12 de julio de 2015

Capitulo 43: Rudolph Fox

[Base de la SWT, Quirófano]

Alfred y Ninette aguardan sentados en unos mullidos sillones con una mesita en medio. Rodi estaba siendo intervenido quirúrgicamente debido a la gravedad de sus laceraciones.

Alfred: Por mucho que sepamos que estas cosas pasan… no me imagino que Rodi…

Ninette: ¡No digas tonterías Alfred! Rodi es fuerte, sobrevivirá.

Alfred sostiene las katanas de Rodi que cuidadosamente había recogido y limpiado.

Alguien se aproxima a los asientos, Alfred y Ninette levantan la mirada. Son Tom y Jack.

Tom: ¿Alan sigue ahí dentro no?

Alfred: Si, está ayudando a los cirujanos a suturar a Rodi.

Jack se sienta bruscamente, debido a su peso, al lado de Alfred.

Jack: Tranquilo muchacho. Se ve que te preocupas mucho por tu colega. En la guerra muchas veces temí perder a alguno de mis camaradas. Pero ahí estaba Alan. Su habilidad puede parecer poca cosa, pero en un lugar donde cada dos por tres te hacen daño, tener a alguien capaz de curar ese daño es algo más que una bendición.

Alfred parece sonreír un poco aunque sigue con la mirada perdida.

[Laboratorio de Bob]

Bob coloca en varias probetas unas muestras de sangre de Hiromu.

Bob: Ciertamente tienes valor, mucho valor. Solo circula la mitad de sangre que deberías tener.  Pero lejos de importarte parece que incluso no le temes a como pueda reaccionar tu cuerpo.

Hiromu se toca sus manos. Estas habían sido curadas pocas horas después debido al poder cicatrizante del aerotitanio.

Hiromu: La verdad, parece tener más ventajas que desventajas. –Asegura al ver sus manos sanadas como por arte de magia.-

Bob: No creas que todo es tan sencillo, el metal puede regenerar tejidos pero además de no ser un proceso rápido no puede reactivar órganos muertos.

Hiromu: Entiendo, pero aun así esa capacidad de regeneración por lenta que sea… Tal vez esto pueda usarse para curar muchas enfermedades.

Bob observa los resultados de sus análisis previos mientras se ajusta las gafas sin dejar de hablar con Hiromu.

Bob: Te recuerdo que tu cuerpo no asimila el aerotitanio de la misma forma que el resto de médiums.

Hiromu mira los infinitos estantes llenos de probetas y frascos.

Hiromu: Si mi madre estuviese aquí te ayudaría a resolver esas incógnitas…

Hiromu se muestra preocupado mientras observa la piedra del valor entre sus manos. Bob suelta la probeta y le mira.

Bob: Estas preocupado ¿verdad?

Hiromu: Quería mantenerla al margen. Yo no he sido nunca muy empático con la gente pero me duele mucho que hagan daño a las personas que quiero. Mientras tenga ese punto débil sabrán donde atacarme… es tan difícil.

Bob se desplaza montado en su silla de escritorio con ruedas hasta Hiromu.

Bob: Eso, amigo mío, forma parte de ser un héroe.

Hiromu le mira algo disgustado.

Hiromu: No pretendo ser un héroe. Solo quiero que las cosas sean diferentes.

Bob le dedica una amplia sonrisa.

Bob: El mero hecho de negarlo te hace aun mas héroe, Hiromu Kurogawa.

Hiromu le mira si saber que contestar.

Bob: Atiende un momento.

Bob se levanta de su asiento y se dirige a una gran pizarra de la cual despliega un mapamundi.

Bob: La tierra ha cambiado mucho en muy poco tiempo. La Titanium Mind tomó el control del mundo y arrasó muchas zonas para que fuese más fácil de controlar. Tumbó todo tipo de inteligencias, erradico las leyes sin importar de donde procediesen, estableció su propio imperio. Esto solo son datos pero ¿te has parado a pensar lo que se pasaba por la cabeza de cada una de las personas de esos lugares arrasados? ¿Y las que no compartían las ferreas leyes impuestas? ¿Has pensado lo que han sentido todos esos médiums perseguidos como criminales?

Hiromu le mira en silencio pensativo.

Bob: Cualquiera diría que han perdido muchas cosas empezando por su libertad y sus derechos. Pero tú apareciste, en un momento que parecía imposible. Tal vez nadie se atrevió a hacerlo antes o simplemente no pudieron. Pero tu Hiromu Kurogawa, tú les has dado alas a los oprimidos le has devuelto algo esencial…, esperanza. Y eso amigo mío, eso es ser un héroe.

Hiromu mira a Bob sin saber que contestar pero altamente halagado por lo escuchado.

Bob: Y bueno, siendo un héroe vas a tener muchos amigos pero también muchos enemigos. Y ahí entra la segunda parte, debes ser capaz de no caer en las trampas de tus enemigos y mantener a salvo a tus amigos. Y dando de lado todas tus relaciones no conseguirás proteger a nadie, ni a ellos ni a ti mismo.

Hiromu parece aceptar el consejo meditando profundamente en silencio. Una llamada al móvil de Bob rompe el silencio.

Bob: Ajá, entiendo. –Contesta rápidamente-

Bob  cuelga el teléfono y se acerca a la puerta de salida abriéndola.

Bob: Parece que han terminado con la intervención de Rudolph. Será mejor ir a ver qué tal está.

[Sala de curas]

Hiromu y Bob llegan hasta la habitación de Rodi, la puerta esta entreabierta. Al asomarse pueden ver a Alfred, Ninette, Alan, Tom y Jack acompañando a un despierto aunque bastante demacrado Rodi.

Rodi: Vaya, creía que nos habías abandonado Hiromu Kurogawa.

Hiromu se acerca hasta Rodi y le sonríe.

Hiromu: Lo siento, eso que te dije de que no os necesitaba….

Rodi: Eh, relájate Hiromu. Un amigo sabe cuando dices las cosas con el corazón y cuando no.

Todos parecen tranquilos en la sala, pero alguien rompe esa tranquilidad entrando como una exhalación pegando gritos.

Katie: Nyaaaa ¡Rodi melenudo! ¡Estás vivo!

Rodi: Milagro que no haya palmado del susto. –Dice algo ronco-

Katie: Nyajajaja, que bromista eres melenitas.

Bob: Katie contrólate un poco ¿quieres?

Alfred se levanta de su asiento y coloca las dos katanas sobre Rodi.

Alfred: La he limpiado, estaban bastante sucias.

Rodi: Gracias –sonríe- no sé qué haría sin mis niñas.  –Acaricia sus espadas-

Hiromu: Chicos, antes de seguir, me gustaría aclarar la situación, si no os importa.

Rodi: Claro, tenemos que ponerte al día y tú a nosotros.

Hiromu: Si, después de este tiempo… Bueno, debo suponer que los demás médiums que nos ayudaron ya se han dispersado.

Tom: Correcto y la base temporal que hicimos para atender heridos ya está cerrada. Y nuestra base secreta vuelve a ser secreta y polvorienta.

Bob: Así que tenéis una base secreta. Tenéis pinta de ser fiables.

Jack: Je, formábamos parte de la armada Americana, hasta que bueno. Ya sabéis lo que paso con todos los ejércitos después del golpe de la Titanium Mind.

Bob: Ajá, supongo que si Hiromu ha confiado en vosotros, yo no debería ser menos. Vuestra experiencia puede venirnos muy bien en la SWT. A fin de cuentas somos lo más parecido a un ejército aliado que existe ahora mismo.

Jack, Tom y Alan se miran, parecen contentos.

Jack: Si Hiromu está de acuerdo y al mando encantados.

Hiromu: Bueno Jack, al mando lo que se dice al mando no estoy. Pero si de acuerdo.

Katie: Al mando estoy yo grandullón. ¿Quieres pelea? –Bromea-

Jack: ¿Uh?

Bob: Jajajaja, no os preocupéis. Esto es como una gran familia a fin de cuentas.

Hiromu vuelve a pedir atención y tras asomarse a la ventana se gira para continuar hablando.

Hiromu: Bien, entonces se puede decir que la batalla está en un parón indeterminado.

Bob: Aun así todavía existe el nodo en la estatua de la libertad. Deberíamos priorizar su destrucción.

Hiromu: Si, pero me gustaría charlar largo y tendido con ese tal Lumiere.

Bob: Hiromu, se que quieres saber sobre tu madre, pero piensa que estamos en plena partida. Podemos dar un golpe contundente o fastidiarla y perder esta oportunidad. ¿Cuál es tu elección?

Hiromu piensa en silencio mientras todos esperan su respuesta.

Hiromu: Debemos ir al nodo, de eso no hay duda.

Katie: Nya ¡sí! Más acción.

Alfred: Para el carro gatita, todavía tienes varias heridas y Rodi está fuera de servicio. Para empeorar más las cosas los demás no es que estemos muy en forma después de la paliza que nos ha dado el mimo ese.

Katie: Jo… -Se sienta en el suelo frustrada.-

Hiromu: Esperaremos un tiempo prudencial, mientras trazamos el movimiento. Esta vez iremos todos juntos.

Todos sonríen aprobando la decisión de Hiromu.

Hiromu: Bien ahora dejemos a Rodi descansar un rato. Haremos turnos para acompañarle y que no esté solo.

Rodi: Por favor –Agradece con una sonrisa.-

Al atardecer, en la sala donde reposa Rodi solo están Hiromu, Alfred y Ninette acompañándole.

Rodi: Mi vida entera ha sido dura. –Rompe el silencio.-

Los tres le atienden desde los asientos de la acogedora habitación.

Rodi: Mi hermano Snider era médium de nacimiento. Ni Redmond ni yo heredamos esa condición. En circunstancias normales yo debería haber llevado una vida tranquila, aunque no por ello estoy diciendo que Snider mereciese pasarlo mal.

Alfred: Tu hermano hizo muchas imprudencias. Bueno, los tres las habéis cometido.

Ninette: Pero a fin de cuentas Snider se ha retractado de sus acciones y Redmond se preocupó por ti desde el principio.

Hiromu: Tienen razón, no sé cómo pasaste tu infancia pero ahora les tienes a ambos.

Rodi les mira en silencio unos instantes y después agarra las sabanas con decisión.

Rodi: Creo que va siendo hora de sincerarme con vosotros, de contaros mi corta pero dura historia. Os lo debo.

Los tres le miran con interés y agradecidos por la muestra de confianza.

Rodi: Mi hermano mayor Redmond ya desveló lo que ocurrió cuando yo solo tenía 2 años. Mi otro hermano Snider en su condición de médium enloqueció cuando Redmond mató a nuestro padre. De ahí Snider terminó en manos desconocidas, Redmond errante por el mundo y yo… en un orfanato…

[“FLASHBACK”]
[Pasado de Rodi, Año 1997, Alemania]

Cuidadora: Estúpido niño, ¡comete todas las lentejas!

Rodi (5 años): No quiero, ¡saben a barro!

Cuidadora: ¡Crio malhablado!

¡PAF! La cuidadora suelta un tortazo con gran energía que hace caer de culo al pequeño Rodi. Este la mira con odio.

Cuidadora: ¡Entérate de una vez que nadie te quiere! ¡Por eso estas aquí! Deberías estar agradecido por tener un plato de comida en la mesa.

Rodi se levanta toma el plato y se lo tira encima a la cuidadora.

Cuidadora: ¡AAAAAAAH! Crio del demonio.

La cuidadora toma a Rodi como si fuese un saco de patatas y lo encierra bajo llave en un cuarto por el que solo entra un tenue haz de luz.

Cuidadora: Te quedaras ahí hasta que cambies esos modales que tienes.

-Me las pasaba en la celda de castigo día sí y día también. Aunque los días fuera de ella eran peores si cabe.

-No obstante conforme fui creciendo fui aprendiendo a obedecer las normas de ese sitio, aunque no las aprobase. Y con el tiempo que sacaba de tragarme mi orgullo fui aprendiendo el arte del sigilo.

Rodi lee libros sobre artes marciales orientales y armas de samuráis y ninjas.

-Me apasioné por esas cosas e incluso me eran útiles. Oriente y en especial Japón me parecía fascinante.

Rodi roba de la cocina varios bollos para dárselos a otros niños sin ser descubierto.

-Incluso empecé a practicar con lo primero que tenía a mano.

Rodi lanza varias verduras al aire y haciendo un rápido movimiento los corta en el aire con dos cuchillos de cocina.

-Todo era lento y asfixiante. Estaba llegando a un punto en el que necesitaba salir de allí. Por eso al cabo de los años…

[Año 2007]

Rodi se acerca en silencio al despacho de los cuidadores. Desde ahí espía una conversación.
La terca cuidadora jefa habla con un misterioso hombre encapuchado.

Hombre encapuchado: Así que 15.000 por el chico.

Cuidadora: Nos parece buen precio, estamos hartas de él.

Hombre encapuchado: No os preocupéis, estará muy cómodo con nosotros jejejeje.

Rodi (15 años): *¡Se acabó! Ya no aguanto más.*

¡BLAM! Rodi abre la puerta de golpe llamando la atención de la vieja cuidadora y el hombre encapuchado.

Rodi: ¡Así que ahora traficáis con personas ¿no?!

La vieja mujer no puede ocultar su sorpresa y el encapuchado mira hacia Rodi.

Hombre encapuchado: Vaya, parece que tiene aptitudes de espía. Eso nos viene fenomenal.

Rodi: Bastardos, no pienso irme con vosotros.

Hombre encapuchado: Eso esta difícil, acabamos de pagar por ti. –Enseña la hoja de papel firmada.-

Rodi mira a su alrededor, rápidamente toma un abrecartas y lo lanza contra el contrato arrebatándolo de la mano del hombre encapuchado y haciendo que se clave en una pared.

Hombre encapuchado: ¡Aaaaarg! –Grita sorprendido por el leve corte producido por el abrecartas-

Rodi: Contrato denegado, ¡yo no estoy en venta!

Rodi corre fuera de la habitación intentando escapar.  El hombre encapuchado le persigue.

Hombre encapuchado: Ven aquí muchacho, no puedes escapar de mi.

Rodi: *Debo quitármelo de encima….*

De pronto en la cocina mira toda la cubertería hasta dar con un largo cuchillo.
Sin pensárselo Rodi toma el enorme cuchillo y espera a su enemigo. Este no tarda en aparecer por el marco de la vieja puerta.

Hombre encapuchado: Vaya, suelta eso, te puedes hacer daño.

Rodi: Aléjate de mí, no me lo pensaré dos veces y te hare trocitos.

Hombre encapuchado: Oh, esas son palabras muy feas para un jovencito como tú.

El hombre toma rápido un cuchillo y se abalanza contra Rodi. Este le esquiva y chocan ambos cuchillos. Pero Rodi consigue reponerse y cortar la oculta cara de su enemigo.

Hombre encapuchado: ¡UAAAAAH!

La sangre brota de su oscuro rostro. Sin pensarlo más huye hacia la salida.

Rodi: *No puedo permanecer más en este sitio.*

Al llegar a la puerta de la entrada se la encuentra cerrada. Pero lejos de desanimarse empuja un baúl cercano repetidamente hasta reventarla.

Rodi: *Debo huir de aquí… no se a donde… pero ¡rápido!*

Rodi se pierde en la oscuridad del bosquejo cercano. Mientras la cuidadora grita desde la ventana.

Cuidadora: ¡Muy bien, ya no eres bien recibido aquí! ¿Crees que puedes vivir solo? ¡Adelante! Ya se comerán los perros tu cadáver. ¡Piérdete!

[“FIN DEL FLASHBACK”]

Rodi: Después de aquello vagué comiendo lo que podía y trabajando en trabajos precarios. Con suerte en poco tiempo reuní suficiente y me dispuse a ir al lugar que creí seria más lejano además de mi favorito. Así que terminé viviendo en Japón.

Rodi toma sus katanas y las mira.

Rodi: Allí creí haber encontrado mi perfecta vida. Tenía todo lo que podía desear. Pero en el año 2012, en agosto ocurrió…

Alfred mira a Rodi entendiendo su gesto.

Rodi: Fue entonces cuando me capturaron, como a otros tantos. Presas fáciles, jóvenes que vivían solos sin lazos familiares en el lugar. Después de tratarnos como a meras cobayas nos convirtieron en armas de guerra… X-Pirits.

Rodi deposita sus katanas a los pies de la cama.

Hiromu: Entonces tu y Alfred… y los demás X-Pirit ¿os conocéis realmente de antes?

Alfred: No. La Titanium Mind posee muchos laboratorios. Nunca nos conocimos ni sabíamos de nuestra jerarquía hasta el final de la corta guerra en la que participamos. Guerra que después se volvió en contra nuestra pues la caza de los médiums también incluyó a los X-Pirits evadidos. 

Rodi medita unos segundos agarrando las sabanas de su cama.

Rodi: Mi vida ha sido extraña, se puede resumir fácilmente…. Pero no es tan fácil vivirla. El amor es algo que parecía utópico para mí.

Rodi mira con un tierno gesto inusual en él a todos sus amigos.

Rodi: Lo que intento deciros es que… Hiromu… todos… gracias por estar a mi lado.

Sus palabras salen con un hilillo de voz tímido pero suficiente para hacer entender el mensaje a sus amigos.

¡Toc Toc! Alguien llama a la puerta.

Bob: ¿Se puede?

Bob pasa y cierra la puerta.

Rodi: Déjate de formalismos tío friki, conmigo no los necesitas.

Bob: Jaja, me alegra ver que ya recuperas tu temperamento habitual.

Rodi: Tsch…

Bob: Perdonad pero no he podido evitar escuchar detrás de la puerta. Traigo noticias frescas directamente de la jefa.

Alfred: ¿La jefa?

Bob: Si, Katie ha trazado un plan de infiltración para extraer información.  Ha propuesto adelantarnos al enemigo y mandar algunos de nosotros a echar un vistazo a la estatua de la libertad. Lógicamente necesitamos personas fiables expertas en ese tipo de operación, por lo que he pensado en los nuevos Jack, Alan y Tom.

Hiromu: Me parece bien pero ¿por qué no se lo dices directamente a ellos?

Bob: Tú has pasado más tiempo con ellos, no conozco sus puntos fuertes tan bien como tú. Prefiero asegurarme antes de mandarles a una muerte cruel por ignorancia.

Rodi: Vaya, si que te has vuelto sensible y sobre protector  “papi Bob”.

Bob: Je, no estamos para perder a más gente. Y sé que al decírselo nadie les va a impedir ir. Ese entusiasmo que tienen si lo he calado desde el principio.

Hiromu: Muy bien pues vayamos a hablar con ellos.

Alfred: Uh esto no me lo pierdo.

Ninette: ¿Pero quién se queda con Rodi?

Rodi: No te preocupes Ninette. Voy a dormir un rato. Puedes marcharte tú también si quieres.

Ninette: Ah, bueno. Entonces iré con ellos.

La puerta se cierra y Rodi mira el atardecer por su ventana. Unos minutos meditando bastan para que retire las sabanas de golpe, se ponga en pie soportando el dolor de sus heridas y tome sus espadas.

Rodi: Muy bien Rudolph Fox, es hora de demostrarte a ti mismo de lo que eres capaz.

[Habitación de Hiromu, por la noche]

Hiromu está sentado al borde de su cama pensando mientras mira la piedra del valor.

Hiromu: *Mamá… espero que estés bien. Me dijiste que esta piedra me protegería. Pero… ¿y a ti?*

Hiromu se levanta y toma una cuerda negra de un cajón. Toma un cuchillo y se hace un pequeño corte creando una anilla con aerotitanio de su sangre. Después coloca la piedra del valor en esta anilla y enfría el metal. Tras fabricar este colgante se lo cuelga al cuello.

Hiromu: *Mamá, esta piedra ahora forma parte de mí. Ella me protegerá a mí y de la misma forma yo te protegeré a ti.*

Determinante y seguro de sí mismo, Hiromu Kurogawa luce ahora la piedra del valor al cuello. Se ha prometido encontrar a la mujer que una vez le dio vida y ahora necesitaba de él.

Continuará… Capítulo 44: Escaramuza

1 comentario:

Yaiza dijo...

Interesante la dura vida de Rodi, a ver cuando sale algo mas del pasado de los demas x-pirits :3

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