26 de septiembre de 2013

Capitulo 5: Escapando de la rutina


Alfred había desvelado ante Kurogawa que él era el decimo X-Pirit. Una larga hilera de marcas negras con un numero 10 se podía observar sobre todo su brazo derecho que ahora mostraba a Hiromu. Este no pudo ocultar su asombro ante tal descubrimiento.

Kurogawa: Tu…

Alfred: A que viene esa cara, creí que ya sabias que era un X-Pirit.

Kurogawa: Esta claro que lo sabía, pero… tú no eres un X-Pirit corriente.

Hiromu comienza a caminar instando a su compañero a seguirle.

Kurogawa: No deberías mostrar algo así tan a la ligera.

Alfred: ¿A qué vienen tantos remilgos? Ya descubriste el otro día en el bar que era un X-Pirit. Además voy a colaborar contigo y me parece correcto arriesgarme.

Hiromu deja de caminar en seco.

Alfred: ¿Ocurre algo?

De pronto Hiromu se abalanza sobre Alfred y caen junto a unos contenedores de basura.

Alfred: ¡JODER!

¡Bang! Una bala impacta contra el suelo y abre un gran agujero en el pavimento.

Kurogawa: Tsch, eso estuvo cerca. 

Alfred: Agh ¡Qué asco! Me has ensuciado la chaqueta.

Kurogawa: No es momento de preocuparse por esas cosas. Parece que siguen intentando abrirnos un boquete en la cabeza.

Alfred e Hiromu corren por el callejón mientras otra bala impacta tras ellos salpicando varios trozos de pavimento hacia ellos. Al final toman una calle contigua y se ocultan bajo un puente de carretera.

Kurogawa: Me pregunto si desde aquí…

Hiromu se asoma levemente y observa las azoteas de los edificios cercanos. La calle está poco transitada y sobre los edificios solo pueden observarse antenas y tendederos.

Kurogawa: Aquí no haremos nada, es cuestión de tiempo que nos encuentre.

Hiromu observa los alrededores y divisa unos contenedores de metal cerca de donde se encuentran.

Kurogawa: Mmm, creo que podría atraerlos hasta aquí y usarlos de escudo.

Alfred: ¿Estas de broma? Esas balas son enormes, atravesaran la chapa enseguida.

Kurogawa: No te preocupes.

Hiromu extiende su brazo derecho y curva sus dedos concentrándose en los contenderos. Estos comienzan a tambalearse poco a poco.

Kurogawa: Pesan un poco…

Hiromu sudoroso continúa en su empeño y los contenedores finalmente se mueven.

Alfred: Ese poder tuyo es de lo más útil eh.

Kurogawa: Depende, las cosas pesan lo mismo aunque no las cojas con las manos directamente.

Cuando los contenedores están al alcance Kurogawa se coloca a un costado de un contendor.

Kurogawa: Y ahora es el momento de la fiesta. El francotirador se encuentra en una azotea de la zona izquierda. Es imposible que haya pasado a la zona de la derecha con esta carretera por medio, tendría que haber pasado por el puente y lo habríamos visto. Así que si nos situamos en el lado derecho del contenedor nos servirá de escudo. Puede que las balas atraviesen la primera chapa, pero no la segunda.

Alfred: ¿Como estas tan seguro? Aquella bala atravesó los cráneos de los tres vándalos.

Kurogawa: El cráneo de aquellos cabezas hueca no fue atravesado por la bala, al menos no por el mismo tipo de balas que nos está disparando ahora.

Alfred mira con interés a Kurogawa.

Kurogawa: Cualquier médium se daría cuenta, aquellas balas no eran corrientes. Lo que atravesó a los otros dos cráneos fue una bala de “Psi”.

Alfred: Estas insinuando que el tipo que nos persigue es un…

Kurogawa: Si Alfred, es un médium. 

Alfred se muestra preocupado.

Kurogawa: La bala impacto en el primer cráneo pero libero su Psi, y este en forma de bala continuó hasta atravesar los otros dos cráneos para después desvanecerse.

Alfred: Pero eso confirma mi teoría, atravesará el contenedor y nos alcanzará.

Kurogawa: Por alguna razón las balas que nos está disparando ahora no van cargadas de "Psi". Y además...

Kurogawa muestra una sonrisa en su rostro mientras extiende sus manos sobre el lado derecho del contenedor.

Kurogawa: Te olvidas que yo también soy un médium.

Kurogawa crea una pequeña pared protectora translucida sobre la pared del contenedor.

Kurogawa: Esto será suficiente. En caso de que nos dispare una bala cargada esta pared de "Psi" se encargará de detener la bala de energía continuada que la primera placa del contenedor no lograría detener. Y por supuesto si las balas son sin cargar como las que nos está disparando hasta ahora te aseguro que no atravesará mi pared protectora.

Alfred: Mmm es peligroso pero puede funcionar, el trayecto es corto. Si alcanzamos aquel callejón de allí tendremos tiempo suficiente para escapar.

Kurogawa: Entonces no perdamos más tiempo.

Alfred se sitúa junto a Hiromu en el lateral derecho del contenedor.

Kurogawa: ¿Listo?

Ambos corren cubiertos por el contenedor, a los pocos metros una primera bala impacta sobre el contendor sin acertarles.

Alfred: Uf, parece que funciona.

Kurogawa mantiene la pared y mientras tanto observa sobre una azotea una extraña silueta de lo que parece un hombre alto con una larga gabardina y una pistola.

Kurogawa: No me jodas, creo que he visto al tipo, pero no lleva ningún rifle. Nos está disparando con algo más pequeño. Parece una... ¡una pistola!

¡BANG! Una segunda bala impacta sobre el contenedor haciéndoles perder por momentos el equilibrio.

Kurogawa: Tenemos que acelerar el paso, no creo que la estructura aguante otra bala.

Ambos corren hasta el callejón y consiguen saltar hasta el mismo justo antes que la tercera bala impacte contra el contenedor destrozándolo.
Ambos escapan por el callejón mientras la extraña silueta observa en la lejanía.

Alfred: -Jadeo- Eso fue muy arriesgado. Pero lo hemos logrado.

Kurogawa: Gracias... -jadeo- por confiar en mí.

Alfred: ¿A qué viene tanto sentimentalismo?

Kurogawa: Es la primera vez que hago frente a mis miedos y me pongo a trabajar en objetivos en lugar de pasarme el tiempo pensando. No hay ninguna garantía de exito y sin embargo estas confiando en mi hasta el punto de poner en peligro tu vida.

Alfred se acerca a Kurogawa y le pone la mano sobre el hombro.

Alfred: Eh, vamos que ha pasado con el discurso del otro día. Recuerda que esto tambien me incumbe a mí, se trata de mi libertad, de mi vida.

Kurogawa: Ya, es que no estoy acostumbrado a tratar estrechamente con personas ajenas a mi familia.

Alfred: Parece que no tienes muchos amigos ¿no?

[Más tarde en un callejón por la noche...]

Ambos caminan hasta una máquina expendedora para tomar unas bebidas.

Kurogawa: Mi carácter no me ha permitido hacer muchas amistades.

Hiromu introduce dos monedas en la máquina expendedora

Alfred: Realmente no eres tan frio como aparentas ¿verdad?

Kurogawa: A veces no es bueno mostrarte tal y como eres, te hace más vulnerable a los ataques de los demás.

Kurogawa selecciona dos latas de gaseosa en la máquina. Las dos latas caen de la máquina expendedora y Alfred las coge.

Alfred: Bueno, tienes razón, pero no todos te van a hacer daño

Alfred tiende una de las latas de gaseosa a Kurogawa que sonríe y toma la lata.

Alfred: Bueno, a decir verdad no todo es confianza y amistad. Supongo que estarás pensando en cómo voy a serte de utilidad en tu plan ¿verdad?

Hiromu frunció el ceño extrañado ante la repentina declaración de Alfred.

Alfred: Creo que ya estoy en el ajo, así que te diré unas cuantas cosas acerca de mí.

Alfred se acerca a Kurogawa y se coloca delante de él.

Alfred: Como ya sabes los X-Pirit poseemos habilidades únicas, no siempre son habilidades ofensivas increíbles. Mi habilidad puede no parecer muy útil en un principio, pero no me tomes a la ligera.

Alfred mira fijamente a Kurogawa hasta el punto de hacer que sienta incomodo.

Kurogawa: Oye, que... ¿qué haces?.

Alfred: Relájate.... Mmm... Tal y como pensaba, te caigo bien jajajaja.

Kurogawa: ¡Oye, explícate! -dice algo incomodo-

Alfred se sienta de nuevo y da un trago a su refresco.

Alfred: Lectura de intenciones, esa es mi habilidad. 

Hiromu le mira extrañado.

Alfred: Con solo mirarte a los ojos puedo saber exactamente si tu intención es benévola o malévola.

Kurogawa bebe de su lata.

Kurogawa: Mmm ¿no es algo demasiado abstracto?

Alfred: Parece complicado pero en el fondo es bastante simple. La respuesta está en los impulsos cerebrales emitidos. Cuando tus intenciones son benévolas estos impulsos se muestran suaves y seguros. Sin embargo si tu intención es malévola se vuelven bruscos e inseguros, sabes que tu acción desagradará a tu víctima. Solo tengo que diferenciar entre dos tipos de ondas, no es tan difícil.

Alfred toma la lata vacía de Hiromu y la suya propia y las deposita en una papelera.

Alfred: Por cierto ¿a dónde te dirigías antes de todo el follón?

Kurogawa: Estaba buscando un almacén clandestino de armas, por este barrio hay uno. Lo que no se es su ubicación exacta, aunque viendo al tipo de antes no debemos estar muy lejos.

[Más tarde....]

Alfred: Así que un almacén de armas  ¿Y para que necesitas armas?, con nuestras habilidades nos sobra.

Kurogawa: No son armas lo que busco.

Hiromu se detiene ante una maltrecha casa con una cochera cuya puerta se encuentra entreabierta.

Kurogawa: Lo que busco es alguien con el suficiente conocimiento e influencia en los bajos fondos como para comenzar una revolución real.

???: Ooooh pero a quien tenemos aquí.

Un delgado muchacho lleno de cicatrices en la cara y vistiendo una vieja bata asoma por la puerta de la cochera. Parece bastante serio.

???: Así que finalmente me honras con tu presencia, Hiromu Kurogawa.





Continuará... Capitulo 6: Kabuki

1 comentario:

Yaiza dijo...

Me ha gustado, sigue asi!

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