11 de noviembre de 2015

Capitulo 51: Elegidos




Hiromu abanderando la Justicia, Ninette la fortaleza, Alfred la prudencia y Rodi la templanza. Cuatro virtudes que defenderán el mundo del mal, cuatro amigos cuyos lazos ahora son irrompibles.

El aura de confianza en ellos refuerza su poder, un nuevo poder obtenido de los artefactos arcanos. Urian lo sabe y les mira con un miedo que no experimentaba desde hace mucho tiempo.

Hiromu: ¡Urian! Es el momento de que pagues tus pecados.

Urian: Je…. Parece que la cosa se pone interesante por momentos…

¡ZOOOOOUUUUF! Hiromu mueve sus brazos desatando una onda telequinética. Esta vez a Urian le cuesta no desplazarse del sitio.

Urian: Psch…

Urian dispara varios orbes de energía hacia nuestros héroes. Rápidamente un muro translucido de tonos verdes les protege.

Alfred: Nada atravesará este muro mientras yo esté aquí.

Alfred con sus manos extendidas parece sostener la pared que ha creado gracias al cinturón del vigía.

¡ZOOOOOUF! ¡CLANG! Un rayo carmesí impacta de refilón cortando superficialmente la armadura de los brazos de Urian. Rodi frena derrapando tras su enemigo después de efectuar el veloz corte. 

Rodi: Impacto seguro…. El próximo tocará hueso. –Dice con seguridad y rostro malévolo agazapado en el suelo con las katanas hacia atrás.-

Urian observa los cortes en su armadura, percatándose del aumento de poder que han experimentado sus oponentes.

¡CRRRRRRRRRRRRREC! Una ola de azulado hielo envuelve las robustas piernas de Urian.

Urian: Pero que….. uaaaargh….

La armadura de las piernas de Urian no puede aislar de brutal frio que lo atenaza.

Ninette: Entiendo que te queme…. Ese hielo está a menos de 150 grados bajo cero… Las quemaduras por congelación son horribles ¿verdad? –Su dulce tono de voz parece sonar con cierto aire sádico.-

¡CRAAAASH! Urian rompe la escarcha de sus piernas e intenta golpear furioso a nuestros héroes. Pero estos vuelven a la seguridad de la pared impenetrable de Alfred. El golpe de Urian es repelido liberando chispas en el impacto.

Urian: Esta claro que tendré que cambiar mi estrategia… -Dice con un tono malicioso.-

Urian extrae un mando de su manga derecha y presiona un botón.
La cabeza de la estatua de la libertad comienza a abrirse y las alarmas empiezan a sonar.

Hiromu: Eso es…

Alfred: Huele mal…

Urian: Jajajaja, habéis firmado la sentencia de este país. Os di la oportunidad de vivir como reyes y la desaprovechasteis.

Hiromu le mira con seriedad directamente a los ojos.

Urian: Aun así… seré benévolo… una última oferta. Hiromu Kurogawa, tú y tus acompañantes, uníos a mí. Sabéis que es vuestro sitio. Los humanos que se niegan a despertar su verdadero potencial seguirán orgullosos e implacables creyéndose al mismo nivel que nosotros.

Urian mira a Alfred y Rodi con su fría mirada.

Urian: Eso incluye a X-Pirits, también sois médiums. Gracias a mí habéis despertado un poder que ya residía en vosotros. ¡Os salvé de la ignorancia del resto!

Rodi y Alfred parecen algo molestos por las palabras de Urian.

Hiromu: ¡Deja de decir idioteces! ¿Crees que esto es justicia? –Mira a su alrededor- Muerte, dolor… ¡No hay posibilidad de que esto sea lo correcto! Puede que te creas superior, pero en base eres humano, como todos nosotros. Y los X-Pirits… tal vez no haya sido por ellos mismos, pero tú mismo has dicho que ya residía en ellos el potencial para ser médiums. Y además has utilizado los avances científicos humanos para provocar ese despertar médium en ellos. Lo que significa que te guste o no estás dependiendo de la humanidad. No eres tan especial. ¡Así que deja de una vez esa palabrería barata y ríndete!

Rodi, Alfred y Ninette miran sorprendidos a Hiromu que continúa mirando serio y firme a su enemigo.

Urian: Grrrr…. está claro que la idiotez no se cura ni con el paso del tiempo.

Urian apunta con el mando hacia la estatua colocando su metálico pulgar sobre el botón.

Urian: Estúpidos médium de Perseus…

Urian presiona el botón y una enorme bomba de aerotitanio emerge de la cabeza de la estatua.

Rodi: Tsch… es una bomba de aerotitanio…

Hiromu: Bastardo…

Urian: Supongo que este lugar ya no me sirve para nada. ¿Queréis destruir el nodo? Esta dentro de esa bomba. Lo preparé así para en caso de que mi bastión militar cayese, terminar la batalla rápidamente con un letal golpe final.

Alfred: Será…

Rodi: Supongo que eso incluye a los de su propio bando… este tío no tiene escrúpulos ningunos.

Ninette: Hiromu-kun… ¿qué hacemos?…

Hiromu: Tsch… Urian… detente… ¡no pulses ese botón otra vez!

El malvado personaje luce implacable con una malvada sonrisa de satisfacción en su rostro.

Urian: Te di la oportunidad, os la di. Y os negasteis. ¡Estas son las consecuencias de negarse a mi soberanía!

¡CLIC! Urian pulsa el botón y la bomba sale disparada de la cabeza de la estatua de la libertad hacia el cielo.

Rodi: Tsch…

Ninette: ¡Oh no!

Urian: Uajajaja. Ahí tenéis el nodo. Tranquilos cuando impacte contra el suelo se destruirá… ¡junto con todo este país!

Hiromu: –Mira a Urian con odio- ¡¡Bastardo!!

Hiromu hace amago de ir hacia Urian pero Alfred le sujeta por el brazo.

Alfred: ¡Hiromu! Si esa cosa impacta contra el suelo todos morirán.

Ninette le toma la mano para hacerle entrar en razón. Gracias a las palabras de Alfred, la mirada de Rodi y las cálidas manos de Ninette, Hiromu parece reprimir su ira hacia Urian por el momento.

Urian: Y ahí está la debilidad humana que tanto odio…

Urian saca unos potentes cañones alados a su espalda, con intención de marcharse, y comienza a cargar energía.

Urian: Tened clara una cosa… si es que salís de esta… la próxima vez que nos veamos… ¡Presenciareis mi verdadero poder!

¡ZOOOOOOOUUUF! El hombre acorazado sale disparado como un misil y se pierde en el horizonte.

Hiromu mira fijamente como su enemigo se pierde en la lejanía.

Ninette: ¡Hiromu-kun!

Alfred: ¡La bomba!

Hiromu vuelve en sí mismo y observa como la trayectoria de la bomba ya se dirige hacia el suelo.

Más allá en el helicóptero de salvamento.

Katie: Nyaaaa, ¡ese asqueroso del hombre acorazado se ha escapado!

Leila: Mantén la calma Katie, tenemos un problema muy gordo dirigiéndose hacia nosotros.

Katie: Si pudiese disparar uno de mis tanques…

Leila: Olvídalo… conozco bien esas bombas de aerotitanio. Son duras… muy duras… Pero cuando impactan… no… -Leila recuerda su tierra cuando fue devastada por una bomba.- no queda nada….

Katie golpea el hombro de Leila para hacerla volver en sí.

Leila: Perdona… no puedo evitar recordarlo… espero que no ocurra de nuevo.

Katie: Tranquila… esos chicos son… -Sonríe mientras les observa- …muy especiales. Confiemos en ellos.

Nuestros héroes observan la bomba que cada vez está más cerca de tocar el suelo.

Hiromu: *Esa bomba lleva el nodo en su interior… una vez impacte se destruirá… pero no podemos dejar que lo haga contra el suelo… El armazón es de aerotitanio, no sé qué nivel de dureza tendrá, pero supongo que será necesario un buen golpe para hacerla detonar….*

Rodi: ¡Hiromu! Date prisa, no tenemos mucho más tiempo.

Hiromu: *El problema es que al hacerlo el que la golpee será historia…*

Alfred: ¡Hiromu solo tenemos un escaso minuto antes de que impacte!

Hiromu: *Joder… piensa… ¡piensa!*

Ninette: ¡Hiromu golpeemos la bomba! ¡No queda tiempo!

Hiromu: *¿Golpear la bomba?.... Es lo más sencillo… pero sería un suicidio…*

Rodi: ¡Deprisa… no hay más tiempo!

La piedra del valor al cuello de Hiromu brilla fulgurante.

Hiromu recuerda las palabras de Alexander. “Las virtudes siempre se mantendrán unidas. Todas ellas coexisten y dependen unas de otras.”

Hiromu: *Es posible que…*

Tomando de la mano a Ninette y atrayendo hacia si con el otro brazo a Rodi y Alfred, Hiromu les apiña.

Hiromu: Puede que sea una locura, pero creo que esto solo tiene una forma de solucionarse sin bajas.

Los artefactos arcanos de cada uno comienzan a brillar reaccionando al de Hiromu. Sus amigos parecen entender el plan de Hiromu casi sin intercambiar palabras, confiando unos en otros.

Hiromu: Ninette, Alfred, Rodi… y finalmente yo. Ese será el orden. ¿Conformes?

Alfred, Ninette, Rodi: ¡¡Sí!!

Los cuatro héroes se colocan juntos mirando hacia la bomba que está cada vez más cerca del suelo.

Hiromu: ¡Bien! ¡Es hora de jugárnoslo todo a una carta!

Alfred: ¿Desde cuándo eres aficionado a las cartas? –Le pregunta con sorna sin dejar de mirar la bomba.-

Rodi: Je, Hiromu es japonés, seguro que juega a las cartas “Hanafuda” mientras bebe sake. -Responde con seguridad en sí mismo.-

Ninette: ¿Ese tópico es muy rebuscado, no creéis muchachos?

Hiromu observa el explosivo durante unos instantes.

Hiromu: Si salimos de esta… prometo pasar largas noches jugando cartas y bebiendo sake con vosotros.

El equipo se mira con seguridad y confianza.

Hiromu: Se que puede parecer una locura, todo esto…. Pero es una locura en la que estamos juntos. Esa bomba tiene dentro el nodo, nuestro objetivo desde que llegamos a este lugar. Bob murió antes de alcanzarlo, solo para ayudarnos a los demás a llegar hasta ese objetivo. Es hora de terminar esta misión que tanto nos ha hecho sufrir y que se ha llevado a gente querida para nosotros.

La piedra de Hiromu brilla y le envuelve en un aura azulada.

Hiromu: ¡Es hora de aceptar nuestro deber y nuestro poder!

El cinturón de Alfred brilla con  tonos verdes, las muñequeras de Rodi expelen fuerza roja y el rosario de Ninette “aúlla” como una ventisca azul.

Hiromu: Solo… dejad que nuestras almas se comuniquen… ¡Destruyamos esa cosa ates de que impacte!

Sin decirse nada más y con una sincronización muy precisa, Ninette hace emerger del suelo un montículo helado que con gran fuerza impulsa a Alfred, Rodi e Hiromu hacia la bomba. En el trayecto aéreo Alfred despliega su escudo reflectante mientras Rodi rápidamente se adelanta con su habilidad médium contra la bomba propinándole varios cortes antes de precipitarse al vacío donde es recogido por un nuevo montículo de Ninette. La bomba comienza a perder parte del gas que contiene por los cortes de Rodi debilitando su armazón. Alfred e Hiromu se dirigen hacia la bomba protegidos por el verdoso escudo reflectante. Hiromu, extendiendo su mano derecha mientras agarrota los dedos y frunce el ceño, crea una corriente telequinética envolviendo en ella el muro de Alfred y a ellos mismos.

Hiromu: ¡Alfred! ¡Refuerza bien este escudo!

Alfred: ¡Dicho y hecho!

El tono verde translucido del escudo se opaca un poco más haciéndolo más resistente.

Hiromu: ¡Ahora! ¡Esto puede doler un poco tío!

Alfred: ¡Tranquilo! ¡Gracias a los golpes de Rodi me he hecho muy resistente!

Hiromu: ¡Entonces! ¡¡IMPACTOOOOOOOOO!!

Alfred: ¡IAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

¡BAAAAAAAAAAAAAAAANG! ¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOM! Con un ensordecedor grito, Alfred e Hiromu impactan contra el explosivo liberando toda la energía telequinética almacenada y haciendo que este detone. El cielo es cubierto por una manta de fuego, pero la tierra queda a salvo de esta.

Ninette: ¡BINGO!

Rodi: Je –Satisfecho envaina sus katanas.-

Alfred e Hiromu, salen despedidos, aunque ilesos por la protección desplegada por el muro de Alfred. Ambos se precipitan hacia el suelo pero son recogidos por Rodi y Ninette respectivamente.

Ninette: ¡Hiromu! ¿Estás bien?

Hiromu entreabre los ojos en brazos de Ninette.

Hiromu: Un poco dolorido, pero creo que saldré de esta….

Ninette parece aliviada.

Rodi: ¡Je! Ha sido brutal, creí que no lo diría pero buen combo Alfred.

Alfred: ¿No me digas?… ¡Pues no pienso repetirlo! –Dice mientras se frota la cabeza.-

El equipo suelta varias carcajadas, aliviados y orgullosos, por lo conseguido.

Mientras desde el helicóptero las buenas noticias alcanzan a Katie y Leila.

Katie: ¡SIIIII! Han destruido el nodo.

Leila: Parece que todo ha salido bien.

Katie: ¡América ya es libre! Nya.

Nuestros cuatro héroes miran como el cielo nuevamente pierde el rojo de la explosión e incluso el gris plomizo se va despejando ante la ausencia del nodo.

Alfred: Parece que el nodo mantenía el cielo encapotado más de lo normal.

Rodi: Si, la verdad es extraño el poder de esos nodos.

Ninette: Aun hay cosas que desconocemos de la Titanium M… de Cepehus.

Hiromu: Sea como sea lo descubriremos y terminaremos con ellos.

¡BRRRRLOM! Escombros se mueven y nuestros héroes miran nerviosos.

Alfred: ¡O no!, ¡no me jodas!

Hiromu: Tranquilos…

Gente aparece de las ruinas de lo que una vez fue Nueva York. Cientos de personas que se ocultaban en los escombros emergen buscando la luz del sol.

Ninette: E…eso es…

Alfred: Son personas…

Nuestros héroes observan la escena. Personas casi moribundas por las condiciones pasadas parecen revivir por la luz solar y la calma.

Hiromu da unos pasos hasta una niña pequeña que se les ha acercado.

Niña: Vosotros… ¿no sois malos?

Hiromu le sonríe como respuesta a la pregunta de la pequeña.

Hiromu, Alfred, Rodi y Ninette levantan la mirada para observar como una enorme multitud de personas se extiende hasta el horizonte. El equipo luce sorprendido ante tal espectáculo.

Ninette: Esto es casi mágico.

Alfred: Magia… más bien un milagro.

Rodi: Ciertamente ahora si me siento bien conmigo mismo.

Hiromu observa casi sin creerse lo que está viendo. La madre de la niña se aproxima hasta Hiromu y los demás.

Madre: Tranquila cariño. Estos chicos… son médiums… y no son malos. Ellos nos han salvado. –Dice sonriendo-

Nueva York renace pocos instantes después de los actos valerosos de nuestros héroes.
Desde el helicóptero Katie y Leila tampoco pueden creerse lo que ven.

Katie: Esto es… maravilloso… nya.

Leila: No sé como describirlo… pero me siento tranquila.

Katie: *Mira Bobby, lo conseguiste…  ¿puedes verlo desde donde estás?*

Hiromu mira hacia la estatua de la libertad que ahora está siendo bañada por los primeros rayos de sol que tocan esa zona de Nueva York desde hace tiempo.

Alfred: Creo que todavía queda algo ahí dentro que te importa.

Hiromu sonríe a sus compañeros. Tras observar como la multitud comienza a disgregarse para recomenzar sus vidas. Nuestros cuatro héroes se dirigen hacia la estatua de la libertad para tomar el tanque que contiene a Luzdivina.

[Sede de Cepheus, Rusia]

¡BAAAAAM! Un furioso Urian destroza varias estanterías de una sala.

Urian: ¡Bastardos de Perseus! ¡¡Bastardos de Titanium Mind!!

¡BAAAAAM! Rompe más estantes.

???: No es propio de ti perder las formas de esa manera, Urian.

Le dice la voz tranquila de una mujer que le observa desde la penumbra de la habitación.

Urian: -Jadea- No estoy de humor para tus tonterías Pythia.

Pythia: Oye, oye, relájate. Solo intento ayudarte.

La mujer sale de la penumbra. Es una mujer de piel morena, pelo rubio con dos tirabuzones por coletas, labios carnosos y una marca roja en la frente. Sus ojos son penetrantes, viperinos y con las pupilas naranjas como el fuego.



Urian: Esos estúpidos de Perseus… ¡Creí que eran historia!

Pythia: Relájate, Perseus hace siglos que dejó de existir. En todo caso son un puñado de críos abanderando una revolución con los viejos ideales de Perseus.

Urian: ¡¿Te parece poco?!

¡BLAAAAAAAAM! Urian destroza una mesa de un puñetazo.

Urian: ¡Esos idiotas de Titanium Mind! El último vestigio de Perseus, intenté tomarlo como propio. Pero no ha servido de nada. ¡ESTUPIDO HIROMU KUROGAWA!

¡CRAAAAAAAAASH! Da otro puñetazo rompiendo un monitor.

Pythia acaricia a Urian por la espalda que jadea de rabia.

Pythia: Será mejor que te relajes un poco y atiendas a tu musa y consejera.

¡FLAM! La chica dispara una bola de fuego y prende los restos de las mesas y sillas haciendo que ardan.

Pythia: Si quieres derrotar a Hiromu Kurogawa y la Titanium Mind debes volver a ser el que fuiste una vez.

Urian: Sabes perfectamente que cada vez que tomo ese poder me arriesgo a caer en las manos de mi peor enemigo.

Pythia acaricia la cara de Urian y le insta a relajarse.

Pythia: Para eso estoy yo, amor mío. No perderás el control mientras yo esté aquí.

La mujer extrae una bola de cristal y se la tiende a Urian.

Pythia: Será mejor que tomes el poder que te pertenece y demuestres al mundo que no puede rebelarse contra su soberano.

Urian toma la esfera. En su interior parece ondear una especie de energía uniforme.

Urian: Si, mi poder actual es insuficiente. Llegados a este punto creo que tengo que volver a ser el emperador que una vez fui.

La mujer observa con mirada malévola y ardiente como Urian parece dispuesto a seguir su consejo.

Pythia: Eso es mi tirano… vuelve a ser el amo y señor de Cepheus. ¡Reclama tu poder!

El nodo americano ha sido destruido liberando una nueva zona. Con el control de la tierra casi arrebatado de manos de Urian, este toma cartas en el asunto. Mientras nuestros amigos aun deben reponerse de las batallas acontecidas, por suerte parece que la humanidad está de su parte.

Continuará… Capítulo 52: Fantasmas

1 comentario:

Yaiza dijo...

wooo! Que capitulo mas completo! Me ha encantado, y esa nueva espero que no sea lo que pienso... xD

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