7 de septiembre de 2015

Capitulo 46: La dama de hierro

[Estado Militar de Nueva York, Estatua de la libertad]

La SWT se encuentra ante la famosa estructura de hierro. El viento da un toque melancólico al nublado día.

Hiromu observa fijamente el lugar antes del inicio de la batalla.

Hiromu: *Jack, Tom, Alan… Rodi… Espero que estéis bien.*

Alfred ajusta un par de vendas en sus muñecas. Ninette por su parte revisa el cargador de su pistola.

Bob: Hay demasiado silencio… -Dice mirando nervioso a todas partes.-

Katie: Si, Bobby… todo está demasiado tranquilo…

Los soldados esperan órdenes perfectamente situados en varios vehículos todo terreno.

Lumiere: ¡IAAAAAJAJAJAJA!

La macabra carcajada rompe el tenso silencio del momento.

Lumiere: Que gran honor, ¡la SWT! –Dice con tono sarcástico acentuando aun más su tono francés y agudo.-

Tras la estatua varios cientos de soldados de la Titanium Mind hacen acto de presencia armados con rifles tan futuristas que parecen sacados de una película de ciencia ficción.

Bob: Kat… ve preparando a los pelotones para el ataque… -Le dice por lo bajito.-

Katie: OK, Bobby. –Con gestos discretos va preparando a los soldados para la ofensiva.-

Lumiere: Es una alegría volver a veros, pero lamentablemente vuestra labor termina aquí. –Saca un mando de su manga derecha y apunta hacia la cabeza de la estatua.- En la cabeza de la estatua hay una bomba de aerotitanio y está apuntando directamente al centro de la ciudad.

Alfred: ¡Tsch, Hijo de…!

Lumiere: Jiajajaja es una bomba pequeñita, pero será suficiente para eliminar unos cuantos médiums de los fugados. Seguro que el soberano sabrá recompensarme adecuadamente.

Ninette: Una bomba de aerotitanio… que horribles recuerdos…

Hiromu mira interesado a Ninette.

Hiromu: ¿Bombas de aerotitanio?

Ninette: Son bombas enriquecidas con aerotitanio. Su poder destructivo depende de su tamaño pero son similares a las bombas atómicas, solo que sin consecuencias radiactivas posteriores.

Bob: Si, ¿te suena “La purga continental”? Las utilizaron para “limpiar” grandes extensiones de terreno y reconstruirlos a su antojo.

Hiromu: Tsch… sabía acerca de eso. Pero en Japón no tiraron ninguna.

Bob: Se cebaron sobre todo con ciertos lugares que pusieron más resistencia a “sus leyes”. Debido al carácter obediente de los japoneses la Titanium Mind no soltó ninguna de esas bombas en aquel país. Tampoco soltaron bombas en otros lugares pero otros no corrieron la misma suerte….

Alfred: Áreas fantasma, con ese nombre se conocen los lugares que fueron victima de esos explosivos y no fueron reconstruidos después.

Katie: Si dejamos que suelte esa bomba todos los médiums y refugiados que ahora pululan por los restos de la ciudad de Nueva York…. ¡Nyaaa qué horror!

Hiromu: Tsch…. ¡Bastardos!

Lumiere saca un mando y juguetea con él.

Lumiere: Jajajaja ¿lo que son las cosas eh? Con solo pulsar este botón puedo eliminar a todos esos fugitivos médiums entre otra calaña que se ha ido acumulando en este corto periodo de tiempo.

Katie: ¡Nyaaa mimo idiotaaaa!

Los soldados se preparan para el ataque ante la reacción exacerbada de Katie.

Lumiere: No, no, no gatita. Si tus soldaditos dan un paso aprieto este botón. ¿Quieres cargar en tu conciencia con la muerte de eso pobres desgraciados?

Katie: Grrrrrr….

Bob se interpone entre Katie y Lumiere.

Bob: Katie, déjamelo a mí.

Bob se baja del vehículo lentamente y se aproxima hasta Lumiere.

Lumiere: Je….jejejeje. Bob Blair, el genio del ojo artificial. El soberano se entristeció mucho con tu traición.

Bob: Nunca estuve de vuestro lado. Y este ojo es así por culpa vuestra y vuestra guerra absurda.

Lumiere: Una lástima… -Intenta parecer triste.-

Bob: Ahora dime donde les tienes a ellos y que podemos hacer para que no pulses ese botón. Seguro que a Urian no le sobran esas bombas.

Lumiere: Je, tienes mucho valor para llamar al “soberano” por su nombre de pila y para colmo intentar negociar como si fuésemos meros ladrones. –Esboza una macabra sonrisa.-

Hiromu se muestra incomodo y dispuesto a saltar junto a Bob pero Ninette le detiene.

Ninette: Dejemos hablar a Bob por ahora.

Hiromu mira a Ninette aceptado su consejo.

[Interior de la estatua de la libertad]

Rodi pende encadenado y moviéndose con furia para liberarse.

Rodi: Tsch…. Esto es imposible.

Jack: Es inútil Rodi… Esas cadenas son de aerotitanio enfriado, no podrás romperlas fácilmente.

¡ZOOOOUUUF! ¡CHACH! Una flecha impacta en el interruptor que surtía electricidad a la jaula de Jack.

Jack: ¿Mmmmm?

Leila: Adelante musculitos, ya puedes destrozar esa jaula sin quedarte frito.

La voz proveniente de unos penetrantes ojos en la penumbra se aproxima hasta la mesa y toma una llave.

Jack: ¡Graaaaaa!

¡CRRRRRRRRAAAAAC! La jaula revienta por la fuerza de Jack quedando libre junto a Tom y Alan.

Rodi: T….Tu. –Dice sorprendido desde sus cadenas.-

Leila: Exacto señorito espadachín.

Leila toma la llave y se encarama a la pared trepando ágilmente hasta Rodi.

Leila: Parece que ahora dependes de mi ¿no? –Le dice mientras le mantiene contra la pared.-

Rodi: Je, date prisa y abre este candado lobita. No hay tiempo para jueguecitos.

Leila muestra una traviesa sonrisa y libera a Rodi. Ambos caen al suelo, juntos.

Rodi: Gracias… -Dice mientras se masajea las muñecas.-

Leila: No hay de qué.

Rodi: Pero… ¿por qué lo has hecho?

Jack: Si, ¿no eras parte del otro bando? –Pregunta Jack.-

Leila: Yo no soy de nadie, gorila… simplemente me uno al que me lleva más cerca de mis objetivos.

Rodi: Pues me alegro que tus objetivos coincidan con los nuestros.

Rodi se acerca a una mesa y recupera sus katanas.

Rodi: ¿Me habéis echado de menos, preciosas?

[Exterior de la estatua de la libertad]

Bob continúa ante Lumiere intentando llegar a un acuerdo.

Bob: Déjate de rodeos y dime qué quieres, Lumiere Lombard. Seguro que hay algo que desees por encima de todo.

Lumiere: Oh ya que te muestras tan generoso pues quiero que os larguéis de aquí… menos Hiromu Kurogawa. –Dice mientras dirige la mirada a Hiromu.-

Hiromu: Tsch…

Bob: Lo siento pero tus peticiones no pueden ser satisfechas.

Lumiere: Lastima… -Se dispone a pulsar el botón.-

Hiromu: ¡Espera!

Todos miran como Hiromu se ha bajado del vehículo y se coloca ante Lumiere a la altura de Bob.

Bob: Hiromu no cedas ante este payaso.

Hiromu: No pienso dejar que se cometa una injusticia de ese calibre. En esa ciudad hay tanto médiums, como civiles, incluso soldados de la Titanium Mind.

Hiromu mira con odio a Lumiere.

Hiromu: ¡¿Acaso te da lo mismo eliminar también a miembros de tu bando?!

Lumiere: IAJAJAJAJA Parece que no entiendes nada, Hiromu Kurogawa. Esos sentimientos inútiles como el amor o la piedad ¡No sirven de nada! Los únicos soldados que ahora mismo me son útiles están tras de mí. Los que están en esa ruinosa ciudad no me sirven para nada, se sacrificarán por un bien mayor.

Alfred: Que cruel.

Katie: Nya, ese tipo es malo, malo, malo, nyaaaa.

Alfred sujeta a Katie para que deje de agitar los brazos.

Alfred: Relájate.

Hiromu: Eso dice mucho de ti Lumiere Lombard. –Dice tranquilo retando a su enemigo.-

Lumiere: Inepto y prepotente. ¡Me das asco! Parece que necesitas que alguien te dé una lección, Hiromu Kurogawa…. ¡Destruyamos la ciudad!

Lumiere rápidamente saca una rosa negra la tira al suelo como cruel señal de su inminente acto.

Lumiere: ¡Au revoir!

Lumiere, con una cara propia de una persona fuera de sus cabales, se dispone a apretar el botón pero rápidamente el mando es cortado en dos haciendo un profundo corte también en la palma de la mano a este.

Lumiere: ¡IAAAAAAAAA!

Rodi: Tienes mucho valor para poner en apuros a mis amigos.

Lumiere mira con odio a Rodi mientras se sujeta su sangrante mano.

Lumiere: ¡Tuuuuu….!

Alfred: ¡Rodi!

Rodi se planta rápidamente junto a Hiromu y se dedican una sonrisilla de complicidad.

Hiromu: Sabía que estarías bien.

Rodi: Je, la verdad he tenido algo de ayuda.

¡TAC! ¡TAC! ¡TAC! Varias flechas atraviesan por sorpresa a Lumiere múltiples veces.

Lumiere: IAAAAAA, ¿qué? ¡Bastarda traidora!

Leila aparece seguida de Jack, Alan y Tom.

Leila: Lumiere Lombard, eres una amenaza para mi amada tierra. –Le apunta con otra flecha.- ¡Voy a destruirte!

¡ZOOOOUF! ¡TAC! La flecha es interceptada por una cadavérica mano blanca que emerge de una espesa nube de humo tras Lumiere.

Leila: Pero que…

???: Creo que necesitas un poco de ayuda ¿no, Lumiere?

Lumiere: Je, lo admito, he bajado la guardia. Me vendrá bien un poco de apoyo.

???: Bien…

La nube de humo se disipa y ante todos se muestra un figura conocida.

Hiromu: No… ¡no es posible!

Vlad: Hola de nuevo Hiromu Kurogawa ¿me recuerdas?

Como surgido de entre los muertos, el malvado Vlad que una vez encerrase Luzdivina ha vuelto. ¿Cómo es posible?

Continuará… Capítulo 47: Regreso de ultratumba

1 comentario:

Yaiza dijo...

Oooh! Seguro que han obligado a Luzdivina!! Que tensión! Sigue así~

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