preocupaba por todo el mundo a costa de él mismo. Pero desde que supo de Hiromu… recuperó parte de la confianza en su propio sueño.

[Monte fuji]

Hiromu ha construido un monumento funerario en honor a Redmond y reza delante de él.

Hiromu: *Ahora es el momento maestro… ¿en verdad merezco tomar tu testigo?.... Tú confiaste en mí, un chico inseguro, un médium como otro cualquiera… Pero tú me escogiste a mí…*

Hiromu se aleja del monumento y se coloca sobre una roca cercana.

Hiromu: *Maestro… Todo lo que me enseñaste… tus consejos… ahora fluyen en mi mente como normas no escritas, como deseos no cumplidos. Me aferro a mis límites y me esfuerzo por superarlos… Pero todo es tan confuso, tan ambiguo…*

La piel de Hiromu se torna grisácea, el aerotitanio fluye violentamente por sus venas.

Hiromu: *Mi poder actual no es suficiente. Me enseñaste todo lo que sabías, pero actualmente no me veo capaz de enfrentar a aquellos que terminaron contigo…*

El cuerpo de Hiromu comienza a expeler calor, pero no cesa en su concentración.

Hiromu: *Quiero defender tu honor, quiero proteger a mis amigos, quiero salvar el mundo… ¿Acaso quiero ser más de lo que puedo ser?... *

Recuerdos brotan en la mente de Hiromu.

Redmond: Hiromu,  a veces nos esforzamos en vano intentando ser más de lo que actualmente podemos ser. Sé que muchos piensan eso, que cada persona tiene un límite. Ellos son los realistas, prácticos… esas personas en las que la gente suele confiar. Esas mismas personas llaman a los que no son como ellos soñadores, surrealistas e incluso necios… ¿Pero sabes una cosa? ¡Adoro a los necios cabezotas que siempre intentan superarse a sí mismos!”

¡RAAAAC! La roca sobre la que está sentado Hiromu se resquebraja bajo él.

Redmond: Esa es la razón por la que te escogí a ti, Hiromu. Haces que sienta que el mundo no ha llegado a su límite. Por eso quiero que si alguna vez falto en este mundo, seas tú el que tome el testigo.”

Hiromu: *Maestro, no hay dudas en mi corazón. Esta vez… ¡el límite lo pondré yo!…*

Alexander: Vaya, vaya. Qué alegría volver a verte aquí, Héroe.

Hiromu abre los ojos sorprendido y se ve de nuevo en “El reverso” delante de Alexander.

Alexander: Parece que finalmente le has pillado el truco a como acceder a este lugar.

Hiromu mira a su alrededor sorprendido por su hazaña.

Hiromu: Se puede decir que tuve un excelente mentor.

Alexander: Ah, Redmond Fox, ¿verdad?

Hiromu sonríe asintiendo.

Alexander: ¿Y se puede saber a qué se debe esta visita?

Hiromu: Alexander….¡Quiero ser más fuerte!

Alexander mira interesado a Hiromu.

Alexander: Oh, esa determinación me gusta. Las otras veces parecía que te faltase confianza en ti mismo.

Alexander se pone en pie y levita hacia Hiromu.

Alexander: Supongo entonces que pretendes dominar el aerotitanio al cien por cien.

Hiromu: Si no es al cien por cien, al menos me gustaría dominarlo más que ahora.

Alexander suelta una sonrisilla picara.

Alexander: No necesitas modestia aquí, Hiromu. El aerotitanio es infinito aquí en “el reverso”. Y para un “reverita” dominarlo en su totalidad es casi una obligación.

¡BROOOOOM! Dos fuentes de mármol surgen del suelo. De ellas fluye aerotitanio liquido como si de agua de tratase. Hiromu parece sorprenderse por esto.

Alexander: ¡Jajajaja! ¿A qué viene esa cara? Te recuerdo que “el reverso” tiene algunas normas que no existen en el vuestro. Empezando por el lento paso del tiempo. Así que tenemos mucho tiempo para conseguir que domines el aerotitanio y tus habilidades.

Hiromu se acerca y toca el aerotitanio que fluye por las fuentes. El metal se escurre como si fuese agua y no deja ninguna mancha.

Alexander: En tu mundo el aerotitanio es tratado casi como un metal corriente. Solo puede pasar a estado líquido a alta temperatura o, debido a sus propiedades, en el torrente sanguíneo de un ser vivo. Aquí la cosa cambia.

Alexander se torna gris, sus ojos se vuelven azules y un aura azul refulge de su cuerpo.

Alexander: Hiromu Kurogawa, déjame mostrarte el verdadero poder de un reverita.

Hiromu ha logrado acceder al “reverso” con intención de recibir el entrenamiento que necesita para dominar su poder. Mientras, los enemigos más poderosos  a los que tendrán que enfrentar se están moviendo. El mundo experimenta una situación crítica. ¿Triunfará el amor? ¿Será posible la paz?

Continuará… Capítulo 59: Casiopea

2 comentarios:

Yaiza dijo...

Oh! Me ha encantado!!! HiroNine ❤ Y la pelea de Medusa esta interesante. Espero que Alexander le enseñe a Hiromu muchas cosas. En serio 10 de 10 :)

Yaiza dijo...

Oh! Me ha encantado!!! HiroNine ❤ Y la pelea de Medusa esta interesante. Espero que Alexander le enseñe a Hiromu muchas cosas. En serio 10 de 10 :)

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