19 de noviembre de 2014

Capitulo 28: Preludio

Tras destruir el orbe y saber que la SWT se había asentado en la torre de Tokio, parece que Japón estaba totalmente libre de la Titanium Mind. Por otro lado Snider había partido a encontrarse a sí mismo, mientras que los demás se preparan para seguir con la revolución.

[Puerta de la casa de los Kurogawa]

Kurogawa: La reunión será entonces en la torre de Tokio, dentro de 15 días. No lo olvidéis. Hasta entonces preparaos debidamente.

Alfred: Esto me trae a la mente un pequeño “dejá vu” de hace no mucho...

Rodi: Vamos aguafiestas, todo irá bien esta vez. –Le dice a Alfred mientras le mira de reojo.-

Katie: Nyaaaa, eso seguro puesto que Japón está bajo nuestra protección –Giña de forma amorosa-

Luzdivina se acerca a su hijo y a Redmond con gesto algo afligido.

Luzdivina: Recuerda que me has prometido volver sano y salvo Hiromu.

Kurogawa sonríe a su madre y esta lo abraza haciéndole sonrojarse.

Kurogawa: Volveré… mamá… Te lo prometo.

Redmond: No se preocupe doctora el entrenamiento al que lo voy a someter le hará volver de una pieza de su odisea, se lo aseguro.

Luzdivina: Eso me tranquiliza. ¡Ah! ¡por cierto, se me olvidaba!

Luzdivina corre dentro de la casa y rápidamente sale con una larga gabardina negra. La doctora se acerca a Redmond y le entrega la gabardina.

Redmond: Vaya, parece que aún conserva algunas de mis gabardinas doctora.

Alfred: ¿Tiene varias gabardina iguales?

Redmond: Jajajaja cuando te pasas la vida arriesgando el pellejo es lógico que acabes desgarrándolo. Hay que ser previsor. –Dice mientras se enfunda su nueva gabardina negra-

Luzdivina: Dejaste varias en mi laboratorio, ¿Quieres las demás?

Redmond: No doctora, ya me dará otra en otra ocasión.

Luzdivina se acerca a Redmond y se miran fijamente.

Luzdivina: Procura volver tú también sano y salvo señor pacificador.

Luzdivina sonríe a Redmond que mira hacia un lado algo avergonzado.

Alfred: ¡Buaf! Lo que yo decía, aquí hay royo….

Rodi: Je…

Ninette se aproxima tímidamente a Kurogawa, Redmond y Luzdivina.

Ninette: Hiromu-kun…. Esto. Me gustaría acompañarte en tu entrenamiento…

Redmond: Siento negarle su deseo jovencita, pero es mejor que Hiromu no tenga ninguna distracción. No hay mucho tiempo y es necesario que este cien por cien centrado.

Ninette: Entiendo. –Dice algo triste pero convencida.-

Kurogawa se sitúa frente a Ninette y colocando sus manos sobre los hombros de la chica la mira con tranquilidad.

Kurogawa: Ninette, ve a casa de Rodi con los demás. Quiero que no os separéis hasta estar juntos de nuevo en la torre de Tokio ¿Entendido?

Ninette: S…¡Sí! –Asiente algo sonrojada-

Kurogawa se aproxima a Rodi y estos se dan una mirada de complicidad.

Rodi: No te preocupes, me encargare que todo esté bien. En mi casa hay sitio para todos y no les faltará de nada. Procura volver sabiendo manejar ese poder tuyo.

Kurogawa: Gracias Rodi. La próxima vez seré yo quien te salvé a ti.

Rodi: ¡Je!, ya veremos.

Kurogawa mira a Alfred de reojo y le lanza una patada sorpresivamente. Alfred la detiene y ambos se sonríen.

Kurogawa: Parece que sigo siendo un libro abierto para el “lector de intenciones” Alfred.

Alfred: ¡Je! No solo tus intenciones. Sé perfectamente lo que vas a decirme Hiromu. –Le toma la mano y se la aprietan amistosamente- Descuida entrenaré también por mi cuenta.

Kurogawa: Bien, cuida también de Rodi y Ninette.

Alfred hace un gesto afirmativo mostrando su pulgar hacia arriba y una amplia sonrisa.

Katie: Nya, está bien deberíamos movernos ya ¿no? Me gustaría darme un baño. ¿Tendrás ducha en tu casa no, pelucas?

Rodi: Tsch…. Tengo un baño y una fuente de bambú para gatas como tú.

Katie: Nyaaaa no seas malo con la gatita. ¡Alfredín defiéndeme!

Alfred: ¿Desde cuándo soy tu guardaespaldas?

Katie: Nyaaa, ¡desde ya!

Mientras Alfred, Ninette, Katie y Rodi se ponen rumbo a casa de este último, Kurogawa toma el camino opuesto junto a Redmond mientras mira a su madre que queda en la puerta de su hogar al que no sabe cuándo podrá regresar.

Kurogawa: *Volveré pronto, mamá...*

Redmond: ¿Te vas aponer sentimental ahora?  

Kurogawa: Je, ¿por quién me tomas?

Ambos caminan despacio pero sin parar. Hiromu con sus manos metidas en los bolsillos de su pantalón y Redmond haciendo sonar las hebillas de sus botas a cada paso.

Redmond: Si no nos damos prisa desperdiciaremos uno de los 15 días. He de llevarte a un lugar escondido en el monte Fuji. Allí no nos molestará nadie.

Kurogawa: Así que un lugar escondido alejado de la civilización. Parece que vamos a hacer mucho ruido ¿eh?

Redmond: ¡Je! Hiromu Kurogawa, voy a comprobar de qué pasta estás hecho. Y te aseguro que no hay pasta que se me resista.

[Casa de Rodi, por la noche]

Katie y Ninette disfrutan de un baño en el aseo de Rodi.

Katie: Nyaaaaa esta bañera es tan grande y tan cómoda. ¿No crees Ninette-chan?

Ninette: S…Si, muy cómoda.

Katie juguetea con el jabón mientras Ninette permanece quieta.

Katie: Jo, dos es muy aburrido ¿No crees que necesitamos compañía?

Ninette: ¡Ah! ¡No! –Protesta sonrojada a su compañera-

Katie: ¡Eeeeeeh melenas, Alfredín! ¡¿No queréis daros un baño?! –Grita intentado que la escuchen desde fuera-

Ninette se sumerge en el agua hasta media cabeza.

Katie: Que pasa Ninette-chan, ¿te da vergüenza mostrar tu cuerpo a nuestros compañeros? Eso refuerza los lazos Nya ja ja ja ja

Mientras en el salón de la casa.

Alfred: ¿No vamos a aceptar su invitación de baño no?

Rodi: Tsch, ¡¿tú qué crees cabeza hueca?!

Rodi limpia las hojas de sus dos mejores katanas que estaba preparando para llevarse con él.

Alfred: Esas espadas parecen muy antiguas ¿Seguro que son fiables?

¡ZAAAAS! Rodi agita la espada y la envaina dejando a Alfred pasmado y sudando.

Rodi: No te dejes engañar por su aspecto de antigüedad. Estas espadas son las mejoras de mi colección. Acero capaz de cortar el diamante si se lo propone.

Alfred: Entiendo, bueno en tus manos serán eficaces de todas maneras.

Rodi: ¿Tú no vas a coger otra arma?

Alfred: Creo que por ahora seguiré con estos nunchakos. Hasta ahora me han ido bien.

Rodi: Bien, no me extraña siendo el arma que es.

Alfred: Me pregunto si esta vez será todo más difícil.

Rodi: ¿Acaso estas asustado?

Alfred: Para nada, pero tengo el presentimiento que las cosas van a ser diferentes.

Katie: ¡Nyaaa! ¡Ya estamos aquí!

Katie aparece con una pequeña toalla tapándole a penas los pechos y las caderas.

Alfred se desangra por la nariz de la emoción. (Metáfora japonesa para la excitación sexual pervertida)

Rodi: ¡Pero esa es la toalla de los pies! ¡Ponte otra más grande para el cuerpo! –Protesta sonrojado mientras Alfred permanece tirado en el suelo desangrándose por la nariz-

Katie: Ya decía yo que me quedaba algo pequeña.

Más tarde Ninette, Katie, Alfred y Rodi cenan en la mesa una suculenta sopa hecha por este.

Katie: La verdad es que cocinas muy bien melenitas.

Rodi: Je, supongo que gracias por el cumplido.

Ninette: Me pregunto cómo le irá a Hiromu en su entrenamiento.

Alfred: Tranquila Ninette. Hiromu sabe apañárselas solo.

Rodi: Si, además está con Redmond. Mi hermano ha demostrado que sabe cuidar de la gente.

Ninette: Si, eso me tranquiliza. Pero me gustaría estar allí con él y…

Katie acaricia el muslo a Ninette haciendo que a esta le suba un repullo.

Katie: Uuuuh, parece que hay añoranza del ser querido eh nyajajajaja.

Ninette: ¡Aaaah! ¡No! –Se tapa la cara con las manos con la cara roja como una cereza-

Rodi: Vamos Katie, no seas mala.

Katie: Jo, es que me aburro. ¡Oh!

Katie se pone a rebuscar detrás de un mueble de estilo japonés.

Rodi: ¡Eh! ¡Qué haces registrando!

Katie: ¡Oh! Así que melenitas tenía escondido esto aquí eh.

Katie sostiene en su mano una botella de sake.

Rodi: ¡Eh!, Deja eso donde estaba.  Lo estaba guardando para una ocasión especial.

Katie: Nya ¿y qué es esto si no una ocasión especial?

Alfred se apoya en Rodi y le susurra.

Alfred: Creo que no hay más remedio…

Rodi: Tsch…

Más tarde, después de beberse la botella de sake, Rodi termina de recoger la mesa.

Rodi: Buf, el sake me ha dejado hecho polvo.

Ninette: A mí también, creo que voy a irme a la cama.

Rodi: Si, yo creo que haré lo mismo.

Ambos miran a Alfred y Katie que parecen más afectados por el alcohol.

Katie: Nyaaaa quiero un pescaditooooo. –Hace “la croqueta” por el suelo.-

Alfred: A mí no me pidas comida gatita, ¿parezco un pescadero? Jajajaja –Dice entrecortado por el alcohol.-

Rodi: Tsch, espero que no rompan nada…

Ninette y Rodi se va a sus respectivos cuartos a dormir. Mientras Alfred y Katie permanecen en el salón.

Katie: Vaya parece que nos han dejado solos. Pues yo todavía no quiero irme a dormir.

Alfred: Yo tampoco. Pero aquí molestaremos. Vamos a sentarnos ahí fuera, en el borde del jardín.

Ambos pasan por la puerta corrediza del salón y se sientan en el porche mirando el jardín de Rodi.

Alfred: Algunos arbolitos, césped, un pequeño riachuelo y la fuente de bambú.  ¡Vaya!, ni una flor. Muy típico de Rodi jajajaja.

Katie: Nyajajaja

Alfred: Hace una noche agradable, y la luna está llena.

Katie se coge al brazo derecho de Alfred.

Alfred: ¿Mmmm?

Katie: Hace un poco de frio. ¿Puedo estar así?

Alfred: Cla…claro.

Katie: Nya gracias Alfredín.

Ambos permaneces unos instantes en silencio escuchando los grillos.

Alfred: Eeee… esto… ¿qué solías hacer antes de estar en la SWT?

Katie: Nya ¿no es obvio? Ir al instituto como cualquier chica de mi edad. –Dice sin soltarse de Alfred.-

Katie: ¿Y tú? ¿Qué hacías antes de que todo esto pasara?

Alfred mira al cielo unos instantes en silencio.

Alfred: Sobrevivir a mi pa…

Katie: ¿Sobrevivir?

Alfred: Eh eeeeh ¡Quería decir sobrevivir al día a día en mi instituto claro! Jajaja

Katie: Aaaaah nyaaaa ¿En España hay buenos institutos?

Alfred: Bueno son algo diferentes a los de Inglaterra.

Un airecillo mece las plantas del jardín de Rodi.

Katie: Alfredín eres muy mono ¿sabes?

Alfred: ¿Eh? –se sorprende-

Katie: Que me parece agradable y me gusta hablar contigo.

Alfred: Ah…Aaaa si ¿verdad? A mí también me gusta hablar contigo Jejejeje –Se rasca la nuca aceptando el piropo.-

Katie: Eres muy abrazable, creo que te llamaré osito ¿te gusta? –Le dice sin soltarle el brazo-

Alfred: Eh jejeje s….sí, me…. me gusta. –Sonrojado-

Alfred y Katie se que queda mirándose sonrojados.

Katie: ¡Ah! ¡Nyaaaa! ¡Es el sake! ¡No me lo tengas en cuenta!

Alfred: ¡Ah! jajajaa claro claro…

Tras unos instantes en silencio ambos se vuelven a mirar fijamente.

Katie: Sé que no es muy propio de la dirigente de la SWT mostrarse así de vulnerable pero…

Katie se aproxima lentamente hacia los labios de Alfred. Este permanece inmóvil y…

¡Rrrrrzzzz! Katie se queda dormida de golpe sobre Alfred. Este permanece con cara de sorpresa.

Alfred: Eh ejejeje, vaya con la gatita narcoléptica *Ha ido por un pelo…*

Katie: Nyarrrrr ñam ñam –masculla entre sueños-

Alfred: *La verdad sus intenciones me han asustado, pero me he abstenido de utilizar mi habilidad. Supongo que el ser humano puede predecir de por si intenciones en el otro por naturaleza.*

Alfred acaricia tímidamente su pelo.

Alfred: *Así dormida cualquiera diría el tifón que es despierta…*

[A la mañana siguiente, en algún lugar del monte fuji]

Redmond muestra su torso descubierto prescindiendo de su sombrero y gabardina, listo para entrenar duramente.

Redmond: Hiromu Kurogawa, quiero que intentes mostrar el poder del aerotitanio que corre por tus venas.

Kurogawa en camisa cierra sus ojos y se concentra. Tras unos instantes su piel se torna grisácea y sus ojos azul intenso.

Redmond: Bien, parece que estás listo.

¡ZOOOOUUUF! Redmond se abalanza contra Hiromu propinándole un golpe que lo hace rodar por el suelo. Este pierde su estado de aerotitanio por el impacto.

Kurogawa: Joder, ¡no seas bruto!

Redmond: ¿Bruto? Jajajaja chico, eso ha sido una caricia. Además ¿un golpe ha bastando para hacerte perder la concentración?

Kurogawa se incorpora y se acerca a Redmond de nuevo, listo para continuar.

Redmond: Je, bien. Esta vez presta atención. Mantén el flujo por tu cuerpo pero no pienses en ello. Tienes que depender más de tu instinto para ello.

Kurogawa: *Depender de mi instinto…*

Kurogawa vuelve a sacar su poder y Redmond vuelve a embestir. Esta vez Hiromu le bloquea y detiene.

Redmond: Bien, ¡¿pero podrás mantenerlo?!

¡PAAAF! Redmond da una segunda patada tras la embestida e Hiromu la detiene con algo más de dificultad. Una tercera patada de Redmond hace a Hiromu volver a perder la concentración haciéndolo rodar nuevamente.

Kurogawa: Mierda…

Redmond: No está mal. Pero aun te falta mucho chico.

Hiromu se pone en pie y se saca la camisa quedando con el torso al descubierto.

Redmond: ¡Oh! Veo que te has motivado ¡Me gusta!

¡ZOOOOUF! ¡PAAAAF! Redmond embiste a Hiromu pero este rápidamente activa el aerotitanio con gran velocidad y detiene el golpe de Redmond. Y también el segundo, y el tercero… Y finalmente lo finta zafándose de su maestro.

Redmond: Je, eso ha estado mucho mejor.

Hiromu se abalanza contra Redmond y ambos comienzan una escaramuza lanzándose puñetazos y patadas que van esquivando como si de una danza se tratase.

Al caer la noche…

Redmond e Hiromu cenan en una hoguera unos peces a la brasa.

Redmond: Me sorprende que un día hayas progresado tanto.

Kurogawa: El tiempo apremia. Tengo que forzarme a concluir el entrenamiento lo m as rápido posible.

Redmond: No tengas tanta prisa, no es bueno. ¿Y no crees que estas depositando demasiada responsabilidad en tu fuerza?

Kurogawa: ¿A caso no es la única forma de cambiar las cosas ahora mismo?

Redmond: Puede que tengas razón, pero no olvides lo que te ha llevado hasta aquí. No ha sido tu poder sino tu fuerza de convicción.

Kurogawa da varios mordiscos a su pez escuchando a su maestro.

Redmond: Alfred, Rodi, Ninette, Katie… todos se han hecho tus aliados porque confían en ti. Porque ven algo más que un arma de destrucción. Ellos te siguen porque ven a través de tu exterior, por eso son tus aliados… tus amigos.
Déjame darte un consejo Hiromu Kurogawa. Usa todas tus habilidades no solo tu fuerza ofensiva. Y úsalo para defender todo aquello que te importa. Defiende a tus amigos, defiende tu mundo… pero no olvides nunca lo más valioso que tienes, sin lo que no sería posible defender todo lo anterior… tu propia existencia.

Kurogawa mira pensativo a su maestro. Tras unos instantes Redmond se levanta.

Redmond: Bueno, yo voy a echarme un sueño. Te aconsejo que no te quedes mucho rato mirando la luna. Mañana voy a darte más caña de la buena.

Kurogawa: Si, en breve me acuesto.

Hiromu se aproxima al borde del acantilado, podía observarse un bosque y la ciudades a lo lejos.

Kurogawa: *Defender aquello me importa… mi existencia. Aquello por lo que tanto tiempo se me ha castigado… se nos ha castigado…*

Fortalecer su cuerpo y su espíritu. Hiromu Kurogawa tenía tiempo limitado para prepararse.

Continuará… Capítulo 29: Sayonara

1 comentario:

Yaiza dijo...

Me encanta cuando Katie llama, a Alfred, Alfredin xD Por otro lado estoy deseando ver el entrenamiento de Hiromu :3 Sigue así!!!

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