24 de diciembre de 2013

Capitulo 8: El vuelo del halcón

Kurogawa, Alfred, Rodi y Ninette degustan una deliciosa sopa de gambas en casa de Rodi.

Alfred: Así que tienes los mismos ideales que Hiromu. Podías haber dejado claras tus intenciones desde el principio, nos habrías ahorrado todo el jaleo.

Ninette: La verdad no puedo andarme con tanta confianza por ahí. El mundo no está como para eso, ni tampoco mi posición.

Alfred: Ya, es comprensible.

Hiromu sorbe de su tazón y luego mira a sus compañeros.

Kurogawa: Es momento de lanzar el primer ataque. -Todos miran a Hiromu.- Esta claro que hay gente que sabe ya de nuestros movimientos.

Rodi: Si, ese hombre en gabardina. Ha estado a punto de abrirte un tercer ojo.

Alfred: La pregunta es, ¿por qué?

Kurogawa: En cierta manera no hemos dado ningún tipo de señal, y antes de hacer nada ya estamos teniendo represalias.

Ninette: No te adelantes Hiromu-kun, llevo tiempo siguiendo los pasos de ese hombre. Y la verdad sus movimientos son extraños. No he logrado descubrir ningún tipo de guarida secreta en la que se oculte, tampoco parece acceder a ningún departamento ni edificación de la Titanium Mind. Si en verdad forma parte de ella debe estar ocultándolo.

Kurogawa: O tal vez tenga su propia forma de hacer las cosas.

[En otra parte de la ciudad, por la noche…]

El tipo en gabardina observa una bala plateada sujetándola entre sus dedos.

???: Una bala, solo una más. – La carga en un revolver y da vueltas al tambor.- No debería fallar mi próximo tiro.

???2: Vaya, vaya, así que aquí estas…

El tipo en gabardina mira hacia la azotea del edificio contiguo, que era algo más alta que en la que se encontraba, para mirar a dos delgados sujetos embutidos en trajes de neopreno negro.

???3: Redmond Fox, el pacificador.

Redmond: Créeme, no merezco tal titulo. –Dijo con tono algo chulesco mientras enfunda el revólver bajo su larga gabardina negra.- Menos aún cuando el mundo se va al carajo y yo pierdo mi tiempo hablando con desechos humanos como vosotros.



???2: Jajajaja, ese tono no le beneficia señor Fox. –Los tipos bajan hasta la azotea donde se encuentra Redmond.- El soberano empieza a hartarse de tu desfachatez.

Redmond: Vaya, creí que no supervisaba el trabajo de sus matones y solo se preocupaba de contar sus innumerables riquezas.

???3: No te pases de listo, estas en serios problemas Redmond Fox.-Ambos tipos sacan dos espadas en cuyas hojas podían observarse muescas electrónicas.-Se te encargó que dieses con la localización del chico, nunca se te dijo que dispararas contra él.

Redmond: Vaya, ¿en serio?-Dice orgullosamente mientras saca un par de revólveres y dispara contra ellos.- Se ve que soy de gatillo fácil.

Los tipos que había esquivado el disparo arremeten con las espadas contra Redmond.

???2: ¡Te crees que somos imbéciles! Sabíamos lo que pretendías desde el principio Redmond Fox, ¡nunca te consideramos más que un medio para nuestro fin!

Redmond: ¿No me digas? ¡Me partes el corazón! -¡BANG! Vuelve a disparar contra ellos mientras se mueve ágilmente.-

Ambos tipos se separan rodeando a Redmond.

???3: Nunca lograras depositar esa bala de aerotitanio donde pretendes. -Se colocan en posición de ataque.- ¡A menos que los muertos puedan disparar revólveres!

Los tipos se mueven rápidamente hacia Redmond, sujetando sus espadas. Redmond se agacha en el momento justo para luego fintar y rodar por el suelto disparando mientras tanto dos revólveres que dan en el blanco, sendas cabezas de los tipos. Redmond se apoya sobre una pierna semi-arrodillado con ambos revólveres aun en sus manos y con una enorme luna llena tras de sí.

Redmond: Se ha hecho justicia…

[De nuevo en casa de Rodi.]

Los cuatro amigos después de haber comido ya duermen en unos futones.

Kurogawa:*Ahora que me pongo a pensar, cada vez hay más gente a mi alrededor. Quien podría imaginarse que un chico como yo acabaría reuniendo gente, o mejor dicho aceptando a otra gente que previamente me habían aceptado a mí. Ojalá solo fuese con motivos propios de chicos de mi edad. Pero no me arrepiento de mis aspiraciones por utópicas que sean. Este mundo no puede seguir así, es intolerable. Por eso no me rendiré, llegare hasta el final, ahora estoy completamente convencido.*

Ninette: Jiji, Hiromu-kun

Kurogawa: ¡Uaaaaah! ¡Ninette! ¡¿Que… Qué haces en mi futón?!

Ninette: Tengo frio y no puedo dormir, ¿me das calor? –Dice mientras una capa de hielo congela parte del futón-

Kurogawa: ¡¿No te parece un poco descarado?! -Grita sonrojado-

Ninette: Jooooo, dame calor Hiromu-kuuuun –se abalanza sobre Hiromu.-

Kurogawa: Uaaaah, eh, oye. ¡Sal de aquí, que no cabemos! Eh, que tocas, eh , ¡eeeeh!

Alfred: -Resignado en su futón con los ojos como platos escuchando a Hiromu y Ninette.- Manda huevos…

[Mientras tanto en algún lugar de la Titanium Mind…]

???: Snider, tus dos secuaces han caído vergonzosamente y hemos perdido el rastro de Redmond.

Snider: Lamento la torpeza de mis subordinados. Redmond ha debido quitarse el localizador señor.

???: ¿Sabes que la supremacía de esta organización está siendo puesta en peligro por tu incompetencia verdad?

Snider: S….sí, ruego me perdone señor, me encargare personalmente de Redmond y…

???: ¡Inepto, olvídate de ese abogado de nadie! Es momento de ir a por nuestro verdadero objetivo.

Snider: Kurogawa Hiromu ¿verdad señor?

???: Si, asegúrate de atraparle con vida. A fin de cuentas...- sonríe macabramente- hay que ser amable con la familia.

Continuará... Capitulo 9: Objetivo marcado

1 comentario:

Yaiza dijo...

Me ha encantado!!!! Es genial, y Ninette que picarona xD

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