15 de mayo de 2014

Capitulo 17: Circuitos


Atrapados dentro del edificio tokiota de la Titanium Mind en una habitación llena de aparatos electrónicos y bastantes ordenadores. Nuestros héroes están ante un extraño tipo con gafas que les observa desde un sillón giratorio.



???: Francamente me sorprende que las cosas se hayan puesto de esta manera.



Kurogawa: ¿A qué te refieres?



???: Jejeje, no me malinterpretes Hiromu, pero se me ordenó investigarte a fondo.



El tipo se gira levemente y pulsa una tecla.



???: ¿Y sabes qué?...



En todos los monitores de la sala comienza a aparecer información diversa sobre Hiromu.



???: Me gusta lo que descubrí.



Kurogawa: ¡¿Que significa todo esto?!



El tipo se ajusta las gafas con su dedo índice de la mano derecha y extrae un pendrive del ordenador, haciendo desaparecer toda la información de los monitores.



???: Esto –dice sosteniendo el pendrive en su mano derecha- no saldrá de aquí.



El gesto de Hiromu y los demás es confuso.



???: Perdonad por el extraño recibimiento. –Se acerca y enciende las luces de la habitación- me llamo Bob, Bob Blair.





El aspecto de Bob era de un chico joven y esbelto, de pelo rubio y corto, vestido con vaqueros, camisa de cuadros roja y gafas grades de pasta. Su ojo derecho parecía ser electrónico, al igual que poseía varios dispositivos por muñecas y cuerpo.



Rodi: ¿De qué va todo esto friki?, ¿acaso pretendes secuestrarnos?



Bob: Yo no me atrevería a llamar a nadie friki vistiendo como en la era de tokugawa. Y no, no pretendo secuestraros.



Hiromu sostiene a Rodi, que ya se estaba abalanzando contra Bob por su comentario, y mira todos los monitores.



Kurogawa: ¿Que es este sitio? ¿Es la sala de mandos?



Bob: Jaja, no. No es la sala de mandos, pero es uno de los centros neurálgicos de este lugar.



Bob se acerca a una puerta trasera.



Bob: Si queréis llegar al puesto de mandos podéis tomar este camino trasero y subir por él. No es muy glamuroso ir rodeado de tuberías de gas y luz, pero os ahorrareis todo el sistema de vigilancia.



Todos se miran sorprendidos por la amabilidad del extraño informático.



Kurogawa: ¿Por qué haces todo esto?



Bob: Digamos que estoy aquí por mero compromiso laboral, o dicho de otra forma porque no me queda más remedio.



Ninette: E…esto Bob, ¿estás prisionero?



Bob: No exactamente, puede decirse que es una prisión pero de ideales. Desde que el mundo fue dominado por la Titanium Mind mi vida cambió mucho. Yo soy americano, concretamente de Nueva York. Pero aquel lugar ya no es lo que era. La verdad Japón está mucho mejor conservado que mi hogar.



Alfred: ¿Estás diciendo que Nueva York esta arrasada?



Bob: No, no está arrasada. Pero se ha convertido en un imperio tecnológico cruel y despiadado. La mayor parte del poder militar de la Titanium Mind se encuentra allí. Además claro de muchos centros de datos e investigación. No creo que haga falta decir que la población de allí tiene pocas opciones. O se unen a alguna rama de la Titanium Mind o tendrán que vivir en pésimas condiciones.



Kurogawa: Bob, ¿sabes por casualidad si hay algún nodo cerca de Nueva York?



Bob: ¿Nodo? Te refieres a los núcleos de control espacial.



Kurogawa: ¿Núcleos de control espacial?



Bob: Si, no puedes referirte a otra cosa. Son esferas hechas con aerotitanio puro e incrustadas en aparatos de frecuencia que mandan señales a los satélites del espacio y permiten un control de las zonas del mundo. La información es compartida en la red privada de la Titanium Mind, y claro también está conectada de alguna forma con “El soberano”. 



Kurogawa: ¿Quién es el soberano?



Bob: La gente lo conoce más bien por el apelativo de “hombre acorazado”, pero dentro de la organización nos referimos a él como “El soberano”. Pocos le hemos visto siquiera en persona, tampoco sabemos su identidad real, si es que la tiene. Algunos creen que es un dios.



Kurogawa: *El hombre acorazado…*-aprieta los puños y frunce el ceño-



Bob: Por tu gesto puedo deducir que guardas un profundo odio hacia él.



Kurogawa: Eh, no creas que…



Bob: No te preocupes estoy contigo, con vosotros. He esperado mucho tiempo reprimiendo mis principios, y ahora por fin puedo hacer algo por el mundo en el que vivo. –Pulsa una tecla y la puerta trasera se abre- Respecto a tu pregunta de antes, parece cosa de chiste pero el nodo esclavizador situado en América se encuentra en la estatua de la libertad.



Kurogawa: Un lugar muy apropiado.



El equipo se dirige a la puerta con objeto de alcanzar el nodo nipón.



Kurogawa: Bob, no sé cómo agradecerte tu ayuda.



Bob: No te preocupes, yo soy el que te está agradecido por darme la posibilidad de redención.



Kurogawa intercambia una sonrisa con Bob y sale por la puerta.



Rodi: Que tipo más curioso, ¿y dice que esta de nuestra parte?



Kurogawa: Eso parece, de todas formas me alegro de que no fuese hostil. Además nos ha abierto un camino rápido y seguro hasta el nodo.



El equipo llega a una puerta cerrada con una coordenada.



Alfred: Estupendo ¿y ahora qué hacemos?



Transmisor: Bob: La clave es 3379



Alfred: ¡WA! Que susto, el transmisor ha empezado a hablar solo.



Transmisor: Bob: Jajajaja, no os asustéis, que soy yo Bob.



Kurogawa: ¿Bob? No recuerdo haberte dado ningún transmisor.



Transmisor: Bob: Estoy utilizando un canal privado que he creado para nosotros.



Rodi: Je, este tío es friki de los buenos.



Transmisor: Bob: Hiromu dile “Kenshin” que introduzca el número que os he dado y no perdáis más tiempo.



Rodi: -con el transmisor en mano.- ¡¿Que me has llamado animal de hamburguesa?! ¡Cómo te coja te…!



Alfred: -Dando toquecitos en la espalda a Rodi- Vamos “vileda” estate tranquilo que nos van a escuchar los malos y…



Kurogawa se acerca al teclado e introduce 3379, la puerta se abre.



Kurogawa: Bien chicos dejad las muestras de afecto para luego. Entremos y acabemos con la esclavitud de Japón.



La sala era pequeña, en ella podía observase un aparato al fondo y un puesto de mando. Cerca de la puerta una mesa con un monitor.



Alfred: Aquí hay menos gente que en el funeral de Rodi.



Rodi: Tú sigue jugándote el pescuezo y el funeral será el tuyo...



Kurogawa: Esto me escama ¿solo está Bob en el edificio?



Ninette: Hiromu, mira eso.



Ninette señala un monitor encendido. En él podían verse las noticias.



Noticias: “En las inmediaciones de Tokio un tren ha explotado en extrañas circunstancias. El vehículo ha quedado reducido a cenizas en un extraño incendio posterior a la explosión.  Se sabe que dentro viajaban tres importantes mandatarios que…”



Alfred: Menudo accidente.



Kurogawa: Si, pero centraos. Es raro que haya un monitor con las noticias puestas.



De pronto se escuchan estruendos en el piso de abajo.



Bob (transmisor): ¡Chicos por ahora esto es todo! Preparaos para hacer frente a los guardias. Yo seguiré haciendo el paripé, creo que es lo mejor que puedo hacer para colaborar con vosotros. No perdáis la frecuencia del canal que he creado. ¡Nos vemos!



Kurogawa: Sera mejor darnos prisa, ya habéis oído.



[Mientras en la sala de ordenadores de Bob]



Guardia: Así que tenemos visita.



Bob: Si, no tuve más remedio que abrirles. Me amenazaron y… *Por favor Hiromu… daos prisa…*



Guardia: Cerebrito inútil, ¡lleváoslo de vuelta a la central de América! Yo me encargaré de la visita. –Carga la pistola-



[De nuevo en la sala de mando]



Kurogawa: Así que esto es un núcleo de control espacial.



Kurogawa observa una esfera de metal rodeada por un aura azul y verdosa.



Ninette: Rápido hay que destruirla.



Rodi: Déjamelo a mí, ¡jaaaaa!



¡Clang! La katana de Rodi se parte al tocar la esfera.



Kurogawa: Es más dura de lo que parece.



Alfred: Tranqui Rodi, -le dice acariciándole la espalda-  luego vamos a tu casa y coges nuevos juguetes.



Rodi: Al final te llevas la paliza… -mirando la katana rota-



Ninette: Hiromu, tal vez por aquí haya alguna forma de desactivar el campo de energía.



Ninette investiga en el puesto de mando, probando varios botones. En el momento más oportuno son sorprendidos por los guardias.



Jefe guardia: Vaya, vaya. Así que aquí están las ratas. –Apunta a Hiromu con la pistola- ¡Sera mejor limpiar!



¡Bang! La bala roza el hombro de Hiromu y se lo rasga haciéndolo sangrar.



Ninette: ¡Hiromu!



Kurogawa: Tsch –se agarra el hombro con dolor- ¡Sigue probando combinaciones Ninette!



Alfred saca los nunchakos.



Alfred: Según tu mirada…. ¡Eres muy malooooo!



Alfred comienza a atacar con ágiles movimientos al jefe de los guardias. En la pelea da algunos golpes con los nunchakos a algunos guardias que caen al suelo noqueados.



Rodi: ¡Deja que te eche una mano!



Rodi se abalanza con la katana rota contra el jefe guardia que da una patada a Alfred y detiene a Rodi en la embestida.



Jefe guardia: Jajajaja que vas a hacerme con un arma rota… ¡UGH!



Rodi atraviesa el estomago del jefe guardia con la otra parte de la hoja partida que sostenía en la otra mano.



Rodi: Nadie se ríe de mis pequeñas, ¡esta aun tenia esta honorable misión antes de pasar al baúl de los héroes!



Rodi rasga al enemigo hacia arriba totalmente extrayendo la hoja y haciendo que se desplome.



Alfred: ¡Todos los guardias eliminados Hiromu!



Ninette: ¡Ya lo tengo! ¡Campo eliminado!



Ninette desactiva el campo de fuerza y la esfera cae a la mesa sobre la que levitaba. Kurogawa se acerca y toma la esfera en sus manos.



Kurogawa: Al fin Japón es algo más libre. Ahora tenemos que ocuparnos de que este artefacto aberrante es eliminado.



Ninette: Siendo de metal creo que la única forma es derretirlo.



Rodi: Chicos, larguémonos de aquí y busquemos algún horno. Este sitio no me da buena espina.



El equipo corre por la escalera trasera hasta llegar al hall principal.



Alfred: La verdad el Bob nos ha facilitado mucho la tarea abriéndonos la parte trasera.



Kurogawa: Bien, en cuanto salgamos a la calle debemos huir hacia los callejones. Tenemos que alcanzar la herrería que hay unas calles más adelante. Allí debería haber algún horno en el que derretir esta cosa.



Todos: ¡Entendido!



Kurogawa: ¡Adelante! ¡Ah!



En la salida el equipo se topa con una brigada policial. Alguien conocido sale de un coche.



Snider: ¿De verdad os pensabais que sería tan fácil?



Kurogawa sostiene la esfera de aerotitanio.



Snider: Creo que esa esfera no es tuya. ¿No te han enseñado que no hay que robar?



???: Ya lo creo que no se lo han enseñado. –dice una voz por donde el equipo habían salido-



Tras el equipo aparece ensangrentado el jefe de los guardias que previamente creían haber derrotado.



Jefe guardia: Llega justo a tiempo general Snider. Estaba preocupado por usted al saber lo del accidente del tren en el que viajaba.



Snider: Bueno los accidentes pasan ¿verdad? –Dice mientras juguetea con un mechero en su mano derecha- Por suerte todo salió bien, y yo salí ileso. Es una lástima que nadie más lo consiguiera. –Cierra el mechero de golpe y apunta al general guardia con una pistola-



El general es sorprendido y recibe un tiro de Snider en la cabeza, desplomándose en el acto.

Kurogawa y los demás se quedan fríos ante el traicionero acto despiadado de Snider.



Snider: Bueno, bueno, un estorbo menos. ¿Qué toca ahora? ¡Ah sí! Ahora toca jugar un rato con vosotros. Entrégame la pelota Hiromu-chan, y no te castigaré.



El despiadado rostro de Snider desconcierta a todos pues no parece tener piedad ni con sus propios aliados ¿Cuáles son sus verdaderas intenciones?



Continuará… Capítulo 18: Lágrimas de sangre

1 comentario:

Yaiza dijo...

wooo! Ya esta otra vez el Snider!! A ver como se libran de él, muy chuli el capitulo :3

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